| 9/3/2010 10:40:00 AM

Los políticos no saben de negocios

El patrimonio público es el que tendrá que pagar por las decisiones políticas que se tomaron sobre la ETB. El fracaso en la búsqueda de socio estratégico condena también los procesos de UNE en Medellín y de Emcali en Cali. Qué puede hacer la empresa.

“Los tecnócratas no entienden la política”, le decían hace meses a unos miembros de la junta directiva de la ETB algunos directivos del Polo Democrático que defendían la necesidad de que esa empresa no se asociara con un operador de gran tamaño. “Nosotros no privatizamos”, les decían.

Después del fracaso por conseguir un nuevo socio para la empresa y con 28% menos en el valor de mercado de la empresa, lo que parece es que los políticos no entienden de negocios. El Alcalde de Bogotá, Samuel Moreno se apresuró a decir que la ETB no se vendería en lo que resta de su mandato, una decisión que deja a la empresa en una mala situación después de darse cuenta de que, en las condiciones que plantea la administración distrital, nadie está dispuesto a ser socio minoritario.

Hasta ahora ETB venía haciendo una tarea silenciosa pero eficaz para mejorar su eficiencia financiera. Establecieron un plan de retiro de 800 personas, con el cual redujeron el costo de personal en 25% y el ahorro se empezará a percibir desde el año entrante.

También consiguieron tener financiado el 80% de su pasivo pensional, lo que coloca a la empresa lejos de la situación en la que estaba Telecom antes de su venta.

Por otro lado, despegaron en un programa de conectar a sus usuarios a internet de banda ancha. Hoy la empresa bogotana tiene 500.00 conexiones, ubicándose así como el que más conexiones de este tipo tiene en Colombia.

Con todo esto, el resultado operacional al quitar las provisiones por pleitos ha mejorado en los últimos años. Incluso la valoración de la empresa mostraría que a pesar de todos los cambios de tecnología, ETB no ha perdido valor en 10 años.

Pero a pesar de estos avances, los problemas de fondo de la empresa persisten. De un lado, está un sindicato que trata de hacer valer sus 50 años de historia en materia de remuneración para sus afiliados.

Pero más importante, es que con generaciones cada vez mejores y costosas para las comunicaciones, “lo que viene para el sector es un Tsunami de inversión”, le dijo a Dinero.com un experto cercano a la ETB. “Y el problema es que la empresa tiene un papá pobre, que es Bogotá. Uno no le puede pedir plata para inversión al Secretario de Hacienda que tiene un déficit de $500.000 millones”, ilustró.

Mientras tanto, en la competencia, están Telefónica, una firma que tiene 200 millones de usuarios en el mundo y Telmex de Carlos Slim, el hombre más rico del mundo.

Hasta ahora lo que está claro es que la política le ha ganado a las consideraciones técnicas. En un año electoral en Bogotá, difícilmente habrá grandes decisiones en la empresa que además se verá afectada por la entrada en vigencia de la Ley de Garantías. Cuando se nombre un nuevo alcalde, se recompondrá la junta y existe además el riesgo de que cambien las órdenes de gobierno.

Lo que si es cierto es el daño enorme que le hicieron los políticos con las demoras en el proceso que fracasó esta semana y con la decisión de no vender, en donde consiguieron que la discusión política de conseguir un socio para UNE en Medellín o para Emcali en Cali se retrasen. Frente a sus dilaciones, el que paga es el patrimonio público.

¿Qué puede hacer la empresa?

Pero para que la ETB no se quede al margen de la competencia, se requiere avanzar en varias direcciones.

Esta empresa tiene el 80% del mercado más grande del país. Bogotá tiene una participación del 60% en el mercado de telecomunicaciones nacional. Por eso debe aprovecharlo para ofrecer allí nuevos productos y paquetes de servicios que los competidores ya ofrecen. Naturalmente las líneas de negocio tradicional, de telefonía local y larga distancia se han deteriorado hasta el punto que casi literalmente valen lo que pesan los cableados de cobre.

En televisión, tendrá que profundizar su relación con DirecTV, posiblemente diseñando paquetes de bajo costo para estratos 1 a 3. “Hoy es una oferta de TV costosa, pero tiene la ventaja de que no le pide inversiones de capital a la ETB”, señaló el experto.

La compañía no descarta su entrada a este negocio de televisión con formato de internet (Iptv), pero no lo considera estratégico, primero porque exige inversiones grandes y segundo, porque en el mundo no se han encontrado modelos que permitan cobrar por ese servicio. Por lo tanto, lo entiende como valor agregado a su servicio de conexión de banda ancha, pero no como una fuente importante de ingresos.

Por otro lado, en servicios móviles ya ingresaron con banda ancha inalámbrica con su socio natural, Colombia Móvil. Con todo, tendrán que añadir más servicios a su portafolio, para al menos ofrecer lo mismo que sus competidores.

Por ejemplo, aunque ya tienen abonado el camino al ser el proveedor número uno de Pymes en Bogotá, tendrán que hacer muchos esfuerzos para entrar a competir con más fuerza en el negocio de datacenter y soluciones en la nube.

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