Opinión

  • | 2016/05/13 00:01

    Autoproducción: el fenómeno de hágalo usted mismo

    El reciente fenómeno DIY (Do it Your Self) o hágalo usted mismo, hace parte de una fuerte propuesta en diseño y manufactura, que busca hacer contrapeso a la excesiva automatización e industrialización de la sociedad moderna de consumo buscando una personalización de soluciones “a la medida”, dependiendo de las necesidades propias.

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Aprovechando los propios avances de la tecnología y la información, se han generado diferentes movimientos que buscar rescatar las tradiciones y habilidades de las personas para fabricar y autoabastecer pequeños mercados que valorizan la personalización o el hecho a mano en diferentes sectores fabriles.

Uno de los más famosos ejemplos de uso y que día a día toma más fuerza entre las universidades en sus facultades de diseño y laboratorios de fabricación a lo largo del mundo (Universidad El Bosque, de los Andes y el Tecnoparque del Sena por mencionar ejemplos en Colombia) es la denominada comunidad maker, abriéndose paso en sectores industriales que hasta hace poco se creían intocables, con ayuda de tecnologías como la impresión en 3D, se han reflejado avances con el boom en el desarrollo de drones, robots programados con Arduino, soluciones personalizadas en productos para áreas de la salud, entre otra infinidad de productos que son una realidad para microempresarios entusiastas.

De la mano de los FabLabs

Un FabLab (acrónimo del inglés Fabrication Laboratory) es un espacio de producción de objetos físicos a escala personal o local que agrupa máquinas controladas por ordenadores. Su particularidad reside en su tamaño y en su fuerte vinculación con la sociedad. Los laboratorios de fabricación, más que impartir una clase o una conferencia, es un punto de encuentro de entusiastas emprendedores que buscan compartir experiencias y trucos de cómo modificar, hackear (entendido como búsqueda de un desarrollo alternativo bajo los preceptos de ética de la red) o innovar con ideas de productos que soluciones a través de productos, las necesidades y gustos de la personas.

La autoproducción

Las impresoras 3D y sus adiestrados y aventajados usuarios están a la cabeza de un grupo de fabricantes a “small scale”, cuyo trabajo y potencialidad ha sido comparado con las dinámicas de una nueva Revolución Industrial; por ejemplo, durante la pasada Feria Internacional del Libro de Bogotá, en el Pabellón de Holanda se hizo evidente uno de los potenciales usos de esta tecnología, y el fuerte interés que concibe en las nuevas generaciones este tipo de tecnologías, hace muy notorio el impacto que en los próximos años cambiará la concepción tradicional que tenemos como industria productiva.

La autoproducción se forja como un fenómeno emergente que crea un grupo de empresarios que están sentando las bases de un nuevo tejido industrial de fabricantes a pequeña escala.

La personalización

El Maker Movement se posiciona como un proceso que se centra en el intercambio colectivo de conocimientos y objetos, ya que incentiva la creación de emprendimiento con réditos económicos, mucho más amplio a nivel de producción y alcance de la distribución centralizada, y mercados estándar, con precios cada vez más competitivos.

Este movimiento junta la inspiración y las ganas de crear objetos, ya sea desde un vestido, un jarro, o un móvil para colgar en la puerta, hasta un delicado componente de enlace de una máquina de precisión o un prototipo médico. El fenómeno “maker” también se compone de reciclar objetos que no usamos, interviniendo en ellos y proporcionándoles una nueva funcionalidad, aprovechando el conocimiento generado por las múltiples herramientas que genera el diseño en todas sus áreas. Esta nueva forma de ver los procesos productivos permite la asequibilidad de productos artesanales, hechos a mano pero, a diferencia de estos, los emprendedores comparten nuevos puntos de vista, además de generar objetos nuevos que se pueden comercializar de formas originales y diferentes.

MakerBot una de las empresas líderes en la fabricación de impresoras 3D (más de 15.000 desde su fundación), ha creado Thingiverse, un espacio online donde la comunidad de creadores de modelos en tercera dimensión pueden compartir sus diseños, inspirarse y hablar con otros usuarios para resolver dudas o buscar mejoras. “MakerBot quiere dirigir la siguiente revolución industrial. En la primera Revolución Industrial, para trabajar había que ir a la fábrica, que es donde estaban las máquinas. Ahora las máquinas y las fábricas están en tu casa. Eso cambia el juego: ahora tú eres el fabricante. Si tienes una idea, puedes diseñarla y producirla desde tu mesa de trabajo», ha sido las palabras inspiradoras del director ejecutivo y fundador de MakerBot, Bre Pettis.

Esta nueva dinámica fabril genera ventajas inmensas para el desarrollo productivo focalizado; una de ellas es la de multiplicar la cantidad de personas con habilidad para fabricar productos desde sus hogares, pequeños talleres u oficinas, lo cual puede generar nuevas fuentes de trabajo y oportunidades laborales bajo la sombra de las denominadas industrias creativas, al tiempo que dispara la innovación de procesos por la cantidad y calidad de posibilidades de producción. Valdría la pena que las autoridades competentes empiecen a mirar este tipo de fenómenos inmersos desde la dinámica de la política de desarrollo productivo, para que Colombia se logre insertar dinámica y activamente en una nueva área de negocio, que por ahora en el país se trabaja fuertemente, tan sólo desde la academia.

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