Opinión

  • | 2016/11/18 00:01

    ¡Hey!, la mentalidad millennial, necesita nuevas experiencias de aprendizaje

    Las empresas tienen la tarea pendiente de reinventar el proceso de formación.

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Hace unos días tuve la oportunidad de participar en una intensa semana en el ecosistema de emprendimiento e innovación en Ciudad de México. Escuché muchas y muy variadas ponencias de los diferentes actores que participan en estos entornos, por lo cual sería muy difícil describir cada una de las experiencias que de múltiples maneras hicieron los participantes de esta gran comunidad; gestores y emprendedores mostraron sus vivencias, objetivos, motivaciones, triunfos y fracasos.

Es importante mencionar que los emprendedores tenían características comunes: empresas jóvenes con propósito global, muy dinámicas, vitales y a la vez exigentes, ambiciosas y orientadas a logros y resultados concretos. Pero mi objetivo hoy no es hablar de los emprendedores ni de los ecosistemas, sino de la manera como aprendí esta semana. Confirmando así, con creces, que existe una nueva forma de enseñar y es a través de lo que llamaré: “experiencias de aprendizaje”.

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Como en las luchas, en una esquina estaban ellos: los 20 o 25 actores del ecosistema, ávidos por mostrar sus puntos de vista, en la otra esquina nosotros: 30 participantes de la semana de formación intensiva que con su mirada solo decían: Hola, quiero aprender y necesito vincularme con nuevas experiencias.

En ese preciso momento confirmé que la formación tal y como la habíamos recibido la mayoría de profesionales de mi generación, ha muerto; y que si queremos resultados exitosos debemos enfocar la formación de una manera diferente.

Las empresas deben mentalizarse con las nuevas dinámicas de los “millennials”, esos que dicen que son: inconformistas, ambiciosos, amantes de la libertad, de la flexibilidad, de la interacción, el aprendizaje continuo y la diversión; y que a su vez están en búsqueda de trabajos desafiantes y creativos y que sin lugar a dudas cuenten con la posibilidad de formarse mientras desarrollan proyectos o evolucionan sus empresas, y lo más importante, no se conforman con cualquier tipo de formación.

Todos los emprendedores que participaron en el programa tenían esta “mentalidad millennial”. Al millennial no le enseñas, el millennial aprende, el millennial no se capacita, el millennial vive experiencias de aprendizaje. Parecería un juego de palabras sencillo, pero va más allá de cambiar un par de palabras.

Aquí mis observaciones del comportamiento de los emprendedores del ecosistema durante el programa, y lo que percibí en sus “experiencias de aprendizaje”:

Aprenden en red: Están rodeados de recursos educativos de diversas procedencias y profundidades, por lo cual aprenden a través de sus propios EPA´s (Entornos Personales de Aprendizaje), de las redes sociales y comunidades 2.0 de aprendizaje, están hiper conectados y combinan lo virtual con lo presencial.

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Aprenden de forma interactiva: Todos opinan, participan, están acostumbrados a decir lo que piensan sin tapujos, a ser productores de conocimiento y no agentes pasivos de aprendizaje. También son “makers”, acostumbrados al “Did it Yourself” (DIY) que aplican a sus emprendimientos, pues necesitan producir el conocimiento y herramientas que les permitan transmitirlo.

Aprenden con “gamificación”: Estos jóvenes han crecido jugando y continúan haciéndolo, por eso el programa ofreció diversión constante, pues todos podemos aprender jugando. Las áreas en las que la gamificación puede obtener mejores resultados son:

o    Aprendizaje y desarrollo personal

o    Desempeño y compromiso

o    Procesos de innovación

Aprenden, son profundos y aportan valor:Los emprendedores son profesionales muy preparados, no les gustan las nimiedades u obviedades, no dan las cosas por hechas y todo lo analizan. Por supuesto aman la libertad pues quieren disfrutar de la vida y no podrían dedicar demasiado tiempo al aprendizaje, mejor ejecutan y así aprenden. Sus cerebros están preparados para entender cosas que no requieran demasiado tiempo de concentración.

Se auto desarrollan:Están motivados por los retos y necesitan aprender continuamente, pero tienen que ser ellos los que asuman el papel protagonista para logar este desarrollo y por eso mismo su autodesarrollo depende de cuántos retos ellos mismos se impongan. 

Aprenden en comunidad: Claramente se notó que todos están habituados al aprendizaje social, en colaboración con los demás. Aprenden colectivamente y han pasado del activismo a la participación social, para ello necesitan comunidades en plataformas sociales que les permitan una constante interacción.

Recordemos que los emprendedores son disruptivos y transgreden las normas y no tendría mucho sentido fijarles unas normas de aprendizaje, aunque todos deben estar bajo seguimiento e instrucción, hay que dejar que sean ellos los que marquen su dinámica de aprendizaje, por eso digo que viven “experiencias de aprendizaje”, no dictadas por un plan formal de capacitación sino por prácticas diarias y dinámicas.

Ante las nuevas necesidades de conocimiento y formas de aprender por parte de los profesionales, la formación, pese a que evoluciona constantemente, tiene el reto de innovar de forma acelerada, pues de eso dependerá la correcta utilización del potencial que tienen los de mentalidad millennial.

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