| 10/19/2016 12:01:00 AM

El equipaje emocional familiar de las familias empresarias

Gonzalo Gómez Betancourt, columnista online.

Entender qué es el Equipaje Emocional Familiar y encontrar la llave para liberarse de él, por las graves consecuencias que conlleva a nivel empresarial y patrimonial, es la clave para mantener familias empresarias felices y prósperas.

por Gonzalo Gómez Betancourt

Cuando decidimos hacer el primer especial de empresa familiar en el 2013 con Dinero.com, sobre el tema de trampas familiares, que incluyó una investigación realizada con la colaboración de 200 empresas familiares de Latinoamérica, obtuvimos como resultado de ese estudio que existían temas sicológicos que en ese momento no podíamos explicar,  sin embargo, después de una continua reflexión hemos llegado a la conclusión que el problema raíz está en el sistema familiar, en la forma de educación, o mejor en el equipaje emocional familiar que por lo general nubla la razón.

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Este nuevo especial que iniciamos hoy titulado “Equipaje Emocional Familiar de las Familias empresarias” está pensado para que los propietarios comprendan qué es el equipaje emocional familiar y encuentren la llave para liberarse de su peso y ser felices. Ahora no sólo lo entendemos mejor sino lo consideramos como la causa principal de la mayoría de los problemas de la empresa familiar. Para su realización nos hemos basado en la obra de Judith Sills (1994), autora del libro “Exceso de Equipaje” y hemos hecho una adaptación a nuestra cultura de la obra de Quentin Fleming (2000) autor del libro “Mantenga el Equipaje Familiar fuera de la Empresa”.

Para empezar por su definición, el Equipaje Emocional Familiar es un conjunto de experiencias negativas como las frustraciones, la ira, la rabia, el rencor, los miedos, los fracasos, que se van acumulando como en una maleta que se vuelve tan pesada que no nos deja avanzar hacia nuestra felicidad. Ese equipaje va principalmente a la empresa familiar, siendo la causa raíz de las denominadas Trampas Familiares.

Entre las principales características de este equipaje están ir con nosotros a todas partes, aunque no queramos; sentirlo siempre más pesado de lo que en realidad es; no ser un equipaje moderno, por tanto no es práctico, ni tiene ruedas, con lo cual siempre es difícil de cargar, además no existe nadie quien lo cargue, sólo nosotros mismos; no se puede perder nunca, porque vuelve y aparece cuando aterriza el avión; el equipaje va siempre en primera clase y nostroros atrapados en clase económica, no tiene precio y viene grabado con nuestras iniciales para cargarlo toda la vida; le gusta abrirse de repente, dejando al descubierto nuestra ropa interior, de frente para que todo el mundo la vea, no importa cómo se empaque pero los más preciados objetos se rompen, adicionalmente este equipaje es lo único que sobrevive a un naufragio o accidente.

¿Cuál es la relación del equipaje emocional con la empresa familiar?

Debemos pensar por un momento sobre las tensiones y rivalidades que existen en la empresa cuando la familia trabaja junta. Todas estas rivalidades se dan porque todos sus miembros llevan a la empresa su equipaje emocional, lo que termina por aumentar el índice de mortalidad de la empresa familiar. “Sin una intervención deliberada, cualquier tensión, conflicto, desacuerdo, o patrones disfuncionales que existan en un entorno familiar será llevado a la empresa y al patrimonio.”

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Sin embargo, ¿existen formas de deshacerse del Equipaje Emocional Familiar? Por lo general, solo cuando la maleta está a rebosar es cuando nos damos cuenta que tenemos que deshacernos de ella. Lo primero que debemos hacer es aceptar que tenemos el equipaje, negar que lo cargamos no resuelve nada. Es necesario abrir la maleta y eliminar las cosas que guardamos, una a una.

La única manera de deshacernos del equipaje es el perdón, perdonar no es lo mismo que descargar el equipaje, sino deshacerse del el, sólo uno puede hacer esto en favor de uno mismo, no es aprobar todo lo que se discute en la empresa familiar, tampoco significa decir no se preocupe, en realidad no me importa, perdonar significa todo lo contrario, es decir usted no hizo lo correcto, pero cuando lo pienso y lo recuerdo ya no me duele. La ira que se guarda en el alma es una carga psicológica tremenda y la forma de resolverlo es espiritual. Hay que entender a las personas y no juzgarlas.

A lo largo de estos 22 años de trabajo con más de 150 familias empresarias en Latinoamérica, me he dado cuenta que las personas a veces no se comportan con mucho sentido, con mucha lógica, de hecho lo hacen de manera inadecuada, pero también he aprendido que aquellas personas que lograron descifrar el código de su equipaje emocional, incluso las llamadas popularmente ovejas negras de la familia, resultan ser los mejores elementos de la empresa cuando logran abrir la maleta y empieza la transformación familiar.

Encontrar ese código es complejo, no se logra de la noche a la mañana y por lo general lo más conveniente es que los miembros de la empresa familiar asistan a terapia sistémica. Sin embargo, esto no es la solución total, puede ser parte de ella, como tampoco es un abogado que resuelva las diferencias en temas patrimoniales, en mi criterio debe ser un especialista en familia, empresa y propiedad, quien logre contribuir a que toda la familia empiece a sentirse cómoda en el ámbito empresarial, porque cada uno de sus miembros ha hecho su trabajo individual y grupal.

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La primera premisa para resolver los problemas en la empresa familiar es que cualquier ajuste en la empresa o en el patrimonio, empieza por remover los sentimientos y emociones de la toma de decisiones. La segunda premisa es que las probabilidades de éxito empresarial y familiar aumentan cuando se reconoce la existencia del equipaje emocional familiar.

Durante este especial desarrollaremos, mediante casos reales, muchas de las situaciones que evidencian algunas piezas del pesado equipaje emocional familiar y aprenderemos a reconocerlo, a perdonar, en definitiva a mantener alejado ese equipaje de la empresa familiar. A continuación algunos de los temas que trataremos:

  • “Quiero que mis hijos trabajen juntos… pero no sé por qué no se llevan”
  • “Una palmada bien puesta… en el momento adecuado”
  • “El espasmo del sollozo... ¿Aún en adultos?”
  • “Quiero que mis hijos sean unos Berracos… con B no con V”
  • “Mis hijos deben casarse con princesa/principe de lo contrario no serán aceptados”
  • “Tu dinero es tuyo, ¿el de los padres es nuestro por igual?”
  • “Mis hijos deben firmar capitulaciones, ¿o mejor disolver la sociedad conyugal?”
  • “Negocios, ¿son negocios?”
  • “A mis hermanos pequeños los criaron como hijos de papi y ¿a los mayores en la austeridad absoluta?”
  • “No entiendo, ¿por qué no me dejan ver a mis nietos?”
  • “Eso fue muy grave… qué vergüenza familiar nadie lo debe saber”
  • “Machismo nooo… ¿quién dijo?”
  • “Hijo, aunque no lo creas, siempre respeté a tu madre”
  • “Hijo un traguito más…”
  • “Nosotros pensamos que… ¿Cierto?”
  • “Para qué estudiar, lo importante es trabajar, Bill Gates nunca se graduó...”
  • “¡Qué churro de secretaria!… ¡yo veré mijo!”
  • “Mi familia es perfecta, aquí no pasa nada”
  • “Los trapos sucios se lavan en casa”
  • “No quiero que mis hijos sufran lo que yo sufrí.”

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