Opinión

  • | 2015/07/05 05:00

    Grecia lleva la situación al límite

    El optimismo de la semana pasada sobre el inminente acuerdo entre Grecia y sus acreedores ha demostrado ser erróneo. La ruptura de negociaciones el sábado y el agotamiento de plazos generará mucha volatilidad en los mercados.

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La convocatoria de referéndum sobre la propuesta de Europa para el próximo domingo por parte del gobierno griego y su defensa del NO se interpreta como una ruptura unilateral de las negociaciones. El gobierno de Grecia busca reforzar la unidad de su coalición y una posición de fuerza que mejore las condiciones para, posteriormente desconvocarlo o, en caso de mantenerlo, defender el SÍ. Por el momento la UEM ha decidido mantener las condiciones y no prorrogar el segundo plan de rescate del martes 30 (pago al FMI de casi 1.600 millones), que cerraría la posibilidad de disponer de los fondos pendientes.

El BCE aprieta pero no ahoga. La decisión del domingo de mantener abierta la línea de emergencia para los bancos griegos en 89.000 millones de euros evita la quiebra inmediata, pero deja al Banco de Grecia sin margen para dar liquidez ante la retirada masiva de fondos que se avecina. El gobierno se ha visto obligado a cerrar los bancos hasta el lunes 6 de julio y a imponer controles de capitales. Tampoco la bolsa griega ha abierto durante la semana. Hay tres posibilidades:

Situación 1. No hay más negociaciones, se celebra el referéndum y su resultado es NO.

Lo más probable es que: (i) los bancos sigan cerrados; (ii) el control de capitales se mantenga a largo plazo; (iii) Grecia emita una nueva forma de pago; (iv) Grecia impague a sus acreedores incluido el BCE; y (iv) aumente la probabilidad de que Grecia abandone el euro.

Situación 2. Se llega a un acuerdo in extremis y el gobierno desconvoca el referéndum (poco probable) o defiende el SÍ (más probable).

Los bancos podrían volver a abrir, dado que el BCE mantendría y aumentaría la liquidez, y la confianza en el sistema financiero se iría recuperando. Los controles de capitales podrían retirarse gradualmente. El único antecedente en la UEM de controles de capitales fue Chipre, que en marzo de 2013 los impuso para evitar la quiebra del sistema bancario mientras negociaba un plan de ayuda con la Troika. Estos controles han estado vigentes hasta abril de este año. Otro ejemplo en Europa fuera de la UEM ha sido Islandia, donde los controles de capitales se impusieron en 2008 y se han retirado en junio de 2015. La UEM tendría que encontrar alguna fórmula para financiar a corto plazo a Grecia. No puede impagar al BCE el 20 de julio (3.500 millones de euros). Tendría que negociarse en los próximos meses un nuevo programa de ayuda que deberá aprobarse por todos los gobiernos de la UEM. Lo más positivo es que habría estabilidad política, dado que el gobierno actual podría seguir liderando las negociaciones.

Situación 3. Las negociaciones siguen interrumpidas, se celebra el referéndum y el resultado es SÍ.

La principal diferencia respecto a la situación 2 es que el escenario político en Grecia tendría que cambiar. ¿Quién seguirá negociando con la UEM? Salvo novedades de última hora el gobierno actual defiende el NO. ¿Habrá nuevas elecciones o se creará un nuevo gobierno de unidad nacional? Esta inestabilidad dificultaría una normalización rápida.
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