Opinión

  • | 2016/04/03 00:01

    Gestión de riesgo de desastres: la urgente tarea pendiente

    Aunque la gestión de riesgo puede ser fuente de generación de valor y competitividad, y debería guiar las decisiones de inversión, hay muy pocas empresas con estrategias o mecanismos de gestión integrada de riesgos de desastres.

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En el año 2015 confluyeron decisiones de gran escala con implicaciones universales que guiaran las agendas de desarrollo de los gobiernos, pero también del sector privado y las sociedades hasta el año 2030. Junto con la adopción de los 17 objetivos de desarrollo sostenible de agenda de las Naciones Unidas en septiembre 2015 (en Nueva Yok), y la conferencia de las partes sobre cambio climático (COP21) en diciembre 2015 (en París); en el año pasado se  definió y adoptó en marzo el Marco de Acción de Sendai, mediante el cual los Estados se comprometen a 7 objetivos específicos para prevenir y responder a los eventos catastróficos y desastres (incluyendo la reducción de la mortalidad, damnificados y perdidas económicas; disminución de los daños de infraestructura y servicios básicos).

Buscando avanzar la implementación del marco de Sendai, el 23 y 24 de Marzo 2016, tuvo en lugar en York University en Toronto el evento internacional “Gestión de Riesgos de Desastres en la Educación Empresarial”, organizado por la Oficina de la Naciones Unidas para la Reducción del Riesgo de Desastres (UNISDR), la alianza del sector privado para sociedades resilientes (ARISE), y el Instituto de Eventos Extremos de la Florida International University (FIU), con el apoyo del ministerio de cooperación económica y desarrollo de Alemania (BMZ). A este evento fueron invitados representantes 12 escuelas de negocios de países como Brasil (FGV), Canadá (York, Concordia, U. Toronto), Chile (U. De Chile), Colombia (EAFIT), India (IIM Bangalore), Indonesia (Uiversity of Gadjah Mada), Jamaica (U. Of West Indies), México (Tec. De Monterrey), Perú (ESAN), y los Estados Unidos (FIU).

Para Neil McFarlane, Jefe de la Oficina de Enlace de UNISDR en Nueva York, hay dos razones por las cuales las empresas deberían tener una gestión de riesgos de desastre. “Primero, en caso desafortunado de un desastre las empresas con una adecuada gestión de riesgos de desastres pueden restablecerse más rápidamente, y por ende la cadena de suministro se restaura, se garantiza la seguridad a los empleados, y puede volver a su negocios aceleradamente”, explica McFarlane, que entre más tiempo pase una empresa por fuera del negocio, más grandes pueden ser las perdidas financieras. La segunda razón, que enfatiza McFarlane puede ser quizás más importante, es mirar la gestión de riesgo como una inversión en competitividad, ya que “si una empresa invierte en gestión de riesgo de desastres, se provee de una oportunidad para construir un negocio con capacidad de alta recuperación -resilient business- en caso de un evento catastrófico”. Es decir “una empresa con resiliencia  puede tener una ventaja competitiva en el futuro, dado las altas probabilidades del aumento de la frecuencia y magnitud de desastres que se avecinan, y debido a esto hay una mayor necesidad de incorporar una gestión de riesgos de desastres en la estrategia empresarial”, explica el jefe regional de las Américas de UNISDR.

De acuerdo al trabajo investigativo de Juan Pablo Sarmiento, Director del Programa de Reducción de Riesgos del Instituto de Eventos Extremos de FIU, y organizador del evento en Toronto sobre la incorporación de la gestión de riesgo de desastre en la educación gerencial, “cuando una empresa cierra más de 4 días sus operaciones por un evento, no vuelve a abrir”. Sarmiento, analiza que en América Latina aunque las inversiones del sector privado han venido aumentando considerablemente -mucho más que las inversiones del sector público-, “muchas veces debido a la búsqueda de ganancias en el corto plazo, las inversiones privadas que se están haciendo no están teniendo en cuenta riesgos causados por desastres naturales”. Según observaciones de Sarmiento, “solo las empresas que han alcanzado un nivel de experiencia suficiente, y que ha experimentado emergencias grandes o pequeñas, tienen consideraciones de riesgos de desastre en su estrategia y operaciones”. Explica Juan Pablo, que la gestión de riesgos es un asunto que debería guiar las decisiones de inversión, crear valor, y como consecuencia ser fuente de competitividad ya que “involucrar el tema de riesgos es agregar un elemento más a considerar en el escenario futuro de crecimiento, y es una forma de buscar asegurar que la inversión va a ser sostenible en el largo plazo”.  Añade Sarmiento “aquellas empresas que han logrado demostrar capacidades de gestionar el riesgo de desastre, vemos claramente como logran no solo sobrevivir, sino fortalecerse y permanecer mientras otros se van quedando”.

Según Leonardo Muñoz Gómez profesor del departamento de geografía de la Universidad de Chile, “el sector privado en Colombia tiene grandes oportunidades de transferir las experiencia que ha tenido en la reducción de riesgos sociales, por terrorismo, y violencia los aprendizajes a la reducción de riesgos de desastres naturales puesto que ya se cuenta con el capital social necesario para hacerse cargo de la forma en la que deben involucrarse los actores en el proceso de manejo de riesgos”. 

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