| 5/3/2007 12:00:00 AM

Por la calidad en los colegios

Desde hace cuatro años, varios colegios nacionales han comenzado un proceso de mejoramiento basados en el certificado de calidad europeo llamado EFQM. Ya van 110 instituciones certificadas y 108 más están en proceso.

Desde noviembre del año pasado, el colegio Tilatá de Bogotá, comenzó el proceso de certificación de la institución con EFQM, European Foundation for Quality Management. El objetivo de este proceso es mejorar la calidad de la institución en todos sus aspectos.

Esta meta no es un simple capricho de los colegios. El año pasado, más exactamente el 21 de febrero, el Ministerio de Educación expidió el decreto 529 con el cual, entre otras disposiciones específicas para los colegios privadas y el cobro de sus servicios, definió que para ingresar al régimen de libertad regulada, las instituciones deberían contar con un certificado de calidad y entre estos citó al EFQM.

Textualmente, el decreto dice: “un modelo de reconocimiento de gestión de calidad corresponde a un conjunto ordenado de objetivos y criterios cuya aplicación y evaluación están previstas para facilitar el logro de una gestión de calidad, tales como el European Foundation for Quality Management (EFQM) y los esquemas de acreditación del tipo de la “Comision on International and TransRegional Accreditation” (CITA) y asociaciones afiliadas o de la “New England Association of Schools and Colleges” (NEASC), entre otros.

Como se desprende de este texto, el EFQM es sólo uno de los modelos existentes. Ahora vuelve a ser noticia, porque el 31 de mayo los 25 colegios de 9 ciudades, miembros de La Asociación para la Enseñanza, ASPAEN, obtendrán la certificación, la cual otorga la Confederación Española de Centros de Enseñanza, CECE. En Colombia la maneja Santillana Formación. Fue creado en Europa en 1998, por 14 empresarios dispuestos a mejorar la calidad de sus negocios. Este modelo se trasladó luego a las instituciones educativas y fue así como Santilla Formación lo trajo a Colombia en el año 2000. Primero formó a los asesores encargados de guiar a las instituciones en todo el proceso y en 2005, se certificaron los primeros colegios.

Desde el principio
El proceso de certificación con EFQM tiene varios ciclos. El primero se llama nivel de acceso y tarda ocho meses. Puede tener un costo cercano a los $10 millones para cada institución. El proceso total puede tardar ocho años y cada nivel tiene un costo diferente. Los niveles son: acceso, desarrollo, consolidación y por último, excelencia.

Lo primero que permite hacer el modelo es evaluar al colegio de acuerdo con 9 criterios como liderazgo, direccionamiento estratégico, resultados académicos, administrativos y financieros, los recursos y el impacto social, entre otros.

Según explica Marybell Gutiérrez, directora técnica de Santilla Formación y encargada de liderar el proceso en el país, este modelo es valioso porque exige resultados para seguir avanzando, permite contar con información confiable, con datos reales que evidencian el estado actual y futuro del colegio, en todos los aspectos. Según sus propias palabras, es “la manera en que el la institución se descubre”.

Durante todo el proceso, el colegio cuenta con la guía del asesor o tutor conocedor del tema y entrenado por Santillana Formación. Crea equipos para los temas que considere necesarios y obtiene resultados concretos poco a poco. Ángela Pardo, directora de comunicaciones del colegio Tilatá, explica que ellos tienen grupos de trabajo para diferentes áreas, los cuales se reúnen, por lo general, una vez a la semana. En el corto plazo, en el tema de comunicaciones por ejemplo, que es el área que a ella le corresponde, ha logrado tener una mejor página web, una mejor utilización de las carteleras. A mediano plazo el objetivo es contar con un plan de mercadeo integral.

Los informes sobre cada institución se envían a España, la CECE los analiza. Para ser certificado, el colegio debe contar con un puntaje mínimo. El certificado, además, permite que los colegios tengan un certificado con significado en Europa.

Los colegios también pueden acceder a otros certificados de calidad, incluso puede acudir a las normas ISO de Icontec para mejorar su calidad. Estas últimas por ejemplo, no son excluyentes con el EFQM.

Como explica Ángela Pardo, lo interesante de este tema es que les ha permitido a las instituciones educativas mirarse a sí mismas, proyectarse, reconocer carencias y también potencialidades.

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