Opinión

  • | 2014/05/19 11:00

    Nueva alianza global: mecanismo para lograr la agenda post 2015

    La propuesta de una nueva alianza global es la estrategia internacional para conseguir la erradicación de la pobreza en el mundo antes del 2030. Opinión de Maria Alejandra Gonzalez-Perez.*

COMPARTIR

En el Informe del Grupo de Alto Nivel de Personas Eminentes sobre la Agenda de Desarrollo Post-2015 publicado en Mayo del 2013, el cual fue producto de procesos de consultación a más de 5.000 organizaciones de diferentes regiones del mundo y de varios sectores sociales y económicos, se sugiere la creación de una Alianza Mundial renovada para la erradicación de la pobreza antes del 2030, mediante la transformación de las economías a través del desarrollo sostenible y el establecimiento de pilares para una incluyente prosperidad sostenida, antes que expiren los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM). En este grupo participaron los gobiernos de Alemania, Colombia, Dinamarca, Estados Unidos, Holanda, Indonesia, Japón, Liberia, México, Suecia, y Reino Unido; y adicionalmente las fundaciones William y Flora Hewlett; y Ford. También contó con el apoyo de las redes nacionales del Pacto Global, del Grupo de las Naciones Unidas para el Desarrollo (GNUD), y de la red de soluciones para el desarrollo sostenible.

Los ODM son ochos metas (con indicadores económicos y de salud definidos) propuestas para el desarrollo internacional originadas en la Declaración del Milenio de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) a los que 189 estados miembros de la ONU se comprometieron a conseguir en un periodo de 15 años (2000-2015). Estos objetivos son: (i) erradicación de la pobreza extrema y el hambre; (ii) conseguir mínimamente el acceso a educación primaria universalmente; (iii) promover la igualdad de género, y el empoderamiento de las mujeres; (iv) reducir la mortalidad infantil; (v) mejorar la salud durante el embarazo; (vi) combatir el VIH/SIDA, la malaria y otras enfermedades; (vii) asegurar sostenibilidad ambiental; y (viii) desarrollar una alianza global para el desarrollo.

Desde la adopción de los ocho objetivos ODM en el año 2000, se han logrado avances importantes. Por ejemplo una disminución del 30% en mortalidad infantil, reducción de un 25% de las muertes por paludismo, y se consiguió que 500 millones de personas en el mundo lograran salir de debajo de la línea de pobreza (menos de USD $ 1.25 al día). Sin embargo, aún 1200 millones de personas en el mundo viven extrema pobreza, y entre el 2010 y el 2013 se determinó que el progreso hacia conseguir el cumplimiento de las metas era desigual (algunos países avanzaron en las metas, mientras que otros países afectados por conflictos y de bajos ingresos no lograron adelantar).

Es por esta razón, que el Grupo de Alto Nivel de Personas Eminentes sobre la Agenda de Desarrollo Post-2015 propone esta nueva Alianza Mundial, la cual debe de tener un enfoque audaz pero practico más allá de los ODM para temas concretos de: agua, hambre, recolección de basuras, educación y atención médica. El logro de estos se ve amenazado por los efectos comprobados científicamente del cambio climático (sequias, inundaciones, y tormentas). Esto grupo concluyó que la transformación supone de cambios transformativos que deben traducirse en acciones puntuales, ya que se ha calculado que implementasen cambios específicos se lograría para el 2030: de 190 a 240 millones de hectáreas boscosas, 1.2 billones menos de personas en pobreza extrema y sin hambre, 470 millones de trabajadores con buenos empleos, estabilización en menos de 2 grados centígrados en temperatura global por encima de los niveles preindustriales, entre otros.

Los cambios identificados (y que deben precisarse, medirse y monitorearse de manera rigurosa mediante una revolución estadística en donde se mejore la calidad de los datos) necesarios para construir esta agenda universal son: (i) cubrimiento para todos en el planeta de derechos humanos, y oportunidades económicas básicas; (ii) ubicar el desarrollo sostenible (dimensiones sociales, económicas y ambientales) en el centro de la agenda; (iii) transformar las economías (producción y consumo) para crear más empleo, y asegurar que todos tengan acceso a educación de calidad, agua potable, electricidad, conocimientos, transporte y telecomunicaciones; (iv) edificar paz e instituciones eficaces (gobiernos honestos, responsables, y receptivos que promuevan el estado de derecho, derechos de propiedad, libertad de opinión a individuos y a medios, opciones políticas abiertas, y acceso a la justifica); y (v) forjar una nueva alianza mundial que sea dinámica y basada en la responsabilidad mutua, solidaridad, respeto y cooperación; en la cual cada uno de los participantes trabaje en la reducción de corrupción, facilitación de transparencia y estabilidad en los sistemas financieros, combatir el cambio climático, promoción del justo y libre comercio, y difundir la tecnología e innovación.

1. Estos cambios se traducen en los siguientes doce objetivos universales, los cuales tienen unas metas nacionales.
2. Erradicación de la pobreza.
3. Empoderamiento a niñas y mujeres, y lograr igualdad de género.
4. Proporcionar educación de calidad y aprendizaje permanente.
5. Garantizar vidas saludables.
6. Garantizar la seguridad alimentaria y una buena nutrición.
7. Lograr acceso universal a abastecimiento de agua y gestión de residuos.
8. Garantizar energías sostenibles.
9. Crear empleos, medios de subsistencia sostenibles y crecimiento equitativo.
10. Gestionar recursos naturales de manera sostenible.
11. Garantizar la buena gobernanza e instituciones eficaces.
12. Garantizar sociedades estables y pacíficas.
13. Crear un entorno global propicio y catalizar los recursos financieros a largo plazo.


* (PhD), Profesora Titular de la Escuela de Administración, Universidad EAFIT

¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 531

PORTADA

La Bolsa de Valores necesita acciones urgentes

Con menos emisores, bajas rentabilidades y desbandada de personas naturales, la Bolsa busca recuperar su atractivo. Finca raíz, su nueva apuesta. ¿Será suficiente?