| 12/8/2011 4:21:00 PM

Costo del seguro depende de los frenazos

La información derivada de los miles de datos que recogen de sus clientes es una nueva herramienta de competitividad para las empresas. Redes sociales y teléfonos celulares, los retos.

Aunque el costo de los seguros de automóviles hoy ya depende de la accidentalidad del asegurado, pues entre más se estrelle la póliza tiene un mayor valor, la tecnología, al mejor estilo de las películas de ciencia ficción, está llevando a que ese cobro no solo dependa de los accidentes efectivos, sino de los que podrían ocurrir.

Mediante sensores es posible saber cómo maneja el asegurado, es decir, qué tanto realiza frenazos en seco, giros bruscos o si sobrepasa con frecuencia los límites de velocidad.

Una de las aseguradoras pioneras en esta tecnología es la inglesa Aviva, la sexta más grande del mundo, la cual descuenta un 50% del valor de la póliza a los asegurados que acepten la instalación del sensor en sus vehículos.

La información que recolectan los sensores luego es procesada con aplicaciones de firmas como la estadounidense Teradata, especializada en almacenamiento, gestión y soporte de datos, para que luego la aseguradora pueda tener un mejor conocimiento de sus clientes.

Así como Aviva y las compañías de comercio, que analizan las facturas de sus clientes para luego saber qué ofrecerles, cada vez más firmas de distintos sectores están convirtiendo al análisis de los datos en un herramienta de competitividad.

Stephen Sbrobst, presidente de tecnología de Teradata, considera que el sector financiero colombiano es uno de los que está más adelantado en América Latina en el manejo del enorme caudal de datos que hoy recibe de sus clientes y usuarios, al tiempo que las firmas de comercio y de telecomunicaciones están avanzando en la materia. 

Sin embargo, el surgimiento de las redes sociales y la necesidad de las empresas de tener presencia en ellas crea un nuevo nicho que produce mucha información sobre los clientes y que, según los expertos, será el nuevo campo de desarrollo de la llamada inteligencia de negocios.

El futuro
Al igual que los sensores, que registran cada frenazo, la cantidad de datos que generan las redes sociales es inmensa y por eso el futuro tecnológico estará en saber administrar y sacarle provecho a tanta información. Así mismo, el gran reto será tener aplicaciones para telefonía celular.

Actualmente, en el mundo unos 5.000 millones de personas acceden a Internet desde un dispositivo móvil, mientras que 1.400 millones lo hacen desde una computadora.

Brobst explica que con las aplicaciones para teléfonos inteligentes, las compañías podrán estudiar el comportamiento de sus consumidores según su forma de navegar a través de los sitios web. Pone como ejemplo a algunos bancos estadounidenses que ofrecen tarjetas, cuentas de ahorro o hipotecas, dependiendo lo que la persona está mirando en Internet.

Igualmente en el comercio, si se detectan que una persona compra una blusa, un pantalón y zapatos, le puede ofrecer el cinturón o si alguien visita constantemente la sección de zapatos, se le puede ofrecer el envío gratis para obtener fidelidad.

La multiplicación de celulares, sensores, cámaras digitales de foto y video, y las redes sociales hacen que la cantidad de datos digitales se dupliquen cada dos años, según la consultora especializada IDC. Esto ha hecho que la inversión en inteligencia de negocios no se reduzca con los bajonazos de la economía global y, por el contrario, aumente.

Cálculos de la consultora Gartner indican que en 2010, las ventas de aplicaciones y tecnología relacionada con manejo de datos para inteligencia de negocios alcanzaron US$10.500 millones en el mundo, 13,4% más que en el 2009. Se prevé que este año se superen con creces esas cifras.

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