| 9/1/1994 12:00:00 AM

Zephir a todo color

En el negocio de la moda Zephir sobresale por sus nuevos diseños, excelente atención y un estilo propio.

Los cuatro almacenes de Zephir en Bogotá están llenos de ropa con profusión de colores, fácil de usar y bien confeccionada. Tienen un séquito de hombres y mujeres leales que juran que sus prendas nunca se gastan.

Jorge Sáenz cree en esta filosofía empresarial y como propietario y gerente mantiene la fábrica de Chapinero funcionando 24 horas al día, con tres turnos, y fabricando 12.000 prendas al mes. La gran mayoría de sus 200 empleados son mujeres. La fábrica fue fundada hace 50 años por Stanislov Lizosky y fue adquirida hace 16 años por Francisco Sáenz y sus hijos.

Al comprarla Zephir estaba en buenas condiciones tecnológicas pero tenía problemas laborales. Sáenz redujo el número de obreros, vendió parte de la maquinaria y se concentró en comenzar de nuevo. Empezó vendiendo a las cooperativas y le fue bien; pero después de algunos años y a medida que su producto empezaba a mejorar y se ensayaban nuevos estilos y colores más brillantes, los compradores de las cooperativas empezaron a dudar de sus decisiones de compra. Hace diez años Sáenz abrió el primer almacén en Chapinero, en un espacio adicional dentro de la fábrica. Fue un éxito total entre las mujeres y jovencitas, atraídas por sus suéteres llenos de colores y por sus chicles. Hace tres años se abrió un segundo almacén en una casa colonial de Usaquén y el año pasado otro en El Chicó. Sáenz espera abrir un cuarto almacén en Bogotá antes de finalizar el año.

Jorge Sáenz estudió administración de empresas en los Andes y en la Tadeo Lozano. Su primer negocio fue algo totalmente diferente al de confecciones, pero aprendió sobre ventas y la importancia de entregar el producto a tiempo.

"Cuando estaba en los Andes, compraba crema de leche, la embotellaba con la etiqueta 'importada' y la vendía a los grandes supermercados. Con eso podía pagar las salidas con mi novia, quien ahora es mi esposa".

¿De dónde provienen las ideas de Zephir? "Tengo un equipo trabajando en los diseños, y voy al exterior cuatro veces al año, para visitar las ferias de París y Alemania. Es importante ver la última maquinaria e innovaciones y diseños y compramos algún material en Escocia e Italia". ¿Cuáles serán los colores para el año entrante? "Terracota, tonos de naranja, colores de la tierra".

Los nuevos estilos reflejan una clientela más joven. El año entrante se. acentuarán las mezclas de texturas. "Estamos haciendo chaquetas mezclando tejido de punto con tejido plano y mezclando tejidos con gamuza, y una línea con acabados en crochet, hechos a mano. Todo se mezcla con artículos que hemos hecho en el pasado. Los clientes no tienen que salir de todo para mantener actualizado su guardarropa. Y los precios son tan favorables que un buen cliente puede cambiar las prendas viejas por otras nuevas sin sentirse culpable". Los tres turnos están produciendo lo suficiente para cubrir las ventas internas y aproximadamente un 20% se exporta actualmente a México y a Ecuador.

Otro factor de éxito de Zephir es el buen servicio. Las atentas vendedoras ofrecen a sus clientas todo lo necesario para su vestuario, desde faldas y suéteres hasta medias y cintas para el pelo. Otro servicio importante ofrece arreglos para cualquier prenda fabricada por Zephir.

Además de suéteres, pantalones y chaquetas, también hay uniformes escolares, ropa infantil, camisas y una nueva línea de medias. "Acabamos de comprar una novedosa máquina que teje medias de diferentes colores, estilo europeo, y estaremos aumentando nuestra producción a 1.400 medias al día".

Sáenz no es bueno para delegar su trabajo. Hace todo, desde ventas hasta publicidad. Pero es su estilo lo que hace funcionar su empresa. Le ahorra tiempo y mantiene los precios bajos, pero se da cuenta de que puede haber perdido oportunidades porque él lo hace todo. "No tengo tiempo de ampliar el mercado de exportación yo solo".

Invertir en nueva tecnología es muy importante para satisfacer la demanda en Bogotá, así como las demandas de los clientes de exportación. "Acabamos de comprar dos nuevas máquinas en el Japón con un crédito a tres años de Bancoldex. Envié dos técnicos hasta el Japón para aprender acerca del manejo y el mantenimiento de las máquinas. Es tan importante invertir en la gente como en la maquinaria".
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