Opinión

  • | 2014/11/11 08:00

    La Eutanasia y la copialina colombiana

    En los países donde la muerte asistida está permitida se han incrementado desmesuradamente los casos de suicidios por piedad y aisistidos. Opinión de Juan Guillermo Ortiz.*

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Desde 2008 esta cifra ha crecido en un 15% para llegar al 2014 a tener 6.000 muertes comparadas con las 1.923 registradas en 2002.

La muerte asistida o eutanasia se convirtió en unos de los principales objetivos de nuestros “honorables” legisladores que se rasgan las vestiduras al decir que trabajan en el Congreso Nacional. ¿Oportunismo mediático o proselitismo? Juzgue usted, señor lector. Desde hace varios años se logró la aprobación de la sentencia C239/97 donde se empezó a poner en el lenguaje de los juristas, médicos, periodistas y ciudadanos de a pie el concepto del mal llamado “homicidio por piedad”.

Basándose en el concepto de la autonomía se genera una confusión con la llamada dignidad humana. Es decir, este favorece desde la misma dignidad acabar con una vida basándose en la autonomía sin pensar en el valor inagotable de la vida misma. Pero esto al parecer no ha sido suficiente. Ahora estamos enfrentados a que los eminentes legisladores se dediquen a copiar lo hecho en el viejo continente; especialmente en los Países Bajos.

En un artículo titulado en el Daily Mail, publicado recientemente y titulado "No cometa nuestro error", el autor hace referencia al tema del suicidio asistido que, copiando de la legislación holandesa, se ha querido replicar en otros países europeos como Bélgica y en el Reino Unido.

El famoso Theo Boer, un académico de la Universidad de Utrecht, había justificado con proyecciones y análisis la importancia de liberalizar la legislación favoreciendo la eutanasia a quien la solicite y casi que como una política pública se lograra realizar en forma rápida, expedita y sin cuestionamientos a quien la desee y sin problemas que generen análisis en los casos específicos. Desde ese momento se abrieron los “comités de la muerte” y se pensó que esto lograría bajar las tasas de homicidios asistidos. Pero la realidad fue otra.

Lo que mostró este “experimento” legal y académico fue llevar a un desmesurado incremento en los suicidios por piedad y asistidos. Desde 2008 el incremento anual ha sido del 15% para llegar al 2014 a tener 6.000 muertes comparadas con las 1.923 registradas en 2002.

Ahora la pregunta sería: ¿Que pasaría en un país como Colombia con los pacientes victimas de cáncer, con enfermedades del Sistema Nervioso Central o en situación de discapacidad?

Lo visto en Holanda fue, que precisamente estas poblaciones percibieron que el manejo de su enfermedad era la eutanasia y no el manejo interdisciplinar del cuidado paliativo.

Desde el punto de vista del costo económico para el sistema de salud es favorable la “muerte asistida” pues se disminuyen los costos de estos tratamientos y se acorta rápidamente la estancia y consumo del sistema por parte de estos pacientes. Dice Boer: "Yo solía ser un partidario de la legislación holandesa. Pero ahora, con 12 años de experiencia, me tomo un punto de vista muy diferente".

Lo que muestra esta experiencia es que la indicación en muchos casos fue simplemente ser un anciano, en otros casos primaron las presiones e intereses de los familiares por su bienestar y no al del paciente.

¿Cuál es entonces el sustento de una ley de este estilo?, ¿Tenemos estudios juiciosos al respecto? Como se ha querido hacer con el aborto ¿Vamos a convertir ahora la eutanasia en un acto médico sin serlo? Si estamos buscando la Paz de Colombia ¿Cómo alentar una ley para matar colombianos?

El ejercicio de nuestros Senadores y representantes debe ser honesto en temas tan sensibles como la vida misma y no caer en discusiones de ideologías y de modas que como la evidencia científica lo muestra el caso de Holanda ha sido un horrendo fracaso. Y para finalizar, recordarles a los médicos y enfermeras que la eutanasia, de ser vista como una opción, no puede obligarse al personal médico a practicarla; pues ahora aparecen técnicos de la nada encargados de suministrarle el veneno al paciente y lograr efectivo su deseo de morir.

Me pregunto: ¿También querrán los legisladores prohibir la objeción de conciencia en contra de la profesión misma?, ¿Del derecho a proteger la vida desde su concepción hasta la muerte?

Estaremos atentos a ver cómo sigue el camino de la eutanasia en nuestro país que sin duda será tema obligado de discusión por parte de los medios de comunicación en los próximos meses.


* Director Clínica Universidad de La Sabana
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