Opinión

  • | 2016/04/16 00:01

    Impulsar la economía usando el ahorro local

    Aunque la regla fiscal impide financiar el déficit con emisión de deuda, se pueden estructurar emisiones que financien las inversiones que generen crecimiento.

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Desde finales de 2012 Colombia recuperó el grado de inversión en sus emisiones de deuda, el avance hacia el grado de inversión estuvo relacionado al manejo prudente de las finanzas en los últimos años en el país, a las buenas perspectivas de crecimiento de la economía en ese momento, incluyendo una inflación controlada, y un historial de pagos limpio por parte de Colombia con relación al pago de intereses y el principal de sus obligaciones.

Desde ese momento al presente las cosas han cambiado, la economía se ha visto resentida por la media vuelta dada por los precios del petróleo, una inflación que ya supera el 8% anual, y un entorno externo deteriorado como consecuencia de que Estados Unidos todavía no crece a más del 2,5% y Europa sigue frenada, mientras que el vecindario sufre la recesión de Brasil, y los vecinos inmediatos con los que tenemos mayor comercio también se han resentido por el mercado petrolero, la economía ecuatoriana se ha desacelerado, mientras Venezuela sigue arrastrando una crisis económica interna que mantienen al gobierno en la línea de fuego.

Para enfrentar el momento de desaceleración la fórmula planteada por el ejecutivo ha sido mantener la demanda interna a través de impulsar la construcción de vivienda y la de obras civiles, para lo primero mediante el PIPE 2 se destinaron $ 1,2 billones para subsidiar la tasa de interés para la adquisición de vivienda nueva, y para lo segundo fue la controvertida venta de Isagen cuyos recursos se espera sean invertidos en financiar el programa de infraestructura. Aparte existen otras iniciativas un poco atomizadas relacionadas a la industria, y el turismo pero que no comprometen cifras macroeconómicas importantes que puedan tener un efecto positivo en la demanda agregada.

Las dos iniciativas relacionadas a la construcción pueden ayudar a mantener el ritmo de crecimiento del 3% visto el año pasado, pero no hay por el momento en Colombia un sector económico que pueda impulsar la economía y ponerla a crecer otra vez por encima del 5% de hace dos años atrás, y las iniciativas desde el Gobierno quedan condicionadas a su capacidad de gasto en un momento donde el déficit ya está cercano a los niveles permitidos por la regla fiscal, y por supuesto esta no permite emitir deuda para financiarlo.

Entonces la pregunta es cómo financiar las inversiones que se necesitan sin que esto comprometa las cuentas fiscales. La respuesta es movilizar el ahorro nacional hacia las inversiones productivas como el plan de infraestructura y el impulso a sectores económicos clave como el exportador, las microempresas y el comercio interno. La forma de hacerlo es desarrollando el mercado de deuda privada para canalizar recursos desde los fondos de pensiones, fondos de inversión colectiva, y otros inversionistas institucionales hacia las iniciativas que generen mayor demanda o que estén asociadas a inversiones con efectos positivos sobre la economía como la infraestructura y la agroindustria. En total las diversas fuentes podrían movilizar más de $100 billones.     

Pero los inversionistas en deuda necesitan tener la certeza que los deudores devolverán el capital y los intereses entonces hará falta que una agencia estatal otorgue garantías de pago, no obstante la Financiera de Desarrollo Nacional FDN fue creada para cumplir esa función a través de ella se pueden otorgar garantías para las emisiones de bonos relacionados a la infraestructura, las empresas exportadoras, o la expansión de la capacidad instalada de las pymes que estén en proceso de crecimiento, en el caso de estas dos últimas Bancoldex también puede ofrecer colaterales para disminuir el riesgo de crédito.

La deuda emitida bajo esas condiciones fácilmente puede tener grado de inversión en moneda local y no tendría obstáculos para ser comprada por los inversores institucionales locales, además al tener garantías de agencias estatales implícitamente las garantías están cubiertas por el grado de inversión que posee la deuda soberana, esto sin que sea el Estado quien emite deuda y sin comprometer su balance y el cumplimiento de la regla fiscal.

Una economía en crecimiento absorberá más fácil a los excombatientes que se reintegren a la vida civil después de la firma de los acuerdos de paz, también hará que el Estado menos presiones fiscales durante la etapa de posconflicto, y beneficia las cuentas fiscales porque mayor crecimiento debería traer mayor recaudo de impuestos.

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