| 5/31/2007 12:00:00 AM

Otro ritmo para las empresas

El músico, escritor y director de orquesta estadounidense Rip Keller está en Colombia para realizar encuentros con empresarios en los cuales, a través de la música y la palabra, les muestra otra forma de ver la vida.

Rip Keller es músico, educador, director de orquesta y escritor. Vive la mitad del tiempo en Chile y la otra mitad en Colombia, ha publicado libros en inglés y en español, también domina el francés. Estudió en Francia, en México y en la universidad de Harvard.

También tiene encuentros con empresarios en los que a través de la música y la palabra, les permite encontrar otra visión de la vida. Para él, ser director de orquesta y ser director de una empresa son trabajos análogos. Y esto es lo que va a mostrar en Cali, Medellín y Bogotá, ciudades que visitará porque Protección S.A. lo trajo a Colombia, en coordinación con Hicue Speakers. Para Rip Keller los conceptos entre arte y empresa están muy relacionados.

¿Qué tiene que ver la música con los negocios, específicamente con la innovación?
En particular puede parecer raro que un músico clásico esté hablando de innovación, aunque tiene una lógica, porque el músico clásico es él quien enfrenta el desafío más fuerte, debe hacer de algo antiguo y “archiconocido”, algo nuevo. Lo que pasa cuando uno cruza de un ámbito es que tienes una nueva visión; con gente de negocios, miras temas como el liderazgo, la creatividad, la innovación, el trabajo en equipo y la globalización, y la música te da una perspectiva nueva. Los temas humanos subyacentes son los mismos.

¿Los conceptos de las empresas también sirven para la música?
Claro, hay analogías, similitudes estructurales entre lo que pasa en el mundo empresarial y el mundo musical. Cuando tu miras tu tema empresarial desde la música lo ves desde este otro ángulo.

¿Qué permite descubrir la música del mundo empresarial?
Mi función no es tanto decirle al empresario lo que él tiene que descubrir en lo que yo expongo del mundo musical, sino que yo expongo las realidades musicales en forma que hago muy visibles las similitudes estructurales que tiene con otros ámbitos; el gerente, el comercial, el de recursos humanos, cada uno dentro de su ámbito toma lo que le sirve. La música da insights.

¿Cómo llegó usted al mundo de los empresarios?
Los empresarios se interesaron en mí y me encantó, porque me permite sacar cosas de un ámbito muy distinto. A veces mi trabajo es más grato con empresarios que en un concierto. Al concierto van muchas personas con normas, comportamientos, mientras en estos encuentros humanos con los empresarios a veces son más espontáneos. Son encuentros humanos que disfruto en el momento, no tengo oportunidad de hacerles seguimiento.

¿Cómo fue ese primer encuentro con empresarios?
Por un programa de televisión en Chile, muy innovador, que estuvo nominado a los premios Emmy, y empecé a recibir llamadas que yo respondí, y así empezó todo esto. Era un programa sobre la música y sobre la vida, sobre la vida a través de la música.

¿Cómo define usted innovación?
Es una subcategoría de la creatividad. Crear significa hacer parecer algo más amplio. Es la aplicación de la capacidad creativa, a crear lo nuevo, no necesariamente tangible, también lo intangible. También existe la creatividad en obras de arte que no necesariamente son innovadoras.


El músico, el artista, cultiva su propia creatividad para producir obras, puede ser una buena fuente de ideas, los artistas se dedican a esto el cien por ciento de su tiempo.

¿La innovación es real o es una moda?
La moda refleja algo real.

¿Se puede enseñar a ser creativo o todas las personas son creativas?
Todos los niños son creativos, el ser humano nace creativo, pero las exigencias de la vida nos llevan a otras cosas y a veces no tenemos tiempo o se nos olvida mirar la creatividad.

Usted dijo alguna vez que para ser creativo cada cual debe buscar su propio camino. ¿Cómo?
El camino original no es fácil, vivimos entre ciudades y calles y nuestros mapas muestras esos elementos. Hay que olvidarse de los mapas, salir de la ciudad, metafóricamente hablando.

¿Cada ser humano tiene su propio camino?
Sí, cada ser humano tiene su sendero. Algunos tienen un sendero más ermitaño y otros uno más social. El artista tiene en general un camino más solitario, es por esto que descubre cosas de una manera más fácil en lugares más habitados. La estructura de la vida tiende a separar entre esa cosa interna, creativa y artística, de la parte social, cuando es muy importante integrar. El artista no sabe cómo relacionarse con el mundo y el problema del empresario es que está mucho tiempo en las medidas impuestas y tiene menos tiempo para cultivar esa parte más interna.

¿Cómo la puede cultivar?
Tiene mucho que ver con combinar la mentalidad analítica con la intuitiva, lo que desde el punto de vista de un neurólogo son los hemisferios del cerebro, el izquierdo y el derecho. No lo puedo explicar todo en palabras, porque también integra la parte intuitiva y corporal, por eso yo hago presentaciones en vivo.

¿Qué ha aprendido usted de los empresarios?
Esto ha sido un aprendizaje, que es un sentido que va más allá del conocimiento intelectual, aprendizaje es todo lo que me cambia. El aprendizaje está en el proceso de cambiar, no sé a dónde apunta y eso me encanta. Lo nuevo me alimenta, me anima. Me encantan estos trabajos, son eventos intensos que dejan huellas emocionales, corporales, porque enfrentan diferentes tipos de comunicación.

¿Ha cambiado algo su producción artística a raíz de estos encuentros con empresarios?
Me ha devuelto a un sueño que tenía cuando era joven, cuando pensé que lo que haría en el escenario en Nueva York y en otros lugares del mundo, sería trasmitir una visión del mundo a través de la música y las palabras. Con el tiempo, esto pareció poco práctico, porque la música y la palabra no se combinaban. En ese momento, resultó imposible y el destino me devolvió al sueño.

¿Qué le diría usted como director de orquesta a un director de una empresa?
Si tu desafío es igual de difícil que el mío como director de orquesta, no puedo hacer más que desearte toda la suerte del mundo en el proceso de conciliar tus visiones geniales con las energías y capacidades presentes en tu equipo.

¿Cómo se logra esa conciliación?
Es la conciliación entre lo interno y lo externo, es la dicotomía básica de la condición humana, durante miles de años el ser humano ha trabajado por buscar esta conciliación. No hay fórmulas. Yo trato de despertar preguntas, opciones de pensamiento, trato de ofrecer un proceso más que un método.






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