Opinión

  • | 2016/05/11 00:01

    Entendiendo a los milénicos

    Los milénicos son una generación que al vincularse laboralmente busca integrar cuatro aspectos básicos en su vida: cuerpo, corazón mente y espíritu.

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Este es el segundo artículo del especial “El poder de los milénicos”, el objetivo para aprender a liderarlos por parte de empresarios y directivos de alto nivel es entender como ha sido su punto de partida, es decir, sus raíces y motivaciones.

Para las generaciones que los anteceden, la generación X, con edades que oscilamos entre los 35 y 65 años y los Baby Bommer a la que pertenecen la mayoría de los fundadores de empresa en Colombia, que hoy están entre los 65 y 90 años de edad, las principales motivaciones han sido  extrínsecas, basadas en factores externos como tener poder y hacer grandes fortunas, porque estábamos influenciados por la revolución industrial, época en la que surgieron personajes tan emblemáticos como los Rockefeller y los Ford, que sin duda eran modelos a seguir.

La generación X, que actualmente está en promedio sobre los 45 años, además de compartir las mismas motivaciones de los Baby Boomer, llegó con otras de carácter intrínseco como el reconocimiento, los logros y la formación; ambas generaciones motivamos a los empleados con lograr una carrera de largo plazo en la compañía, pero así mismo exigimos lealtad y disciplina.

La diferencia entre las dos es que mientras los Baby Boomer son más disciplinados (exigiendo llegar temprano y saliendo tarde del trabajo… para dar ejemplo), los directivos de la Generación X, exigimos más por resultados (más importante que llegar a las 6 am es que cumplan los objetivos), premiamos a los empleados con ascensos porque nos hicimos directivos en medio de una apertura económica tan fuerte, que ante la necesidad de mejorar constantemente productos y servicios, necesitábamos que nuestros empleados generaran conocimiento e ideas, por lo que incluso los motivamos con convertirlos en socios,  ofreciéndoles acciones y sistemas de compensación muy altos, también basados en una carrera larga.

Por su parte los denominados milénicos, son una generación que tiene motivaciones inexploradas por parte de las generaciones anteriores, que son las llamadas motivaciones trascendentes, que están relacionadas con la responsabilidad social empresarial, o el capitalismo consciente y consisten en sentirse plenos con los propósitos de la organización, que deben estar encaminados a  servir y hacer bien al otro. Tienen desarrollada esta motivación en conjunto con las motivaciones intrínsecas y en menor grado con las extrínsecas. Es decir, se sienten motivados con su trabajo cuando están convencidos de que éste no afecta a terceros y los desarrolla profesional e intelectualmente, el poder o el dinero son secundarios.

No hay duda en que cada generación viene siendo más consciente que la anterior

 Hoy en día los  milénicos son conscientes de la interdependencia de todos los stakeholders y son capaces de decir ‘no’, ante cualquier aspecto que vaya en contra de este propósito “verde”, por decirlo de alguna manera, de vivir mejor, de alimentarse bien, de vivir en paz.

Sin embargo, como todas las generaciones, todavía no tienen la total consciencia de cómo se interrelacionan todos los partícipes, pero vinieron a aportar un grano de arena, un escalón más para entender lo que somos como seres humanos. Sigue la generación Z, de la que seguro hablaremos en algunos años, la cual con seguridad será aún más consciente que todas las generaciones anteriores.

En el proceso de entender a los milénicos, es importante saber quiénes son sus padres, algunos alcanzan a ser hijos de los baby boomers, nacidos después de la segunda guerra mundial, con lo cual son personas que pasaron necesidades, que tuvieron que huir de sus países de origen y  emigrar a países de Latinoamérica durante la postguerra.  Razón por la cual tuvieron que vivir en medio de la austeridad y sacar adelante sus empresas con esfuerzo y tesón. Al ser ellos los padres de la generación X, se esforzaron porque sus hijos no tuvieran que pasar tantas necesidades como ellos y en su mayoría les dieron la libertad de estudiar lo que quisieran y de proporcionarles un nivel de vida superior al de ellos.

Por tanto la generación X se caracteriza por estar mucho más formada profesionalmente que la anterior, por ser más libres, más desprendidos, es una generación que tuvo abundancia formó a los hijos de manera diferente, deseando que hablaran varios idiomas, que viajaran, estudiaran en el exterior. Les trasmitió valores como la conciencia social, la tolerancia, la diversidad y el gusto por la tecnología. Aprendieron a hablar de solidaridad, de interdependencia, de trabajo en equipo y de espiritualidad más que de religión.

Estas enseñanzas fueron las que marcaron las características personales de sus hijos, los milénicos. Al nacer con el concepto de abundancia, viven el aquí y el ahora, sin preocuparse por el futuro. La tecnología es parte de su cotidianidad, son innovadores y emprendedores por naturaleza. Sin embargo, tienen deficiencias como la poca sociabilidad con los adultos, la falta de respeto por la historia, por las buenas maneras y por las buenas costumbres.

Por solo poner un ejemplo, mientras los Baby Boomer eran gente elegante, con un lenguaje exquisito, la generación X fue relajándose un poco en su forma de vestir, fue olvidando costumbres tan arraigadas como la de ir a la iglesia los domingos como un acto sagrado, se liberó de muchas normas sociales. Sin embargo como padres, conscientes de esa libertad excesiva que nos dieron, hemos criado a nuestros hijos con libertad, pero con más conciencia de los riesgos de la vida moderna, por eso los milénicos, más que personas religiosas, son espirituales, llegaron a  enseñarnos que todas las personas y seres vivos tienen un espacio en este mundo.

Todas estas razones nos llevan a concluir que para atraer a los milénicos a nuestras empresas, es necesario integrar los cuatro aspectos que  les interesan: cuerpo, corazón mente y espíritu. Son personas que quieren estar bien físicamente, por eso van al gimnasio; manifiestan su amor a la naturaleza, los animales y por supuesto a sus semejantes; les gusta formarse, todos desean hacer maestrías, hablar varios idiomas, crear e innovar pero necesitan espacios y tiempos de esparcimiento; y sobre todo tener un sentido de vida.  

Por estas razones, señor directivo y/o empresario a continuación para cada motivación, una acción concreta para retenerlos: al tener una motivación intrínseca alta, se les llama la atención haciéndolos ocupar cargos de creación, de ingenio, no pueden ser puestos operativos porque se aburren fácilmente y el cansancio les llega demasiado rápido. Igualmente la formación es necesaria, pero no suficiente, hay que estarlos rotando constantemente. Igualmente dentro de la empresa hacerla atractiva con actividades de ejercicio y tener un alto grado de tecnología.

Adicionalmente al tener una alta motivación trascendente, su organización debe tener claro el propósito mediante el impacto positivo que tiene su empresa frente a la sociedad. Mostrarles su compromiso con temas como la reforestación, el uso racional de los recursos ambientales, el reconocimiento continuo a los empleados, preferiblemente divulgado a través de medios electrónicos internos como los News Letters, publicados a través de la Web Site. Al ser tan amigos de las redes sociales, la mejor manera de conocerlos y comprenderlos es hacernos amigos de ellos a través de las redes. En lugar de restringirles su uso debemos facilitarles su ingreso, integrándolas a su trabajo.

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