Opinión

  • | 2017/02/22 00:01

    Acabando con el consumo

    Cuando el consumo de un país se deteriora una de sus fuerzas vitales falla y genera una reacción en cadena que puede afectar al resto de la economía.

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Si bien este título podría traernos a la mente algunas connotaciones positivas, por ejemplo, en términos de acabar con el consumo de drogas o algo por el estilo, la verdad es que me refiero al consumo de toda la economía y como tal, acabar con él no tiene nada de bueno.

Pero antes de llegar a eso, un poco de contexto. Cuando se habla del crecimiento de una economía en términos simples se refiere a la variación de su producto interno bruto, así que cuando esta es positiva implica que la economía está creciendo, mientras que cuando es negativa implica lo contrario. Pero una economía no tiene tasas positivas de crecimiento y de la noche a la mañana tiene tasas negativas, existe un proceso gradual de desaceleración que se va dando paso a paso y va de la mano del deterioro de sus componentes. Así pues, para orientarnos un poco más, la fórmula de la que nos valdremos para entender la importancia del consumo es esta:

PIB = Consumo + Gasto + Inversión + (Exportaciones-Importaciones)

Si bien desde el 2015 se ha discutido incesantemente en el contexto local sobre las exportaciones, especialmente las de petróleo y el año pasado la discusión estuvo también enfocada a los niveles de inflación, en esta y la siguiente columna quiero centrarme en otro componente vital para la economía en Colombia, el consumo y como se ha y como se ha visto afectado por las medidas políticas y los contextos económicos mundiales.

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La importancia del consumo: El flujo de la economía

Para entender la importancia del consumo voy a utilizar un modelo muy simple llamado el flujo circular de la economía para ilustrar la idea básica. Supongan que tenemos una economía con dos actores, las empresas y los hogares y dos mercados en los cuales interactúan el de bienes y el de factores de producción.

Es fácil ver en el ciclo que los bienes y servicios producidos por las empresas son adquiridos por los hogares y el ingreso proveniente de esas ventas permite a las empresas pagar por los factores de producción necesarios (tierra, capital y trabajo) que a su vez son proveídos por los hogares y de los cuales vienen lo sueldos y así sucesivamente.

Ahora bien, si los hogares reducen su demanda por bienes, es decir consumen menos, las empresas venderán menos y recibirán menores ingresos lo que llevará eventualmente a reducciones en su personal o a cerrar sus puertas, con lo que los salarios dejaran de llegar a los hogares y estos restringirán aún más su consumo. De continuar ese círculo vicioso, el crecimiento de la economía sería cada vez menor hasta llegar a tasa negativas.

El consumo una fuerza ignorada en Colombia

En los últimos dos años, Colombia ha tenido que librar una lucha en dos frentes, la reducción del precio internacional del petróleo y el aumento en los precios originados por choques externos como el fenómeno del niño y el paro de camioneros y esto ha obligado al Gobierno y al Banco de la República y la gran víctima de esta lucha no ha sido otro que el consumo.

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El siguiente gráfico muestra las tasas de crecimiento anuales tanto del producto interno bruto como del componente del consumo, tal y como expuse en la fórmula del principio del artículo. Lo primero y dolorosamente obvio es una marcada reducción del crecimiento de la economía (barra azul) desde el cuarto trimestre de 2015 hasta el tercer trimestre de 2016.

Lo primero a lo que apuntaría esto es que por la reducción del precio del petróleo se redujo el pago de las exportaciones y eso afecto la economía, lo cual es cierto, pero no explica del todo el comportamiento del PIB. Así, otro efecto importante que debe tenerse en cuenta en el análisis es la reducción del consumo demostrado en que sus tasas de crecimiento han tenido ese mismo comportamiento en el periodo.

Con lo anterior se puede afirmar que la dinámica del crecimiento se está deteriorando y afectando el crecimiento, pero para ser más específicos el siguiente gráfico también nos muestra que el gobierno ha reducido su consumo, pero aún más importante, que en este año la reducción de la tasa ha venido por parte de los hogares.

¿Por qué se ha presentado este efecto? Existen muchos factores, por una parte, el golpe viene de políticas del Banco de la República para controlar la inflación aumentando las tasas y buscando reducir el dinero en la economía, reduciendo la demanda por bienes y por otro lado, por el aumento en la tasa de desempleos que también afectan los ingresos de los hogares.

Pero el último y más reciente de estos golpes sobre el consumo viene de la mano de la reforma tributaria, particularmente del aumento al 19% de la tarifa general del IVA. Si bien es cierto que el gobierno ha perdido ingresos por efecto del petróleo, la solución de una reforma amenaza con acabar con el consumo de los hogares, ya que el verdadero problema detrás de esto es la concentración de las exportaciones del país en un solo producto y la solución debería estar enfocada al sector productivo y exportador y no pasar la cuenta de cobro a los hogares. Recuerden, el costo de la reforma tributaria no será lo que paguemos por ella, sino lo que dejemos de consumir por su causa y como esto afecte a los hogares, lo cual puede verse reflejado en el último registro del índice de confianza del consumidor que marcó un registro de -30.2 el peor registro desde que inició la encuesta de Fedesarrollo en noviembre de 2001.

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