Opinión

  • | 2016/08/10 00:01

    Flujos financieros hacia Latam: Muchas golondrinas si hacen verano

    La semana pasada se vivió un episodio más de la serie de respuestas monetarias por parte de los mayores bancos centrales en el mundo para moderar el impacto de eventos económicos negativos.

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En esta ocasión, el protagonista fue el Banco Central de Inglaterra que decidió recortar 0.25% la tasa de interés de intervención, siendo el primer recorte desde marzo de 2009 y acercándose al límite de 0%.

Adicionalmente, aumentó el tamaño del programa de compra de bonos (títulos de deuda) desde 375 hasta 435 billones de libras esterlinas (580 billones de dólares aprox.), incluyendo la compra de deuda de compañías privadas no financieras, en un intento por revivir la demanda de crédito y así evitar que la disminución de la confianza de consumidores y empresarios, después del Brexit, tenga un impacto muy negativo de corto plazo sobre la economía británica.

Para las economías latinoamericanas lo que sucede en el conjunto de economías desarrolladas ha sido muy favorable este año y puede continuar siéndolo, aunque el riesgo de que las condiciones cambien súbitamente no es despreciable. Por ahora, las cifras más recientes de sólida creación de empleo en EE.UU. combinadas con políticas monetarias más laxas en Europa y Japón, contribuyen a mantener las tasas de interés internacionales históricamente bajas (incluso los títulos de deuda pública de muchos países desarrollados en terreno negativo), con lo cual siguen alimentándose los flujos financieros hacia esta región.

Luego de la corrección observada entre mayo y junio, post Brexit (23 de junio) los mercados de renta variable latinoamericanos se han valorizado en promedio entre 10% y 15%, superando un buen comportamiento de las acciones de Asia emergentes, mientras que las acciones de Europa emergente mantienen una alta volatilidad pero no han exhibido nuevas valorizaciones.

El hecho de que EE.UU. mantenga una relativa solidez económica contribuye a generar buenas perspectivas sobre las economías latinoamericanas dada su importancia como socio comercial, pero al mismo tiempo al favorecer los precios de los commodities que se recuperaron considerablemente entre enero y junio.

Según el informe mensual más reciente de flujos de fondos de inversión hacia América Latina, realizado por la Bolsa de Valores de Colombia, los flujos de inversión internacional hacia los mercados de renta fija del MILA totalizaron 351 millones de dólares en solo junio, liderados por México (US$173 millones) y Colombia (96 millones de dólares).

Entre tanto, el flujo acumulado entre enero y junio del mercado de renta variable totalizó US$35 millones de en el caso colombiano, US$257 millones de dólares en el caso chileno, us$94 millones en el caso peruano y US$343 millones en el caso mexicano.

Por otra parte, según cifras del Ministerio de Hacienda, el saldo de títulos de deuda pública interna colombiana en poder de fondos de capital extranjero pasó de $36.5 a $46.7 billones, equivalente a un crecimiento de 28% en los primeros siete meses del año.

De esta forma, la participación extranjera pasó de 18% a 21%, mientras que en julio de 2015 era de 16%, siendo el segundo tipo de inversionistas con mayor tenencia de deuda pública interna, después de los fondos de pensiones. En el caso de la renta variable la participación llega al 21% en lo corrido del año, aunque las compras netas han sido de apenas $118.000 millones.

Dado lo que ha venido ocurriendo en años recientes en Colombia, la participación de los extranjeros en los mercados locales de renta fija y renta variable se ha vuelto considerable. Por lo mismo, es indispensable mantener la solidez macroeconómica para evitar una crisis económica y financiera el día que cambien las condiciones monetarias en las economías desarrolladas y estos capitales puedan emigrar rápidamente.

Los riesgos para un cambio súbito a la actual situación de flujos internacionales pueden resumirse en: 1) Un marcado deterioro en la actividad económica en EE.UU. derivada del potencial impacto económico del Brexit en Reino Unido y Europa; o 2) Que la solidez del mercado laboral y eventualmente algunos indicios de inflación vuelvan a incrementar significativamente las probabilidades de nuevos aumentos en la tasa de interés de la Reserva Federal.

El primer escenario sería muy perjudicial porque impactaría rápida y permanentemente los términos de intercambio vía precios de los commodities, mientras que el segundo escenario podría una generar reversión transitoria de flujos porque, en todo caso, no se consolidará un repunte considerable en la tasas de interés en EE.UU. pues al final no dependen solo de la postura monetaria de la Fed sino que seguirán muy influenciadas por el nivel de tasas de interés de otras economías desarrolladas.

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