| 11/16/2006 12:00:00 AM

Murió Milton Friedman

El economista, premio Nobel en 1976, ,miembro de la escuela de Chicago y reconocido como el más efectivo expositor y defensor de las virtudes de los mercados libres, murió hoy en San Francisco, a la edad de 94 años.

Hace 30 años, la Academia Sueca le entregó el premio por "sus logros en el campo del análisis del consumo, la teoría y la historia monetaria, y su demostración de las complejidades de las políticas de estabilización".

Fue un gran divulgador de los logros del mercado libre y del capitalismo. Estudió en la universidad de Chicago, en donde compartió estudios con personas como Frank Knight, George Stigler y Gary Becker.

Cuando comenzó a exponer sus ideas ante el mundo, fue considerado por muchos como un jovencito rebelde, un poco incómodo, sobre todo para todos aquellos economistas que en ese momento predicaban las ideas keynesianas. Uno de sus libros, Libertad de Elegir, Free to Choose, se divulgó incluso en videos. Escribió decenas de libros y mantenía una columna en la revista Newsweek.

 Sostuvo que las economías no pueden funcionar sin mercados libres, sostuvo que las barreras al comercio sólo sirven para perpetuar la pobreza, que la mejor defensa del consumidor son los mercados, y que los sindicatos no buscan defender al trabajador sino crear y preservar privilegios.

Su teoría de monetarismo fue adoptada en gran medida por las presidencias de Richard Nixon, Ford y Ronald Reagan. Fue miembro de la Junta de Asesores de la Economía bajo la presidencia de Reagan.

"La pasión de Milton por el libre albedrío y la libertad influenciaron más vidas de las que nunca podremos imaginar", afirmó el presidente y director general de la fundación, Gordon St. Angelo. "Sus escritos e ideas han transformado las mentes de presidentes estadounidenses, líderes mundiales, empresarios y estudiantes de economía por igual".

El veterano catedrático de la Universidad de Chicago ideó una forma de pensar y concebir la economía conocida popularmente como la Escuela de Chicago.

"Utilizó su mente brillante para defender una visión moral, la visión de una sociedad en la que hombres y mujeres son libres, libres para elegir, pero en la que el gobierno no es tan libre para derogar sus decisiones", dijo el presidente George W. Bush en el 2002.
"Esa visión ha transformado Estados Unidos y está transformando el mundo".

Friedman defendió una política de crecimiento sostenido y moderado del circulante monetario, se opuso al control de precios y salarios y criticó a la Reserva Federal cuando intentó dirigir la economía.

Creyente firme en los principios del economista del siglo XVIII Adam Smith, sostuvo que las libertades individuales deberían regir la política económica. Fue siempre franco y polémico, y sus teorías fueron atacadas por muchos economistas tradicionales como el catedrático de Universidad de Harvard John Kenneth Galbraith.

En un ensayo titulado "¿Es humano el capitalismo?", indicó que "un conjunto de instituciones sociales que insisten en la responsabilidad individual, que trata al individuo ... como responsable de sus acciones, llevará a un clima moral más elevado y más deseable".

Friedman reconoció que no existe el "capitalismo puro", pero aclaró que las naciones que acrisolan la libertad deben aspirar a mantener la economía lo más cerca posible de ese ideal.

Agregó que el gobierno debería permitir que el mercado libre funcione para solucionar la inflación y otros problemas económicos. Empero, recomendó igualmente la adopción de un "impuesto negativo a la renta de las personas físicas", en el que los ciudadanos que ganan menos de cierta cantidad predeterminada recibirían dinero del gobierno.

Logró ver en su vida cómo las reformas del mercado libre se extendieron como un reguero de pólvora por el antiguo mundo comunista tras el colapso de la Unión Soviética y en la América latina.

Con información de APy otras fuentes.





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