| 1/29/2009 12:00:00 AM

Nueva estrategia de la Fed

La Reserva Federal está preparada para comprar bonos de largo plazo para mejorar las condiciones del mercado financiero.

WASHINGTON - La Reserva Federal dijo el miércoles que está preparada para comprar bonos de largo plazo del Tesoro estadounidense si eso ayuda a mejorar las condiciones de los mercados financieros, al tiempo que expresó cierta preocupación por un aumento en los riesgos de deflación.

En un comunicado difundido tras un encuentro de dos días de política monetaria, la Fed anunció además que dejó estables las tasas de interés, en cero al 0,25 por ciento, el mismo nivel acordado en diciembre y tal como se esperaba.

La Fed reiteró que las tasas se mantendrían en niveles excepcionalmente bajos por algún tiempo.

"El Comité está preparado para comprar bonos del Tesoro de largo plazo si las condiciones indican que tales transacciones serían particularmente efectivas en mejorar las condiciones de los mercados de crédito", dijo. En diciembre, la Fed sólo había dicho que estaba estudiando esa opción.

El Comité Federal de Mercado Abierto apoyó por 8 votos a 1 la decisión. El presidente de la Fed de Richmond, Jeffrey Lacker, votó en contra, diciendo que creía que la institución debía adoptar inmediatamente un programa para comprar bonos del Gobierno, en vez de mantener su foco en otra clase de activos.

Los precios de la deuda del Gobierno cayeron fuertemente tras difundirse el comunicado, sugiriendo que los inversores querían una señal más clara de que la Fed se convertiría en un comprador de bonos del Tesoro. Las acciones ampliaron sus ganancias y el dólar subió en los mercados cambiarios.

Con las tasas de interés cerca de cero, la Fed ha cambiado su atención hacia lo que su presidente Ben Bernanke llamó una "flexibilización crediticia", que apunta a activos y mercados específicos con la esperanza de restaurar los flujos de préstamos.

"Básicamente están abriendo sus billeteras y están listos a comenzar a comprar más activos y extender eso si es necesario", dijo Kurt Karl, consultor de Swiss Re en Nueva York.

"Esto debería ser positivo para todo el mundo. Están listos para expandir la cantidad de compras en los mercados hipotecarios y agencias. Había preocupación de que los límites llegaran pronto a un final", agregó.

El banco central estadounidense está tratando de evitar que la recesión derive en un período prolongado de caída de precios que pueda posponer la recuperación de la economía.

"El comité continúa anticipando que una recuperación gradual de la actividad económica comenzará posteriormente este año, pero los riesgos a la baja de ese panorama son significativos", dijo el comunicado.

"El Comité ve algunos riesgos de que la inflación pueda persistir por un tiempo debajo de las tasas que impulsan el crecimiento económico y la estabilidad de precios", agregó, sugiriendo preocupaciones por una eventual deflación.

LISTOS PARA LANZAR PROGRAMAS EMERGENTES

La Fed dijo también que seguiría comprando grandes cantidades de deuda hipotecaria respaldada por agencias del Gobierno, que expandiría la cantidad y duración del programa en caso de ser necesario, y reiteró que estaba por lanzar otro programa para apuntalar la industria automotriz, las tarjetas de crédito y el préstamo a las pequeñas empresas.

Los esfuerzos de la Fed son parte de una amplia iniciativa del Gobierno para combatir una recesión de 14 meses y una crisis financiera que ha paralizado las economías de todo el mundo.

La Fed ha recortado las tasas de interés desde el 5,25 por ciento en 10 fases desde septiembre del 2007 y ha inyectado miles de millones de dólares a la economía para restaurar los mercados de crédito, resquebrajados por la explosión de la burbuja de la vivienda y una ola de incumplimientos de pagos hipotecarios.

Por su parte, el presidente Barack Obama presiona por la aprobación en el Congreso de un plan de gastos y recortes impositivos de 825.000 millones de dólares. Su Gobierno también impulsa medidas para resucitar el maltrecho sistema bancario.

No obstante, el panorama permanece oscuro.

Se espera que un informe muestre el viernes que la economía estadounidense se contrajo un 5,4 por ciento a tasa anual en los últimos tres meses del 2008, en lo que sería la caída más profunda para un trimestre desde 1982. Muchos analistas esperan que la producción siga en baja durante la primera mitad de este año.

Los mercados laborales, un determinante clave sobre el bienestar de la economía, se han desplomado. Los empleadores estadounidenses recortaron 2,6 millones de empleos el año pasado, la mayor eliminación de puestos de trabajo desde 1945, con 1,9 millones de esas reducciones registradas en los últimos tres meses. La tasa de desempleo subió a 7,2 por ciento, la más alta desde enero de 1993.

El sistema bancario continúa siendo golpeado por las pérdidas pese a los amplios esfuerzos por contener su desintegración. El Gobierno recientemente tuvo que proveer 20.000 millones de dólares adicionales en nueva ayuda para apuntalar al Bank of America, mientras que otra gran institución, Citigroup, también enfrenta pérdidas multimillonarias en dólares.

Los mercados de vivienda, la raíz de la crisis económica, no muestran señales de mejoría. Los precios de las casas siguen cayendo, los inventarios de casas por vender siguen altos y muchos analistas creen que el atribulado sector aún no ha tocado fondo.

(Reuters)

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