| 7/3/2016 12:01:00 AM

A propósito del propósito

Claudia Varela, columnista online.

Mucho se está hablando desde el ámbito espiritual de un propósito. De una vocación de vida, algo que hace que aproveches tus dones en bien no solo de ti mismo sino de los demás.

por Claudia Varela

La palabra propósito se describe como la determinación firme de hacer algo o un objetivo que se pretende alcanzar. El propósito también hace parte de la pirámide de necesidades de Maslow, de hecho es la punta de esta, después de las necesidades fisiológicas básicas, la seguridad, las relaciones humanas y el respeto aparece en la punta el propósito de vida

¿Cómo volver esa realidad espiritual e individual en algo colectivo dentro de un equipo en una organización?

Hay que comprender primero que implica el propósito (sense of purpose) dentro de una empresa. Aunque al final cualquier empresa busca unos objetivos financieros, estos son el resultado de estrategias y acciones que se articulan para lograr algo que va más allá que vender productos o servicios. El propósito no es la misión ni la visión, estas ayudan a dar un entorno y un método interno a la organización pero el propósito te conecta con todos tus interlocutores, con un buen concepto de propósito logras seguidores y lealtad no solo interna si no de tus clientes y proveedores.

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Podríamos describirlo como el porqué de la empresa, la razón por la que hacemos lo que hacemos es decir tiene una función inspiracional.

Joey Reiman en Fast Company dice que para elaborar un propósito hay que entrar en el campo de los sueños, de los deseos, del imaginario y expresarlo con claridad. Aterrizarlo en grande.

Hay ejemplos muy interesantes de este concepto. Veamos el de Nike, podría ser el líder en ventas en ropa deportiva o estar posicionado como la marca de runners más sofisticada. Estos son objetivos de marketing, de negocio o de mercado. Pero el propósito es otro, para Nike es experimentar la emoción de competir, ganar y aplastar a los competidores.

Otro buen ejemplo es el de Walmart; darle la oportunidad a la gente normal de comprar las mismas cosas que la gente rica.

Particularmente el de Disney me encanta. Hacer feliz a la gente.

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Si lo vemos con cuidado es evidente que nos enganchamos más con propósitos que vayan más allá de hacer plata y ganar dividendos. Al final si Disney hace feliz a la gente, tendrá más seguidores, y por tanto más ganancias.

Encontrar un propósito compartido hace que la inspiración hacia el negocio, hacia los objetivos del equipo y el compromiso sean mayores.

La gente hoy en día es gente. No elementos ni activos. Por tanto tienen espíritu, sueños y conciencia que los lleva a querer aportar más al mundo además de una cuota de ventas.

Fijemos propósitos colectivos. Hagamos el ejercicio de saber si en tu empresa las personas saben cuál es el propósito de su trabajo, cual es la propuesta de valor que hace al resto de seres humanos.

Y una buena pregunta... ¿Sabes cuál es tu propósito individual? Buen tema de discusión también para una reunión de negocios que se desarrolla entre personas con sueños y propósitos diversos. Nueva forma de gestionar. 

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