| 2/14/2011 12:00:00 AM

Para dónde deben ir los periódicos

Cambios de rumbo para las publicaciones en papel. Sus nuevas estrategias. Se avecinan cambios de propiedad en los grupos editoriales latinoamericanos. Entrevista con el ex presidente de Casa Editorial El Tiempo, Luis Fernando Santos.

Hace 40 años, cuando Luis Fernando Santos estudiaba periodismo en la Universidad de Kansas, uno de sus profesores de segundo año le vaticinó una muerte rápida a las publicaciones impresas en papel. Lo cierto es que a pesar del embate fuerte de los medios digitales, la información en papel no ha desaparecido. Por eso, quien fuera presidente de la Casa Editorial El Tiempo hasta hace unos meses, hoy es bastante incrédulo frente a las historias de armagedón para los periódicos y las revistas. “El papel seguirá teniendo vigencia en esta época de nuevas tecnologías de información”, sostiene.

 

A fin de cuentas, dice, el papel funciona como un canal de comunicación, tal como los móviles, o Internet. Acepta que en el futuro quizás no tenga la circulación masiva o la preponderancia de otros tiempos, pero no le cabe duda de que no perderá vigencia. El papel tiene una particularidad”, señala. “Relaja, reconforta en un mundo saturado de información digital. Ofrece una experiencia muy diferente”.

 

Pero además, dice, los impresos tienen hoy una ventaja frente a su competencia digital. “La mayor fortaleza de las empresas que nacieron del papel está en que tienen redacciones más fuertes. Tienen más y mejores periodistas que los nuevos jugadores”, sostiene.

 

Pero como conocedor a fondo de la industria periodística, sabe que esa es una ventaja que desaparece si no se aprovecha para avanzar en varios frentes. Luis Fernando Santos parte de una premisa muy interesante. Los periódicos no imprimen todo lo que investigan. “Siempre habrá una restricción por el costo del papel”, afirma. “Solo se publica un porcentaje pequeño de lo que generan las redacciones. Creo que apenas el 30%”, dice.

 

Por eso le parece que los medios más exitosos serán los que logren usar toda la información que obtienen adaptándola para ser distribuida a través de todos los canales posibles: papel, televisión, Internet. “A esos les va a ir muy bien”, señala.

La cuestión está en cómo adaptarlas. “Algunos no han empezado”. Otros, como la Casa Editorial El Tiempo, CET, han adelantado con estrategias como la de integrar su redacción para el papel con la de nuevos medios. Pero además de eso, hay que hacer un trabajo más complejo. Señala que quienes escriben deben entender cómo se consume la información en todos los canales: en los teléfonos inteligentes, en los iPads. “Todos son distintos. Quien los entienda y pueda poner en ellos el contenido que tienen, le irá bien”, manifiesta.


 

El caso de las revistas
Un ejemplo de los cambios en la estrategia se puede ver en las revistas de la CET. Para Luis Fernando Santos, están enfrentadas al problema global de tener una base de suscriptores decreciente. “Mire en todo el mundo. Las revistas son la que están más retadas”.

 

A pesar de que considera que las revistas no son la fortaleza de la CET, están evaluando con detenimiento cada una de ellas para establecer un portafolio interesante que se mantenga bien en el mercado del papel y el de multimedia. “Don Juan y Aló se prestan mucho para un manejo dual en papel y en Internet”, señala. También están considerando relanzar Cambio, no como una revista noticiosa sino de actualidad.

 

En lo demás, el enfoque general de la estrategia parece claro. “El próximo paso debería ser el de fortalecer la generación de contenido y los vínculos con las audiencias a través de todos los canales”.

 

Por eso a la CET le sigue pareciendo importante que exista la posibilidad de tener otro canal de televisión privada en Colombia. Espera que ese caso se resuelva en las Cortes o en licitación, pero le parece incuestionable que a Colombia le hace falta otro canal.

 

Cambio de socios

Además de los anteriores, Luis Fernando Santos percibe otro cambio sustancial en la fisonomía de los grupos editoriales. Estima que en América Latina en poco tiempo cambiará la composición de capital de estas empresas. Encuentra que los mayores grupos son todos de propiedad familiar y que atraviesan un proceso de cambio de generación en el mando. Esa circunstancia hará que en los próximos cinco años haya cambios en el mapa de los medios en la región.

 

Lo dice con conocimiento de causa. El cambio de manos en la CET, que comenzó hace unos años, todavía se está profundizando. Ahora, reconoce, algunos accionistas minoritarios están decidiendo si aceptan las propuestas de compra del grupo Aval, el conglomerado financiero que hoy posee el 15% de esa compañía.

 

A pesar de las transformaciones, piensa que la CET repetirá muchas épocas como la de 2010 que no duda en calificar de “gran año”. La ventaja, como la percibe, está en tener una buena marca, construida con los elementos que constituyen el periodismo hoy y que lo han hecho por siglos: credibilidad, actualidad y oportunidad.

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