Es frecuente escuchar en nuestro país que los colombianos somos campeones de la innovación… “no nos varamos nunca” es un cuento popular. Es típico escuchar la anécdota de la varada en un paseo familiar por haberse reventado una correa del motor y la presencia de algún tío genial que repara la correa con una media de nylon. ¡El ejemplo perfecto de lo innovadores que somos! Lamentablemente, los datos de un estudio reciente realizado por la Unidad de Inteligencia de The Economist sugieren una realidad diametralmente opuesta a la noción de que nuestro ingenio es de talla mundial.
En el 2007 la Unidad de Inteligencia de The Economist (EIU por sus siglas en inglés) desarrolló un índice de innovación con el que evaluaron y ordenaron a 82 países basándose en su capacidad de innovación entre el 2002 y el 2006, y con esta base realizaron una predicción para el 2011. Usando la definición de que “innovación es la aplicación novedosa del conocimiento, principalmente con el objetivo de producir beneficios económicos”, el estudio adopta una perspectiva que convierte a la innovación en una herramienta básica para la competitividad de las empresas y ayuda a los gobiernos a generar políticas de crecimiento económico.
El índice de The Economist distingue entre los resultados de la innovación (una medida de desempeño) y los insumos para la innovación (una medida de los factores que la habilitan). Los insumos incluyen tanto habilitadores directos, como elementos del contexto (ambiente). El desempeño, por su parte, se evalúa en términos de la suma de las patentes registradas por millón de patentes.
En Febrero de este año (2009) la EIU actualizó el índice de innovación. Por supuesto, encontraron que los resultados se ven afectados por la crisis económica global. Se espera, entonces, que los insumos necesarios para la innovación a nivel global avancen ahora a un ritmo inferior con disminuciones importantes en las inversiones en investigación y desarrollo, en el gasto en educación y en la calidad de la capacidad instalada de información y telecomunicaciones. También se verán deterioros en el ambiente para innovar. No obstante, los países que ocupan primeros puestos en innovación: Japón, Suiza, Finlandia, Estados Unidos y Suecia siguen siendo los mismos que en la versión anterior del estudio, aún cuando su orden haya variado ligeramente: Finlandia que era el No. 3 pasó al 5to lugar, Estados Unidos que era el No.4 pasó al 3er puesto y Suecia pasó del 5to puesto al 4to.
Con miras a analizar nuestra situación como país, a partir de los datos del estudio mencionado, hemos hecho una selección de los países de nuestra región y el lugar que ocupa Colombia en ella. Salta a la vista que, con excepción de Costa Rica, los países que aparecen en esta sub-tabla latinoamericana que hemos creado, se encuentran por debajo del promedio mundial en la mayor parte de los índices. La única excepción sistemática la vemos en el índice de Ambiente para la innovación dónde 6 países (incluida Costa Rica), superan el promedio. Para el caso de Colombia, apabulla el hecho de que la fábula del tío que usó la media de nylon no haya generado un impacto sustantivo para colocarnos en un lugar destacado, ni siquiera a nivel regional. Aún cuando es posible que relatos como éste tengan algún impacto y alcancen a mejorar el indicador de ambiente para la innovación, hay otros países en la región que tienen mejores formas para impactar el contexto para la innovación, pues el lugar que en este índice ocupan Costa Rica, Chile, Brasil y El Salvador, es mucho mejor que el de Colombia. Cabría investigar si son mejores los cuentos que allí cuentan.
|
2004-2008 |
Desempeño en Innovación |
Habilitadores de la Innovación |
|
|
Patentes por m |
Índice de desempeño en innovación |
Orden |
Índice de insumos directos |
orden |
Índice de Ambiente para la innovación |
Orden |
Índice de habilitadores agregados |
Orden |
|
Costa Rica |
2,429 |
6,35 |
35 |
5,88 |
42 |
6,54 |
36 |
6,04 |
42 |
|
Argentina |
1,322 |
5,96 |
41 |
6,13 |
38 |
5,94 |
52 |
6,08 |
41 |
|
Cuba |
1,008 |
5,79 |
45 |
6,5 |
34 |
3,43 |
80 |
5,73 |
46 |
|
Chile |
1,004 |
5,79 |
46 |
5,69 |
45 |
7,94 |
15 |
6,25 |
38 |
|
México |
0,901 |
5,72 |
48 |
5,5 |
49 |
6,34 |
43 |
5,71 |
48 |
|
Brasil |
0,880 |
5,71 |
49 |
5,69 |
45 |
6,59 |
32 |
5,91 |
45 |
|
Venezuela |
0,846 |
5,68 |
50 |
4,75 |
56 |
5,26 |
60 |
4,88 |
59 |
|
Ecuador |
0,227 |
4,85 |
62 |
3,94 |
69 |
5,07 |
65 |
4,22 |
69 |
|
Colombia |
0,183 |
4,72 |
64 |
4,63 |
61 |
6,39 |
41 |
5,07 |
56 |
|
El Salvador |
0,150 |
4,59 |
66 |
3,94 |
69 |
6,45 |
37 |
4,56 |
65 |
|
República Dominicana |
0,146 |
4,58 |
67 |
3,63 |
74 |
5,08 |
64 |
3,99 |
73 |
|
Perú |
0,144 |
4,57 |
68 |
3,94 |
69 |
5,72 |
55 |
4,38 |
67 |
|
Promedio mundial |
|
6,28 |
|
6,31 |
|
6,3 |
|
6,31 |
|
El estudio del EIU augura que para el 2013 Colombia mejorará su posición en el índice de desempeño, subiendo dos escaños en el concierto de los 82 países. No obstante, en la versión del estudio que evaluaba el desempeño entre 2002 y 2004 el país ocupaba el lugar 61, por lo que en el 2013 (con una predicción de ocupar el lugar 62) el país estará peor que entre el 2002 y el 2004. Apenas unos 20 escaños por encima de Libia, Angola y Bangladesh.
Estas cifras pueden cambiar, pero para lograrlo hace falta darnos una visión de mundo en la que no nos contemos cuentos como el de que somos super-ingeniosos sin serlo. Debemos adoptar una estrategia en la que reconozcamos los verdaderos vectores de cambio. Corremos el riesgo de que la fábula del avispado reemplace la historia del genio mecánico del tío de la media de nylon, y así la fórmula de persuasión que logró que un predio en Mosquera (Cund.) se convirtiera en Zona Franca de un día para el otro, podría constituir nuestro próximo horizonte ideal (sin duda una idea así genera algún “gustico” y buena plata ¡pero no parece patentable!). La forma de mejorar nuestro índice de innovación está en adoptar metodologías concretas (disciplina) para generar innovaciones y en lograr que empresas y centros universitarios se conviertan en contextos idóneos para la innovación (empleando la definición del estudio de la EIU). Habrá que generar profundos cambios organizacionales para que nuestras empresas y universidades se comporten así.