Opinión

  • | 2016/06/16 00:01

    Gestión de tierras en el sector privado: más herramientas y menos retórica

    La cuestión sobre la propiedad, distribución, gestión y productividad de la tierra, será uno de los factores críticos de reflexión para todos los sectores sociales de cara a los grandes retos de la paz y del post- acuerdo, y compete especialmente al papel de las empresas y de sus cadenas de valor.

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Debo agradecer las múltiples expresiones de interés y apoyo recibidas a raíz de mi última columna en esta misma tribuna, en la que compartía la experiencia de haber coordinado, en representación del Pacto Global de las Naciones Unidas, los diálogos generativos en el marco de las mesas de trabajo del sector privado frente a los objetivos de desarrollo sostenible.

Este entusiasmo me anima a compartir con los empresarios, académicos y personas interesadas, una reflexión fundamental acerca de uno de los factores más críticos (si no el más crítico) del desarrollo económico, social y ambiental, de cuya gestión dependerá, en buena medida, la sostenibilidad y consolidación de los acuerdos de finalización del conflicto y más aún el logro de la tan anhelada paz.

En el marco de la reflexión sobre paz y desarrollo, el consejo asesor para el sector privado de la agencia de cooperacion de los Estados Unidos (USAID) en Colombia socializó una herramienta concreta y útil desarrollada por dicha agencia, para guiar a las empresas con directrices operativas en sus procesos de operación e inversión, relacionados con la propiedad, uso y gestión responsable de tierras.

Bajo la premisa y la demostración de un aumento sostenido de las inversiones y adquisiciones de tierras en aquellas regiones del mundo con mayor debilidad institucional, y con base en los avances en la conciencia global sobre este tema, el gobierno de los Estados Unidos a través de su agencia de cooperación USAID pone a disposición de los empresarios y dirigentes del sector privado una guía operacional para la gestión responsable de las cuestiones de tierra, en marcos de complejidad caracterizados por:

  1. El deseo de las empresas de invertir en mercados con una débil gestión institucional de los recursos de la tierra y
  2. La necesidad de las empresas de controlar, reducir y mitigar los riesgos relacionados con las operaciones de tierra.

Pues el instrumento tiene la virtud  de contener vías y recomendaciones concretas y prácticas para inversionistas, ONG´s, donantes y propietarios de tierras.  No pretende ser un instrumento obligante o limitante de la acción empresarial, sino todo lo contrario, es una herramienta que apoya el desarrollo de una mejor y debida diligencia en este tema en 5 grandes temas coincidentes con el ciclo de vida de cualquier inversión: 

1. Debida Diligencia: con recomendaciones específicas sobre identificación de posibles ubicaciones de los proyectos, recomendaciones para la debida diligencia, evaluaciones de conducta ambiental y evaluaciones de impacto social.

2. Compromiso de los grupos de interés: generando innovación en la búsqueda de aumentos en la conciencia, pertinencia y eficiencia de las consultas y acuerdos previos, entre otros.

3. Retos y desafíos en el mapeo estratégico: a través de mejores prácticas como mapeo estratégico de sitios, modelo participativo de mapeo, o la inclusión de mujeres y grupos vulnerables.

4. Negociaciones y contratos: Alternativas a la adquisición, ¿con quién negociar?, tipos de adquisiciones, e indemnizaciones justas y adecuadas.

5. Operación: fortaleciendo la confianza y el compromiso, desarrollando supervisión activa, implementando mecanismos de reclamación y resolución de conflictos entre otras.

Las empresas requerimos instrumentos concretos de acción y de gestión, que sean convergentes con las grandes exigencias locales, nacionales o internacionales en los temas de sostenibilidad (GRI, Pacto Global, Principios de Inversión Responsable, guías voluntarias, guías Colombia, OCDE, UNCTAD, etc) y este instrumento resulta útil de cara a facilitarle a las organizaciones modelos de gestión, seguimiento y control de sus decisiones y proyectos en esta materia, y que encuentran fácilmente en http://www.usaidlandtenure.net/

Nada más pertiente para la compleja coyuntura de nuestro país, evidenciada una vez más, en la encuesta longitudinal del CEDE de la Universidad de los Andes “Pobreza rural, tierras y postconflicto”: el posible acceso a tierra no es soporte suficiente para escapar de la trampa de la pobreza, ni de los vacíos de la debilidad institucional, serán necesarias intervenciones integrales para dar respuesta adecuada a los complejos retos del postconflicto.

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