Opinión

  • | 2016/11/27 00:01

    Es hora de que te lo preguntes…

    Los ciclos se cumplen cuando cada quien considera que se cumplen, no hay nada escrito y lo mejor es buscar romper paradigmas para encontrar lo que realmente nos hace plenos y nos da gratificación por el deber cumplido. Eso debería aplicar en todas las cosas de la vida.

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Como seres sociales nuestras decisiones tienen normalmente implicaciones para otros y siempre es bueno pensarlo bien antes de lanzarse y llevarse el mundo por delante. Pero hoy quiero reflexionar en algunas preguntas que en cierto momento del caminar debemos hacernos, no solo para aportar desde nuestro trabajo sino también para entender de fondo nuestro real propósito.

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¿Qué harías si no estuvieras asustado? El miedo normalmente tiene una finalidad de sobrevivencia. Sin embargo  la pregunta en la vida no es si te lanzarías de un piso 15 sino más bien, ¿qué te asusta o te amarra para no cumplir los sueños? 

Normalmente las responsabilidades y cosas como las deudas, la hipoteca, el statu quo, los sueños ajenos, no nos dejan alcanzar los nuestros. La vida es solo una y la edad, por ejemplo, no debe ser un impedimento.

¿Cuál es mi lista de pendientes?  Esto resiste para los pendientes de trabajo y también los personales. Si mi sueño es un safari en África o estudiar canto, ¿por qué no puedo hacerlo?

Hay que esperar a jubilarme para “tener tiempo”. Creo que al final hay siempre tiempo cuando hay una convicción de que algo se quiere.  A nivel profesional, ¿qué te falta por aprender? Nadie en el mundo se las sabe todas… qué bueno poder aprender aunque sea un par de cosas nuevas profesionalmente por año.

¿Qué estamos haciendo aquí? A veces estamos en reuniones que pierden tanto el sentido que incluso no se está siguiendo una sola conversación. Es bueno parar y recapitular en qué estamos y buscar el objetivo de la reunión y de los procesos. Las compañías siempre buscarán resultados así haya barreras de forma que lo impiden. No nos dejemos arroyar por la ineficiencia.

¿Sería yo mi mentor? Qué tal si te miras a un espejo y te preguntas si te gustaría que alguien parecido a lo que ves, fuera tu mentor. Hay veces que realmente creemos que somos de lo mejor con los demás, miremos hacia adentro y sin necesidad de decirle a nadie, hagamos una buena reflexión de cuáles son las cualidades que los demás ven en mí. Tal vez creamos una cosa y la gente otra… mucho trabajo por hacer allí.

¿Cuál es la cara que hago cuándo estoy llegando a mi lugar de trabajo? Esto no es conciente. A veces ni lo percibimos, es normal tener días difíciles, pero si el trabajo diario se vuelve un karma, por favor despierta y busca algo más interesante que hacer. Insisto en que la vida es una y vale la pena disfrutarla, hacer tu trabajo con ganas, pasión y sobretodo, con un sentido de propósito.

Para cerrar esta corta reflexión quiero recordar a Edward Estling Cummins, poeta y ensayista estadounidense y uno de los escritores más experimentales del siglo XX  “No ser nadie más sino tú mismo, en un mundo que está haciendo todo lo posible, día y noche, para hacer que tú seas alguien distinto, significa luchar la más dura batalla que cualquier ser humano pueda enfrentar y nunca dejar de luchar.”

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