| 7/24/2008 12:00:00 AM

Negocio gris

La importación 'gris' de barras de acero es el azote de los productores nacionales. Cómo es, paso a paso, este negocio que deja un retorno del 50% en cada venta.

La industria siderúrgica nacional enfrenta un problema serio con la entada de barras de acero para construcción desde Venezuela. Las importaciones de barras de acero aumentaron 400% entre el período enero-abril de este año y el mismo lapso de 2007.

El problema se comienza a originar por el diferencial de precios del acero entre los dos países. Mientras que el precio internacional de barras para construcción está por los US$1.400 por tonelada, en Venezuela para consumo interno, está en US$800.

Esa diferencia, que ya establece incentivos para traer esos materiales al país, se agrava por la que hay en el país vecino entre el dólar oficial y el que se negocia en el mercado negro, que ahora puede estar en 200%

El negocio gris
La Andi ha descrito muchas veces el negocio de los importadores ilegales de acero. El proceso es como sigue. Con dólares que sacan de Colombia, compran bolívares en el mercado negro. En lugar de recibir 2,15 bolívares por dólar, reciben cerca de 5,1.

Con los bolívares, compran acero para consumo local a 1.720 bolívares por tonelada. Un problema de ese acero es que no cumple con las normas de sismoresistencia que se requieren en Colombia.

Luego, embarcan el acero y al pasar la frontera con Colombia, declaran su mercancía y pagan un arancel de 15%. Con las normas vigentes podrían usar un arancel cero, pero prefieren pagarlo para evitar investigaciones posteriores de la Dian.

Con la tasa de cambio actual, la tonelada valdría $1’430.000 y el arancel $216.000. Puesta en Bogotá, la tonelada podría valer $1’800.000, mientras que el acero local vale en el mercado detallista $2’600.000. El retorno para el importador es casi de 50%.

El negocio no se mueve en el mercado negro sino en una franja gris. En Colombia la operación está completamente registrada y tiene todos los permisos. El problema está en las infracciones cambiarias en Venezuela y en que se compra el acero como si se fuera a usar en ese país. Según la Andi, el precio para el producto de exportación es mayor.

Pero también se genera el problema de la resistencia sísmica. El acero que se importa por esta vía no la garantiza.

Los productores de acero en el país han hecho campañas publicitarias para mostrarles a los consumidores el riesgo de comprar estos productos, pero hasta ahora, como lo parecen demostrar las cifras de importación, el ahorro hoy parece pesar mucho más que la prevención para mañana.

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