| 10/8/2008 12:00:00 AM

Universitarios, tramposos profesionales

Sondeo de dinero.com revela que el 65% de los estudiantes colombianos se han copiado en exámenes, y 58% de ellos volvería a hacerlo. ¿Por qué pasa eso?

En un sondeo sobre fraude universitario realizado en la pagina de Dinero.com, los estudiantes colombianos demostraron que se copian en los exámenes. El 65% de los encuestados se han copiado, y los más grave, 58% de ellos volvería a hacerlo.

 

Si es cierto que las universidades son el reflejo del país, el resultado es desolador. Pero, ¿cuál es la razón para que eso ocurra?

 

La sicóloga Patricia Vaca afirma que las universidades podrían eseprar que los estudiantes lleguen con una formación ética y moral furte que los hiciera menos propensos a la copia. En ese caso, el papel de la universidad sería tan solo dejar claro sus políticas y reglas de juego.

Como eso no parece ocurrir, le preocupa que en general las universidades se han relajado mucho ante el tema del fraude, haciendo que los estudiantes tengan poco conocimiento sobre la importancia y las implicaciones de hacer copia. Sugiere entonces que las universidades sean cada vez menos permisivas ante el fraude y más claras con la información relacionada con la copia y el plagio.

Para otros profesores universitarios consultados por Dinero, la angustia es un factor importante que impulsa a los estudiantes a copiar. La mayoría se sienten inseguros de si mismos, y la presión de sacar una buena nota los induce a copiarse de los que son mejores o saben más.

En el otro lado del espectro parecen estar los estudiantes con muy buenos promedios que también deciden copiar por la presión de competencia. Quieren obtener mejores calificaciones.

La sicóloga Cecilia Zuleta, tiene una visión interesante sobre el problema. En su amplia experiencia con niños encuentra que el problema de la copia empieza desde muy temprano.

“En los colegios a los papás la copia les parece un mal menor”, dice. Dice que muchos de ellos encuentran atenuantes para esas accciones en cosas como que ellos también se copiaron en algún momento de su vida. 

La actitud es similar frente a otras conductas igualmente reprochables. “Cuando hay casos de robo, los papás minimizan la situación”. En muchas ocasiones les parece que el robo se puede perdonar completamente en niños chicos. "Son niños", sería la forma de decirlo. Esto resulta en que ellos terminan no teniendo claridad sobre las consecuencias de sus acciones.


Si bien los padres deberían reducir su tolerancia en estos casos, Cecilia Zuleta propone que los profesores también hagan su aporte, cambiando el diseño de las pruebas académicas.

Para dar una idea de la dirección en la que se pueden mover, menciona el caso del colegio Helvetia en Bogotá. Uno de sus profesores enseña a sus alumnos a hacer resúmenes, de los mismos que los estudiantes usan para copiarse. El mensaje de este profesor es que los resúmenes facilitan mucho el aprendizaje. Pero, más importante, a sus exámenes les permite llevar todos los materiales que crean necesarios para contestar las preguntas. Son exámenes de libro abierto.

Esta propuesta también es interesante. En últimas en la era de Internet, la vida laboral es un examen con libro abierto, en el que la memoria es menos importante que la capacidad de encontrar, analizar y de ensamblar información.

Por angustia, o por consecuencia de la falta de claridad sobre los efectos de los frraudes, la mayoría de los estudiantes colombianos son unos tramposos profesionales. Un asunto malo del que habrá que seguir hablando. 

¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 531

PORTADA

La Bolsa de Valores necesita acciones urgentes

Con menos emisores, bajas rentabilidades y desbandada de personas naturales, la Bolsa busca recuperar su atractivo. Finca raíz, su nueva apuesta. ¿Será suficiente?