| 8/3/2007 12:00:00 AM

Vacaciones compartidas

Les voy a contar otra táctica engañosa que usan las empresas para vender sus productos o servicios y me sucedió en enero de 2002, cuando estaba de vacaciones con mi esposa en el hotel Decameron Galeón de Santa Marta, pues creo que a todos los que se van de turistas en especial a la costa les sucede, que cualquier cantidad de muchachos y muchachas, vendedoras de las cadenas hoteleras se avalanchan para invitarlo a conocer un plan vacacional, a almorzar a un hotel, etc.

Ante el asedio permanente desde que llegamos de una de las mencionadas vendedoras, ya que nos la encontrábamos por donde pasábamos en el hotel, hasta que le aceptamos la invitación a un salón a recibir la información que solo duraba 1/2 hora, pues Uds. saben que el tiempo es precioso en especial de vacaciones.

Nos metieron a un salón en donde nos mostraban videos espectaculares de playas, de padres con hijos de vacaciones, de días de descanso, etc... todo un lavado cerebral y de preparación para la siguiente escena, que era sentarnos en una mesa con un vendedor preguntando todo tipo de información financiera: tarjetas de crédito, ingresos mensuales, frecuencia de vacaciones, etc y nos ofrecieron un plan de compra de unas Unidades Vacacionales, llamadas Decas, las cuales tenían un valor X que no recuerdo y una vigencia de 15 años tiempo en el cual podríamos disfrutar de los hoteles Decameron en todo el mundo.

No estuvimos interesados, entonces el vendedor nos trajo a una especie de jefe de vendedores, quien insistió y nos ofreció un descuento adicional de X menos un 50% solamente dizque a nosotros por que les caímos bien y que esa era una tarifa de un grupo de una empresa multinacional de la cual le quedaban algunos cupos, ah y además nos dieron un bono remidible inmediatamente para disfrutar en esas vacaciones de dos noches adicionales de hotel, tan solo pagando el equivalente al todo incluido (consumos).

La idea general era de que con esas Decas, que remediríamos cada que tomáramos unas vacaciones, los planes nos iban a salir mucho más económicos que a una persona del común, además, que nos prometían descuentos en tiquetes aéreos y la afiliación a RCI (resorts y hoteles en todo el mundo) por un año sin costo alguno.

En conclusión acabamos firmando un boucher con mi tarjeta de crédito por la cuota inicial del plan y el resto lo pagamos en Cali en dólares (si físicos dólares, cuando en Colombia no es legal hacer esas transacciones en dólares), en total pagamos algo así como 2.600 dólares.

A los sies meses intentamos viajar con mi esposa a través de ese plan y lo logramos, pero los descuentos de que hablaban vs. ir a una agencia de viajes a comprar los planes no eran ciertos, además de que las reservas y pagos hay que hacerlos con hasta seis meses de anticipación, imagínese Ud. quien planea con anticipación de seis meses unas vacaciones con fechas y todo lo demás...

Hoy cuando quiero viajar voy a una agencia de viajes y en cuestión de 1 o 2 semanas planeo mis vacaciones.

Hoy en día, después de cinco años, tan solo disfrutamos una sola vez y año tras año nos llegan unas cuotas anuales que lógicamente tenemos acumuladas y vencidas de 45 dólares por año.

Les recomiendo a todos que cuando se vayan de turistas no se dejen embaucar con esos planes fantasiosos y mentirosos en especial de esta cadena Decameron.

 

Si quiere contar su historia escriba a cgallo@dinero.com

¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 531

PORTADA

La Bolsa de Valores necesita acciones urgentes

Con menos emisores, bajas rentabilidades y desbandada de personas naturales, la Bolsa busca recuperar su atractivo. Finca raíz, su nueva apuesta. ¿Será suficiente?