Opinión

  • | 2013/12/17 16:00

    Gobierno Corporativo de las empresas

    Una adecuada coordinación de los intereses al interior de la empresa repercute directamente en su capacidad para generar riqueza. Opinión de Camilo Díaz.

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El gobierno corporativo son las reglas que determinan las relaciones entre todos los agentes que se encuentran involucrados con el funcionamiento de la empresa, entre ellos los accionistas, la alta gerencia, acreedores, empleados, proveedores, clientes y la sociedad en general. En ese sentido el gobierno corporativo cobra relevancia pues es claro que una adecuada alineación de los intereses de todos ellos repercute directamente en la capacidad de la empresa para generar riqueza para sus accionistas y colaboradores.

Otros factores que involucra el gobierno corporativo es el establecimiento de mecanismos para la resolución de controversias entre los intereses – en ocasiones contrapuestos – de los administradores de la empresa y los propietarios, especialmente entre aquellos objetivos de corto plazo y la sostenibilidad a largo plazo de la empresa, así mismo el gobierno corporativo incluye la construcción de protocolos familiares con el fin de facilitar el relevo generacional en la administración de la empresa evitando pugnas de poder que debilitan la estructura corporativa y erosionan la competitividad empresarial comprometiendo la continuidad a largo plazo del negocio.

Un factor clave del gobierno corporativo es la adecuada conformación de la junta directiva de la empresa, con la adopción de un código de gobierno corporativo las empresas adoptan una clara decisión de incorporar miembros independientes externos a la empresa, pero con alto conocimiento del negocio en la toma de decisiones y la construcción de la estrategia empresarial a largo plazo.

Las ventajas administrativas que derivan de la adopción del código de gobierno corporativo incluyen beneficiarse de la retroalimentación y experiencia de los miembros independientes de la junta directiva, quienes en circunstancias coyunturales juegan un papel clave en la toma de decisiones, por ejemplo, en aquellas que tienen que ver con inversiones cuantiosas, asunción de endeudamiento, búsqueda de socios, desarrollo de nuevos productos o el ingreso a un mercado o segmento inexplorado.

Otra ventaja del gobierno corporativo es que permite a la organización concentrarse en su negocio y la implementación de la estrategia empresarial dado que están previamente establecidos los niveles de riesgo y capacidad de decisión que puede tomar autónomamente la dirección de la empresa sin consultar con la junta directa, a su vez determina los mecanismos de decisión que tiene la junta directiva para aprobar o no las iniciativas propuestas por la alta gerencia y por supuesto la forma de evaluación mediante mecanismos transparentes el desempeño de los ejecutivos.

Además de las ventajas administrativas, las empresas al implementar códigos de gobierno corporativo pueden reducir sus costos de financiamiento lo que les permite acceder a los mercados de deuda o de capital en mejores condiciones que si no lo tuvieran, en Colombia de acuerdo con la resolución 275 de 2001 de la entonces superintendencia bancaria y la ley 964 de 2005 para que los fondos de pensiones puedan incorporar en sus portafolios títulos valores emitidos por una empresa esta debe tener implementado un código de gobierno corporativo, de tal modo que aquellas que no poseen este tipo de códigos difícilmente pueden convocar un número de inversionistas institucionales suficiente para colocar con éxito sus emisiones de títulos valores.
El estado actual del gobierno corporativo en Colombia fue revelado el pasado mes de noviembre por la Superintendencia de Sociedades quien publicó un estudio sobre las prácticas de gobierno corporativo de las empresas en Colombia, las cifras de dicho informe son reveladoras, de una muestra de 20.942 empresas el 80,7% no tiene un reglamento sobre el funcionamiento de su junta directiva, mientras que el 56% de las empresas no tiene junta directiva y solo el 43% tiene entre sus integrantes miembros independientes.

Otro aspecto en extremo relevante es que dicho estudio encontró que el 80,1% de las empresas familiares es controlada por la primera generación y más importante es que el 90% de aquellas empresas no cuenta con protocolos familiares que regulen las relaciones entre familiares y la empresa, lo que en el futuro puede significar un riesgo importante para la continuidad del negocio, mas aun cuando se tiene en cuenta que de las 20.942 empresas que conforman la muestra el 46% o 9.633 empresas son empresas familiares.
Como lo muestra el estudio la mayoría de las empresas familiares en Colombia no poseen mecanismos para la gestión de las relaciones corporativas al interior de la organización con lo cual son vulnerables a la fragmentación de su estructura corporativa, incluso a ver comprometida su viabilidad en caso de presentarse la ausencia imprevista del fundador o de aquellos miembros que poseen información privilegiada y mayor experiencia acerca del desarrollo del negocio.

Con la aspiración de Colombia de pertenecer a la OCDE los empresarios colombianos de todos los niveles tendrán que pensar más decididamente en la adopción de códigos de gobierno corporativo como una forma transparente de conducir los negocios, rehusar a ello conlleva al aislamiento de la empresa a la vez que reduce las fuentes de financiamiento ya que puede cerrar la puerta a las inversiones por parte de fondos de capital de riesgo, los mercados financieros, los inversionistas institucionales y en el futuro a la tradicional financiación bancaria ya que es evidente que una empresa con lineamientos claramente establecidos para su administración tiene menor riesgo de incumplimiento de sus obligaciones financieras frente a otra que no los posee. Así mismo el establecimiento del gobierno corporativo permite que las empresas dispongan de un activo intangible importante al momento de ser valoradas como activos de capital, en ese sentido las compañías que cuentan con ello son percibidas por los inversionistas como activos más seguros con lo cual se reduce la prima de riesgo solicitada incrementando su valor corporativo.

Finalmente practicar un buen gobierno corporativo es también una manera de comunicarse con la sociedad y manifestar que las empresas no tienen como único objetivo enriquecer a sus propietarios, sino que están dispuestas a mostrar una gestión transparente de sus negocios y del posible impacto que pueden tener sus acciones frente al bienestar económico de la sociedad. En contraste hechos recientes a nivel local como el descalabro de Interbolsa al defraudar a los inversionistas que confiaron sus recursos en el llamado Fondo Premium o, a nivel internacional las recientes multas impuestas a los bancos de inversión JP Morgan y UBS Bank por ocultar y usar información privilegiada para beneficiarse de sus clientes en el mercado de hipotecas subprime, son ejemplos de violaciones al buen gobierno corporativo y pone de manifiesto los permanentes conflictos de interés entre administradores, inversionistas y ahorradores.

*Camilo Díaz Urrea dcdiazu@unal.edu.co Coordinador Unidad de Análisis del Mercado Financiero UAMF. Faculta de Ciencias Económicas. Universidad Nacional de Colombia.

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