Opinión

  • | 2016/07/08 00:01

    Evasión de impuestos: ¿tiene Noruega la solución?

    ¿Existe algún mecanismo para que todos paguemos tributos?

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Continuamente salen a la luz revelaciones de asuntos tributarios de firmas e individuos que aprovechan cualquier vacío en la ley para evitar pagar lo que los Estados consideran justo, como por ejemplo escándalos del estilo Panama Papers. Hay quienes abogan por la transparencia total... y otros que la practican.

Mientras que hay países como Reino Unido donde es una ofensa criminal revelar los asuntos tributarios de otros, también hay naciones en las que es fácil averiguar cuánto gana y paga de impuestos cualquier persona, desde el más rico hasta el más pobre.

En cualquier ciudad noruega, si tenías alguna duda sobre tus finanzas o las de cualquier compatriota antes de la era digital, sólo tenías que ir al ayuntamiento o municipalidad y buscar los detalles. Hoy en día, quien quiera saber cuánto ganan los demás puede encontrar la respuesta en internet.

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Eso ayuda a explicar la razón de que la brecha salarial entre mujeres y hombres en Noruega sea una de las más pequeñas del mundo. En Noruega incluso si las empleadas no se dan cuenta de que les están pagando menos que a sus colegas hombres, los sindicatos no permiten que pase desapercibido, pues publican listas muy detalladas del sueldo para cada empleo.

En 1814, Noruega tuvo su propia constitución, parlamento, gobierno y finanzas estatales, y por ende, sus propios impuestos. En la Biblioteca Nacional de Oslo se encuentra el registro de la información básica tributaria de toda la gente que vivía en la región de Oslo en 1918: nombres, direcciones, ingreso anual y cantidad de impuestos pagada.

La motivación para ser transparentes era generar confianza en las autoridades en esa nueva nación. Y si la idea original era evitar que se diera tratamiento especial a los ricos y que se corrompieran los funcionarios del gobierno, parece que ha dado resultado: Noruega es uno de los países menos corruptos del mundo, y los salarios de los ejecutivos, que deben ser justificados, son más bajos que en cualquier otro país europeo.

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En Reino Unido, los críticos alegan que la transparencia de salarios llevaría a una inflación de las ganancias que sería insostenible. Para recoger la opinión de los personajes más ricos, exitosos, ambiciosos y mejor pagados, la BBC fue a la conferencia anual de las organizaciones empresariales más grandes de Noruega.

Ésta es una muestra de respuestas de la abrumadora mayoría de los asistentes a la pregunta: ¿piensa que es buena idea la naturaleza pública de los registros de ingresos e impuestos en su país?

- "Me gusta la transparencia. Realmente pienso que pagar impuestos es lo más importante que uno hace para contribuir a la sociedad".

- "Pienso que la transparencia es buena. Evita que los salarios de los gerentes lleguen a niveles obscenos. Pero lo malo es que ayuda a los criminales a escoger a las familias más ricas como víctimas y hemos visto un poco de eso".

- "Hace que no haya gente a la que le paguen demasiado. Si hay una discrepancia de 50, 100 o 150 veces entre el salario más alto con el más bajo, eso es indignante. Y si lo estás recibiendo y piensas que está bien, debes ser capaz de admitirlo y justificarlo. Me parece que es justo".

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¿Es un modelo transferible? La clave está en cuestiones muy arraigadas en la cultura. Tiene que ver con el igualitarismo, que es muy fuerte en Noruega por razones históricas y también con la influencia profunda del protestantismo luterano: la idea de que todo debe ser abierto, de que no puedes tener secretos porque, si los tienes, probablemente tengas algo que esconder.

Uno de los aspectos negativos de esa libertad de información es que ha hecho que Noruega sea un país poco aventurero, en el que sobresalir es considerado un problema.

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