Opinión

  • | 2014/07/08 12:40

    La gerencia del conocimiento

    El conocimiento en una compañía es un capital intangible, casi tan indefinible y tan invaluable, como el intelectual o ciertos capitales como la marca, el prestigio o el humano.

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En momentos de altas necesidades de innovación, investigación y diferenciación, administrar el conocimiento debe tener una gerencia.

El conocimiento básicamente se resume en dos palabras “saber hacer”. Saber hablar, saber caminar, saber sumar, saber interpretar, saber actuar, saber tomar decisiones. ¿Qué no es el conocimiento? No es un cúmulo de cifras posadas en teras de datos, documentos o en estados financieros, esto es información que está a un WiFi de distancia. Y esta información es clave para plantear la pregunta correcta, indagar por el camino correcto, abrir correctamente los ojos, y armar un sistema de información pertinente que le permita a un gerente identificar y reconocer su entorno.

Hoy, esta información es cada vez más asequible, por no decir gratuita, y es la materia prima con la que se produce el conocimiento, el cual puede llevar a un gerente, presidente, investigador o el rol que usted escoja a tomar la decisión correcta

Para gerenciar este “saber hacer” es necesario valorarlo y para esto, es muy importante preguntarse: ¿qué tendría que hacer si no supiera proceder? Si calculamos cuántas horas deberíamos estudiar, cuántos fracasos deberíamos sumar, cuántas asesorías deberíamos contratar, cuántas preguntas y cuánto tiempo deberíamos ocupar resolviendo dilemas nos daríamos cuenta de lo que vale este conocimiento que hoy tenemos y que aporta a la gestión de ventas, a la comunicación, a la contratación, a la inversión, a la innovación, y a la misma gerencia. Y este valor sería el punto de referencia para poderlo administrar.

Dado esto, se evidencia la gran diferencia que existe entre el conocimiento y el capital intelectual, el registro de marcas, patentes o inventivas. Registros que en muchas compañías ya tienen valores asignados por los mismos costos que estos representan y por la disciplina que ciertas compañías han manejado este tema, como bien son los laboratorios farmacéuticos y compañías de tecnología.

Indudablemente el conocimiento ha superado y superará estos capitales pues lo abarca todo, de ahí la importancia de resaltar su dimensión, estimación, necesidades y valor como un patrimonio más de la compañía, difícil de construir y que genera rendimientos difíciles de medir en la gestión de las organizaciones.

*Fabián García.  Vicepresidente Corporativo Raddar Consumer Knowledge Group
@fabianraddar, Fabian.garcia@raddar.net
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