Opinión

  • | 2016/02/13 00:01

    Un pacto de los sectores productivos que no da espera

    Si las entidades bancarias del país adoptan medidas que se vuelvan estímulos económicos reales para la economía, como la reducción de los costos de sus productos y servicios, jugarán un papel fundamental en la reactivación económica, siendo ejemplo para los demás sectores productivos.

COMPARTIR

En el 2016 la economía nacional enfrenta dificultades mayores y necesita del apoyo de los diferentes sectores productivos para suavizar el impacto que tendrán sobre el bolsillo de los colombianos las actuales perspectivas económicas y la inminente reforma tributaria. Es por esta razón que vengo proponiéndole a los diferentes sectores empresariales del país que se unan en un ‘Pacto por la Reactivación Económica’ que se anticipe al nuevo escenario económico y que contribuya con medidas contracíclicas que estimulen el consumo y dinamicen la economía.

Aunque el Gobierno Nacional se apriete el cinturón ningún recorte será suficiente para tapar al actual hueco fiscal, por lo que es inaplazable una nueva reforma tributaria. Esta reforma tendrá consecuencias previsibles y poco deseables sobre nuestra ya frágil economía.

Los pronósticos de expertos son preocupantes y demandan que el Gobierno agilice la toma de decisiones económicas difíciles que por su urgencia no pueden esperar a que se refrenden primero los acuerdos de la Habana. Guillermo Perry sostuvo en su columna del 24 de enero que de no actuar rápido podríamos terminar en un crisis de confianza como la que llevó a Brasil a perder el grado de inversión y a entrar en recesión. 

Para mitigar los efectos de la reforma y los ajustes presupuestales que seguramente vendrán, hemos planteado la necesidad de que los diferentes actores del sector privado rodeen al Gobierno y contribuyan desde sus negocios a sacar nuestra economía adelante. Actualmente estamos impulsando una ambiciosa campaña para que las entidades bancarias revisen los costos de sus servicios financieros y, desde su sector, contribuyan a dinamizar la economía implementando políticas de gratuidad en sus costos de manejo, así como la reducción de tasas y tarifas.    

Medidas de este tipo, además de cuidar la capacidad de pago de los colombianos de menos recursos en momentos de dificultad, generarían un cambio en la percepción de los usuarios del sistema financiero quienes sienten que los servicios son muy costosos. Estas políticas contribuirían a mantener un consumo interno saludable en el corto plazo y, en el mediano y largo plazo, generarían incentivos reales para la bancarización y formalización de muchos actores económicos que hoy permanecen en la informalidad.    

La propuesta que le hemos hecho a los 24 bancos del país no busca que estos comprometan su estabilidad financiera. Lo que se pretende es que un sector que reportó utilidades acumuladas de enero a noviembre de 2015 de 9,05 billones de pesos, en épocas de vacas flacas haga su aporte. Es injustificable que hoy un colombiano tenga que pagar alrededor de $10.000 por una certificación bancaria cuando viene pagando hasta $10.500 mensuales por concepto de cuota de manejo de su tarjeta débito. También es injusto que los bancos cobren hasta $15.800 por una consignación nacional cuando la transacción se procesa por medio de la misma red que maneja las operaciones locales. Además, nadie entiende que el margen de intermediación del sector sea de más del 7% mientras que a la mayoría de colombianos no se les reconocen intereses por sus depósitos en cuentas de ahorro.

Lea también: Comercio y sector financiero empujaron el PIB en el tercer trimestre

La implementación de políticas de gratuidad en algunos servicios o de reducción de tasas y tarifas, como las que le hemos planteado al sector bancario, serían claves para mitigar las consecuencias que tendrán sobre nuestra economía la crisis fiscal, así como las acciones y ajustes que tomará el gobierno para revertirla. Si las entidades bancarias adoptan medidas visibles e importantes que se constituyan en estímulos económicos reales para nuestra economía, los bancos terminarán jugando un papel fundamental al sentar un precedente que comprometa a otros sectores productivos del país a suscribir el ‘Pacto por la Reactivación Económica’ que hemos propuesto. Próximamente extenderemos nuestro llamado a las cementeras, empresas de telecomunicaciones y de insumos agrícolas, entre otras.

 

¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 531

PORTADA

La Bolsa de Valores necesita acciones urgentes

Con menos emisores, bajas rentabilidades y desbandada de personas naturales, la Bolsa busca recuperar su atractivo. Finca raíz, su nueva apuesta. ¿Será suficiente?