| 12/24/2010 9:00:00 AM

Una compañía lanza una "demo" del primer juego erótico virtual para Kinect

La compañía austríaca ThriXXX ha lanzado una "demo" de un videojuego en desarrollo que muestra cómo el nuevo control sin mandos de la consola XBox de Microsoft, llamado Kinect, puede ser usado en el mundo de los juegos eróticos.

Kinect es un pequeño dispositivo con un sofisticado software que es capaz de escanear el cuerpo del jugador para que actúe de forma interactiva con su avatar de la pantalla del televisor.

En el vídeo que ha difundido la compañía se muestra a una persona real moviendo su mano, con el efecto de que ésta toca dentro de la pantalla a una mujer virtual.

"La interfaz de Kinect proporciona nuevas opción para los usuarios de software de simulación sexual", explican desde ThriXXX, calificándolo como "una experiencia mágica".

"Además de la simulación, el jugador puede también diseñar a su pareja virtual", agregaron los creadores del juego al darlo a conocer, subrayando que lo novedoso es la ausencia de un mando que interfiera entre el jugador y la pantalla.

En cualquier caso, la compañía ha reconocido haber utilizado tecnología de software libre o "hackeada" para la "demo", ya que no cuenta con la aprobación de Microsoft, que ve con malos ojos estas aplicaciones.

Pocos días después de ponerse a la venta Kinect en noviembre varios "hackers" consiguieron sortear los controles de seguridad de Microsoft y hacerla funcionar incluso con un Windows 7.

Microsoft ya ha dicho que considera a su Xbox un entretenimiento familiar y que no otorgará ninguna licencia a un producto exclusivamente erótico.

ThriXXX es una compañía especializada en el desarrollo de juegos eróticos virtuales en 3D, y no tienen una fecha concreta para la puesta a la venta del juego.

 

 

EFE

¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 531

PORTADA

La Bolsa de Valores necesita acciones urgentes

Con menos emisores, bajas rentabilidades y desbandada de personas naturales, la Bolsa busca recuperar su atractivo. Finca raíz, su nueva apuesta. ¿Será suficiente?