| 12/24/2007 12:00:00 AM

Programa para dar 'laptops' a niños, un éxito en Perú

Las dudas sobre el proyecto conocido como "Una Laptop por Niño" podrían disiparse como la niebla matutina en esta aldea enclavada en los Andes, donde 50 niños de la escuela primaria recibieron hace seis meses sus pequeñas computadoras portátiles, verdes y blancas.

ARAHUAY, Perú  _ Estos niños, hijos de familias campesinas cuyos ingresos mensuales rara vez exceden el costo de una de las computadoras portátiles (188 dólares), difícilmente pueden comprar lápiz y papel, mucho menos libros. En ese marco, es evidente el beneficio que aportan sus computadoras portátiles.

A la hora del desayuno, los niños utilizan ya la combinación de programas de biblioteca, cámara de video, grabadora de sonido, productor de música y aplicación de dibujo. Y por la noche, luchan contra el sueño para mantenerse frente a la "laptop", si es que han evitado que sus hermanos mayores se las quiten.

"Es en realidad el tipo de condiciones para el que diseñamos esto", dijo Walter Bender, presidente del proyecto, refiriéndose a este paraje agrícola vinculado con Lima por una precaria carretera sin pavimentar.

La iniciativa sin fines de lucro surgió en el Instituto de Tecnología de Massachusetts, más conocido como MTI por su nombre en inglés.

Fundado hace dos años por Nicholas Negroponte, ex director del laboratorio de medios del MIT, el programa redujo sus ambiciones, tras los temores de que los gobiernos de algunos países en desarrollo se apropiarían de millones de computadoras, que tienen un costo de 100 dólares cada una.

En un homenaje a destiempo, el proyecto enfrenta ahora competencia por parte de grupos nacionales, desde Brasil hasta India, y de empresas como Intel Corp., con su Classmate, que consume más electricidad.

Pero ningún competidor se acerca a la computadora XO en lo referente a innovación. Carece de disco duro, funciona con el sistema operativo Linux y amplía las redes inalámbricas con una tecnología conocida como "mesh".

La producción en masa comenzó el mes pasado, y Negroponte confió en vender al menos 1,5 millón de computadoras para noviembre próximo.

Perú presentó el pedido más grande a la fecha --más de 272.000 computadoras-- en busca de reformar un sistema de educación primaria ubicado recientemente por el Foro Económico Mundial en el último lugar, entre los 131 países miembros encuestados. Uruguay fue el segundo país con el mayor pedido, al firmar un contrato de 100.000 computadoras.

Negroponte dijo que unas 150.000 "laptops" más serán enviadas a varios países, incluyendo Ruanda, Mongolia, Haití y Afganistán, a comienzos del 2008, mediante una promoción que concluye el 31 de diciembre. Ese día los compradores podrán adquirir un par de computadoras por 399 dólares, y donar una o ambas.

Los niños de Arahuay son una prueba positiva sobre la propuesta de transformación realizada por el proyecto, y basada en la premisa de que puede revolucionarse la educación y democratizarse Internet al dar una computadora portátil, sencilla, durable, de bajo consumo de energía y dotada de muchas funciones, a los niños más pobres del mundo.

"Unos me decían que no quisieran ser como sus papás, trabajando en las chacras (sembradíos)", dijo la profesora de primer año, Erica Velasco, sobre sus alumnos, algunos de los cuales cumplían con un deber encomendado recién por la maestra: Buscar en Internet fotografías de invertebrados.

Saida, de 10 años, es ya por ejemplo una productora promisoria de video, a juzgar por su grabación de la Fiesta de la Virgen que se celebró recientemente en la población.

"Lo que más trabajan es la cámara. Les encanta grabar. Captan todo de todo", dijo María Antonieta Mendoza, psicóloga del Ministerio de Educación, quien estudia el programa piloto en Arahuay con el fin de vislumbrar estrategias para un despliegue más amplio a partir de marzo, cuando comience el nuevo año lectivo.

Antes de las "laptops", las únicas cámaras que habían visto los chicos en la escuela de Santiago Apóstol, en esta comunidad de 800 habitantes, estaban en manos de los turistas que llegaban para ver los festivales o las ruinas incas. Ahora, cada computadora tiene integrada una cámara.

La única industria de Arahuay es la agricultura. Los sembradíos cercanos producen aguacates, mangos, papas, maíz, alfalfa y chirimoya.

Muchos adultos sólo conviven con sus hijos los fines de semana, pues pasan la semana laboral en los cultivos ubicados a muchas horas de caminata desde el poblado, y dependen de dinero asistencial para la alimentación de la familia.

Cuando terminan la escuela, muchos jóvenes abandonan la aldea y emigran a Lima, ubicada a cuatro horas en automóvil.

El jefe de tecnología educativa de Perú, Oscar Becerra, confió en que el programa puede revertir este éxodo rural hacia los asentamientos pobres en las inmediaciones de Lima.

Es la mejor respuesta que se haya ideado a "una crisis global en la educación", donde los programas educativos no tienen relevancia para las vidas de los estudiantes, consideró.

"Si hacemos una educación pertinente, una educación en la que el alumno se siente a gusto, entonces no le va a importar al alumno aunque sí es importante que la pared es de esteras y está sentado en un cajón de frutas", dijo Becerra.

De hecho, el número de estudiantes en la primaria de Arahuay aumentó en 10% cuando las familias se enteraron de que se aplicaría el programa piloto que involucraba las computadoras portátiles, dijo Guillermo Lazo, director de la institución.

Las XO que Perú compra serán distribuidas a estudiantes en 9.000 escuelas primarias, desde el Pacífico hasta la cuenca del Amazonas, donde una sola profesora atiende a los alumnos de todos los grados, dijo Becerra.

Aunque Perú cuenta con miles de enlaces a satélite en zonas rurales, que proporcionan acceso a Internet, sólo unas 4.000 de las escuelas que recibirán las computadoras estarán conectadas, explicó Becerra.

Negroponte dijo que el programa está comprometido a que Perú supere ese obstáculo. Consideró que sin acceso a Internet, el programa está incompleto.

Los profesores tendrán dos días y medio de entrenamiento sobre el funcionamiento de las "laptops", a fin de que puedan incorporarse a las lecciones, dijo Becerra. Cada computadora tendrá almacenados inicialmente unos 100 libros que no están sujetos a derechos de propiedad intelectual.

En algunos casos, se incluirán textos en lenguas indígenas, incluyendo el quechua, el aymara y el ashaninka, añadió. Las computadoras tendrán también una función de "chat" que permitirá a los niños hacer amigos en otros lugares a través de Internet.

Los críticos del proyecto tienen dos preocupaciones principales: La forma en que se dará mantenimiento a las computadoras y la capacidad de los maestros --mal entrenados y capacitados-- para lidiar con la tecnología.

"Tenemos un problema serio con la capacidad de nuestros maestros", dijo Eduardo Villanueva, profesor de comunicaciones en la Universidad Católica de Lima, quien teme "una alteración general del sistema educativo, la cual se manifestará en que los alumnos abrumarán a los profesores".
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AP

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