Opinión

  • | 2017/02/12 00:01

    Consiga buenas personas

    Todavía hay gente que hace las cosas por pasión, con ganas y amor. Todavía hay autenticidad y propósito. Busque y consiga buenas personas y seguro las ventas y los resultados financieros también crecerán.

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La práctica me lo ha demostrado, cuando uno busca a sus ejecutivos es mejor que consiga buenas personas que los mejores talentos del universo.  Es obvio que es muy necesario tener gente con buenos perfiles que tengan los requisitos técnicos chequeados pero es vital entender hasta dónde va su ambición e individualismo.

En la vida me he encontrado con varios maestros de los títulos y las mejores universidades que no tienen idea de qué es una buena ejecución. Otros que hablan mucho, enredan y al final no tienen fondo pero saben rodearse, otros que son tan técnicos que no saben cómo aterrizar sus conceptos y los que me matan… los que con grandes niveles de IQ son mentirosos, dañan el sistema pero su retórica les permite convencer a todo el mundo.

No contrate a los que se venden demasiado. No contrate solo por títulos que se cuelgan en la pared. Garantice que tiene afinidad, que se va a sentir a gusto trabajando con el nuevo miembro del equipo, pero sobre todo que va a hacer un buen ambiente que al final redundará en grupos más eficientes y de mejor desempeño.

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Es normal equivocarse. A veces (me ha pasado) he contratado personajes que saben venderse muy bien. Estos son los expertos en decir lo que usted como ser humano quiere escuchar. Animales políticos que en la vida corporativa serán un éxito total. No estoy en contra de esto, de hecho  merecen mi respeto los que saben moverse bien en la arena política.

Pero estos perfiles que se venden y  se adecuan de manera camaleónica a cualquier cultura, me generan un poco de desconfianza. Los que tienen las palabras medidas, casi que por libreto, los que tienen las respuestas perfectas a las preguntas imprecisas, los que hablan mucho en primera persona a mí me generan incertidumbre.

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Partamos de una base. Los gerentes, líderes, CEOs, empresarios, millonarios o coach son seres humanos. Finitos, imperfectos, egoístas con problemas, virtudes y defectos. No es necesario idealizar. Por eso prefiero la gente auténtica, genuina, que respete el entorno claro, pero que no pierda su esencia en aras de un crecimiento profesional.

En los últimos años he conocido todo tipo de personajes profesionalmente. A muchos los recuerdo con gran cariño, a otros con un sentido de aprendizaje enorme y a los que siento que no aportaron nada en mi vida solo les deseo lo mejor. Simplemente los bloqueo.

Trate de no equivocarse al contratar. Hay que verificar claro, que el perfil profesional sea el correcto, que las habilidades técnicas estén presentes, que la experiencia se adecue a lo que busca. Pero vaya por buenas personas, antes que todo busque gente de buen corazón, en la que pueda confiar. Apuéstele al tipo de personas que hacen las cosas por convicción, que son responsables y honestos en su actuar.

No es solamente por el que tiene afinidad. No es solo el que te cae bien. No es solo por la universidad donde se graduó, o los países donde ha vivido. Es el que va a agregar valor al equipo, el que va a decirle a tiempo si comete un error y va a ayudarle a no cometerlo. Cuidado con aquellos que esperan que los cometa, ese jamás debió entrar a su equipo.

Todavía hay gente buena en el universo. Todavía hay gente que hace las cosas por pasión, con ganas y amor. Todavía hay autenticidad y propósito. Busque y consiga buenas personas y seguro las ventas y los resultados financieros también crecerán.

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