| 2/13/2009 12:00:00 AM

¿Quién quiere matar a Hugo Chávez?

Un nuevo comicio en Venezuela, un nuevo complot para derrocar al presidente Hugo Chávez. Domingo clave para el referendo electoral.

Antes de que los venezolanos voten el domingo en referendo una enmienda que le permitiría presentarse a la reelección en el 2012, Chávez volvió a denunciar esta semana varias conspiraciones en marcha contra su persona y su Gobierno.

Tras 10 años en el poder, el mandatario busca gobernar el país petrolero por otra década asegurando que necesita más tiempo para afianzar su proyecto "socialista y soberano". No es que se considere imprescindible, dice, pero cree que un cambio en el timón podría desviar peligrosamente la marcha.

"Y eso lo sabe la oligarquía, eso lo sabe la burguesía y eso lo saben los factores internacionales de dominación. Por eso harán todo lo posible para sacarme a mí del juego, incluyendo el golpe de Estado, los intentos de magnicidio", advirtió ya en enero el militar retirado.

En Venezuela, ya pocos se sorprenden ante estas denuncias de complots orquestados por grupos opositores, militares, medios críticos y, como no, el "imperio estadounidense".

Analistas dicen que el líder izquierdista utiliza esa estrategia cuando enfrenta períodos de presión política -como elecciones o crisis diplomáticas-, tratando de exaltar el nacionalismo y reforzar el apoyo de sus seguidores.

"El enemigo externo es un recurso muy común en gobiernos nacionalistas. Para Chávez es una forma de hacer política y le ha funcionado hasta ahora. Aunque parece que el discurso se está agotando", dijo Michael Shifter, analista para la región andina del instituto Inter-American Dialogue en Washington.

Pero, ¿quién quiere matar a Chávez?
Tan sólo cuatro meses después de ganar la presidencia en 1998, el Gobierno ya denunció una primera conspiración para matar al líder de la "revolución bolivariana".

No sería la última. Desde entonces, la lista de enemigos señalados por Caracas como conspiradores contra "el proceso" ha ido en aumento, dentro y fuera del país.

"Creo que muchos quieren matarlo, fundamentalmente Estados Unidos. Vimos como Washington patrocinó actos de violencia en Venezuela, directa o indirectamente", dijo el general retirado Alberto Muller Rojas, consejero militar del presidente.

"Es una conspiración continuada que viene desde 1998: anticastristas radicales con apoyo de la CIA, paramilitares colombianos, la oligarquía venezolana, los grandes intereses económicos, grupos internacionales de extrema derecha", agregó el vicepresidente del partido oficialista PSUV.

El mandatario suele aderezar su feroz retórica antiimperialista con referencias históricas a décadas de "ingerencia gringa" en América Latina, desde el financiamiento de la "Contra" en Nicaragua hasta el apoyo al golpe militar contra el socialista chileno Salvador Allende.

El último en la lista, él mismo. Chávez acusa a la Casa Blanca de estar detrás del breve golpe de Estado que le sacó del poder por unas horas en el 2002, aunque nunca ofreció pruebas relevantes y Washington siempre negó las acusaciones.

Pero, cuando el estadounidense Pat Robertson instó en el 2005 en su programa televisivo a asesinar al líder venezolano, el portavoz del Departamento de Estado se limitó a decir que el predicador cristiano no representa "la visión de Estados Unidos" y defendió su derecho como ciudadano a "decir lo que quiera".

"Si cree que estamos intentando asesinarlo creo que deberíamos ir adelante y hacerlo", declaró Robertson en esa oportunidad.

El mejor maestro
La oposición asegura que el magnicidio es una "cortina de humo" y que nunca ha presentado pruebas concluyentes más allá de un grupo de paramilitares colombianos detenidos en el 2004 por supuestamente entrenarse para derrocar el Gobierno.

En el 2008, justo antes de unos comicios regionales, otro plan para acabar con Chávez salió a la luz con unas grabaciones en las que militares venezolanos hablaban sobre bombardear el palacio presidencial. Pese a que hubo detenciones y una comisión de investigación, los resultados son aún inciertos.

Para alivio de Chávez, uno de sus mejores amigos es también el mejor de los maestros: Fidel Castro ha sobrevivido en sus casi 50 años al frente de la revolución cubana a centenares de atentados, desde carros bomba a ataques con granadas.

En el 2007, la Agencia Central de Inteligencia (CIA, por sus siglas en inglés) desclasificó 700 páginas de documentos secretos detallando algunos de los 634 planes para acabar con el "barbudo". Curiosamente, lo más cerca que estuvieron de tener éxito fue con un batido de chocolate envenenado.

Sin embargo, analistas creen que la entrada del presidente Barack Obama en la Casa Blanca desactivará parte del discurso de magnicidio de Chávez, que durante ocho años insistió en que su par George W. Bush quería derrocarlo.

Estados Unidos nombró en el 2006 una misión de inteligencia para Cuba y Venezuela, bajo el argumento de que eran "dos naciones críticas hoy día para la política exterior americana" y preocupados por multimillonarias compras militares de Caracas, además de acusar a Chávez de ser un elemento desestabilizador en la región.

"Esta es razón más que suficiente para que los halcones de Washington acentúen sus presiones", dijo el editor de Le Monde Diplomatique, Ignacio Ramonet. "Hay que temer que la próxima etapa sea el crimen de Estado, el asesinato de Hugo Chávez", agregó.

Y aunque sondeos muestran que pocos venezolanos toman en serio estas teorías conspirativas, Chávez insiste elección tras elección en que lo quieren matar.

"No sabría decirte. Ahí entramos en el complicadísimo cuadro de la psicología del presidente", dijo Teodoro Petkoff, editor del diario crítico Tal Cual.

 

 

Reuters

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