Opinión

  • | 2016/06/26 00:01

    Gerenciamiento desde la felicidad

    Lo que para uno puede ser motivo de felicidad, para otros puede no serlo o lo que para alguien puede ser factor determinante para ser feliz, a mi puede realmente parecerme intrascendente.

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El concepto de felicidad, como la mayoría de definiciones de percepción, termina siendo tremendamente subjetivo. Lo que para uno puede ser motivo de felicidad para otros puede no serlo o lo que para alguien puede ser factor determinante para ser feliz, a mi puede realmente parecerme intrascendente. Esa es la magia de las relaciones humanas, entender el complejo mundo propio y del vecino.

Las personas más felices del mundo según ‘The World Happiness Report 2013’ se encuentran en Dinamarca, seguido de Suiza, Países Bajos y Suecia. El reporte demuestra con claridad  que el bienestar de las personas es un factor importante para medir el desarrollo social y económico de cada país. 

El estudio fue realizado en 156 países, basado en 6 factores claves que arrojan el indicador de felicidad nacional los cuales son: esperanza de vida, libertad frente a la corrupción, PIB per cápita, libertad para tomar decisiones en la vida y la generosidad. A nivel de América Latina, Costa Rica lidera el grupo estando en la posición número 12, mientras que Colombia está en el lugar 35 de la lista

Se habla ahora en términos organizacionales del "Gerenciamiento de la Felicidad". Es un concepto que nace hace algunos años en Chile en el Banco del Estado como una genuina forma de velar por los intereses de las personas que laboran en una empresa, en síntesis busca la real felicidad y motivación de los empleados para retenerlos y comprometerlos de corazón con la misión de la compañía y con sus proyectos individuales. Es dinámico, cambiante y no es una receta.

Vamos a las fuentes físicas de ser feliz. A lo que nadie puede rebatir, Las hormonas de la felicidad son la serotonina (biomolécula que cumple una función relevante en la inhibición y la regulación del sueño, el apetito, el deseo sexual, la temperatura del cuerpo,entre otros), la endorfina (péptido que funciona como neurotransmisor y tiene un efecto analgésico y de sensación de bienestar) y la dopamina (neurotransmisor del sistema nervioso). La buena administración de estos tres ingredientes del coctel nos permiten ser felices y por tanto tener una actitud más positiva o negativa al entorno. Es decir, físicamente, la felicidad existe.

No pueden negarse además variables externas como el clima, el ambiente de seguridad, la cultura, el nivel de afiliación con quienes nos rodean, entre otros, que también son generadores de estados de ánimo. Lo que es cierto es que en nuestro trabajo estamos gran parte de nuestro tiempo y por tanto debemos ser muy buenos administrando el ambiente.

Como líderes somos responsables de generar ambientes seguros y de reconocimiento a nuestros equipos. Con propuestas básicas de buena remuneración, posibilidades de carrera, respeto, balance vida-trabajo y políticas flexibles, se puede empezar a gerenciar la felicidad.

Sin embargo, usando la metáfora de la regla simple de seguridad en un avión, (primero use usted la máscara y luego auxilie al niño) se debe entender que la felicidad también se autogestiona. Se autogobierna y administra. De otros no depende mi satisfacción o estado de felicidad, solo depende de mi que yo realmente me sienta a gusto o no en un lugar. Y mejor aún si me quejo todo el dia de lo que tengo alrededor puedo hacer dos cosas…o propendo por cambiar el status quo o me voy para otra parte. Resumiendo, si quiero que mi equipo sea feliz debo entender primero que me hace feliz para así proyectarlo en la dinámica de mi organización.

No creo en la estandarización, ni siquiera en que una empresa sea igual a otra. De hecho el mundo cada vez más, a pesar de lo global, se enfoca en los nichos de mercado exhaustivos donde debe conocer muy bien las necesidades encubiertas y los deseos insatisfechos. Pensemos entonces en nuestros colegas y colaboradores como consumidores finales, como aquellos que si aumentan la productividad van a producir mejores indicadores financieros.

¡Quiero ser un líder feliz! Quiero gerenciar sueños y quiero construir mi propósito tan claramente que proyecte a los demás el deseo de hacer el propio y ayudarme con el mio. Gerenciemos felicidad, gerenciamos políticas que permitan que el mundo que nos rodea tenga más motivos para ser productivos y además sonreírle a la vida y a los demás.

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