| 1/15/2009 12:00:00 AM

Ola quiebras azotará a Estados Unidos

Mientras que muchas firmas ven caer sus ventas y que siguen sin acceso al crédito, deberán hacer cambios drásticos o cerrar sus puertas. Hay nerviosismo.

Aquellas firmas que están sumamente vinculadas al crecimiento de la economía serían las primeras en sentir el impacto, pero un efecto dominó salpicaría a todos los sectores en la que será la mayor ola de reestructuraciones en casi 20 años.

"Creo que habrá un tsunami de reestructuraciones", consideró Bryan Marsal, copresidente ejecutivo de la consultora Alvarez & Marsal.

"Esta es la primera vez desde inicios de la década de 1990 que vemos una amplia desaceleración económica que afectará a todas las industrias", precisó Mark Cohen, jefe de reestructuración a nivel mundial del Deutsche Bank.

Desde que el mercado de las hipotecas de alto riesgo colapsó el año pasado, el crédito desapareció.

El desempleo se disparó y los consumidores temerosos de los malos tiempos que se avecinan han estado controlando hasta el último centavo que gastan.

Las compañías han aprovechado el bajo costo de endeudarse en los pasados 20 meses, pero como sus ingresos han caído, ya no pueden con los pagos de los préstamos y enfrentan el riesgo de caer en incumplimiento.

"El asunto general es que durante la expansión económica, todos elevaron su estructura de capital a un nivel de negocio que no es sustentable en una recesión", explicó Barry Ridings, vicepresidente del banco de inversión estadounidense Lazard.

Eso creó una situación de gran presión para las empresas que buscan refinanciar sus deudas, debido a que los prestamistas tienen poco capital y temen invertir en firmas que muy bien podrían colapsar.

"Hay un nivel de incertidumbre sobre todos los mercados de capital y hasta que eso no empiece a cambiar será un período difícil para muchas compañías, particularmente para las industrias que afrontan los mayores desafíos, como las minoristas y automotrices", dijo David Resnick, uno de los encargados de banca de inversión en Rothschild.

Resnick prevé que el primer trimestre del 2009 sea particularmente desafiante porque las empresas que necesitan reestructurarse tienen poco acceso al crédito.

Problemas por todos lados
La actual recesión ha sido causada por un menor gasto de los consumidores y la contracción crediticia, a diferencia de otras depresiones como la alentada por el estallido de la burbuja de las puntocom a inicios de la década del 2000.

"Creo que los próximos tres meses determinarán el destino de muchas minoristas importantes", dijo Robert McMahon, director administrativo de reestructuración del brazo GE Corporate Lending de General Electric Co.

Los desarrolladores y las constructoras también están en un proceso de reestructuración, lo que podría generar problemas con algunos proveedores y firmas de bienes duraderos.

Hasta el una vez pujante sector de las materias primas ha sido golpeado con fuerza, como la operadora energética SemGroup, la química Lyondell Chemical Co y otras que han debido declararse en quiebra.

Según Bankruptcydata.com, las bancarrotas crecerán hasta un 74 por ciento este año.

Algunos expertos creen que la situación se acelerará en el 2009 y que las liquidaciones también aumentarían mientras las compañías luchan por asegurarse el financiamiento de quiebra.

"Probablemente estaremos más ajetreados que nunca", en términos de liquidaciones, dijo William Weinstein, jefe de inversiones de la especialista del sector Gordon Brothers.

Ya ha habido olas de reestructuraciones en el pasado, pero esta vez son más lo que en el proceso afrontan sus propios problemas, dijo James Sprayregen, abogado de quiebras de Kirkland & Ellis.

Aseguró que "lo que no tiene precedentes es la confluencia de tantas (compañías) que tienen problemas, mientras que a la vez sus prestamistas afrontan desafíos significativos".

 

 

Reuters

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