| 3/12/2009 12:00:00 AM

Miedo escénico

Qué es, cuáles son los síntomas y cómo se controla y se vence totalmente el pánico escénico.

“Esta ha sido una de las peores experiencias de mi vida, dice una paciente, me quedé en blanco, no podía pensar, me sudaban las manos, el corazón se me iba a salir, quería desaparecer. Sentía mi cara como un tomate, que vergüenza. Ellos seguro se estaban dando cuenta de lo que me pasaba, debieron pensar que yo era una imbécil, sentía ganas de llorar. La voz no me salía, la boca estaba seca y las pocas palabras que pude decir, solo yo las escuchaba. Quería salir corriendo pero estaba demasiado congelada para hacerlo, me da rabia conmigo misma, yo conocía el tema, es mi especialidad, pero cuando me paré frente a ellos, no sé qué me pasó”.

Algunas personas tienen este tipo de reacción al hablar ante grupos. A esta angustia o pánico, se le llama miedo escénico. Para ellos, el hablar ante un grupo, resulta ser una pesadilla, una experiencia estresante, angustiante, que puede generarles, dependiendo del grado de estrés, cambios físicos, psicológicos y comportamentales.

Las razones por las que se produce, pueden ser muchas:

Falta de preparación del tema y de manejo de grupos.
Sentir que se tienen muchos o pocos puntos para cubrir en el tiempo asignado.
Preocupación porque se piensa que la audiencia será muy crítica.
Temor a que la charla no sea interesante o entretenida y a que las personas se salgan.
Tratar de ser como otros conferencistas en lugar de ser usted mismo.
Tener miedo a las consecuencias negativas o críticas después de la charla
Tartamudear o tener dificultad para encontrar las palabras durante la charla.
Gastar mucho tiempo preparando el tema, en lugar de desarrollar confianza en su habilidad para hacerlo y tener éxito.
Es un miedo aprendido.


Hay un trauma pasado, no resuelto, que se reactiva en el momento en que está frente al público. Es decir, si usted tuvo una situación estresante en el pasado, en la que se sintió humillado, expuesto, burlado, con miedo, inseguro, sin control, esta información queda gradaba en el cuerpo y en su inconsciente. Cuando está ante una situación que de alguna manera revive esa situación, su cuerpo experimenta de nuevo las mismas emociones. Como consecuencia de estas vivencias traumáticas, se pueden presentar varios comportamientos o sentimientos negativos como baja autoestima, o que se quiera evitar la atención o de éxito, entre otros.

Recuerdo el caso de una paciente, una profesional exitosa, que vino a consulta, porque desde hacía unos meses había empezado a sentirse ansiosa al hablar o al pensar que debía hablar ante un grupo. En el pasado ella disfrutaba dando charlas. Durante el tratamiento, recordó varios episodios en su vida de estudiante en los que se sintió expuesta, avergonzada y sin control. Algo muy interesante, fue descubrir que a raíz de una cirugía de ojos que había tenido un año atrás (este tiempo coincide con el comienzo de su ansiedad), con la cual su campo visual quedó reducido, empezó a sentirse insegura hablando en grupos ya que no podía ver claramente al publico y se sentía sin control, lo mismo que sintió de niña muchas veces. Al trabajar todas estas experiencias y emociones ella puedo volver hablar en publico con seguridad y tranquilidad.

Síntomas de una persona con pánico escénico:

- Físicas. La persona puede sentir, dolor de cabeza, palpitaciones, sudoración, respiración acelerada, sequedad salivar, rubor facial, sensación que la laringe se cierra, malestar estomacal, urgencia urinaria y nauseas. Hay tartamudeo, reducción del volumen de la voz. Habla muy rápido o muy despacio. Hay deseo de salir corriendo, pero como no puede hacerlo, puede sentirse congelada, siente escalofrío, deseos de llorar.

- Sicológicas. Puede haber ideas pesimistas, recuerdos de errores pasados, miedo al rechazo, al error, al ridículo, al juicio negativo. Es tanta la carga emocional que siente la persona, que tiene dificultad recordando, concentrándose o memorizando. Su mente queda en blanco. Generalmente después que la persona ha quedado en blanco o ha hablado de manera insegura, empieza a recriminarse a sí misma, sintiendo rabia, vergüenza y culpa.

- La intensidad de los síntomas dependerá del estado emocional y anímico, de la existencia de eventos traumáticos pasados no resueltos, de la novedad del evento, de la preparación y conocimiento del tema, y de la importancia que tiene este reto y el grado de importancia que tienen las personas ante las que hablará.

Estrategias para vencer la ansiedad de hablar en publico:

Planee. Conozca el propósito de su presentación y las expectativas de la audiencia. Aprenda sobre su publico, quiénes y cuántos son, por qué están ahí, cuánto saben del tema que presentará. Escoja dos o tres puntos a desarrollar. Sepa con cuánto tiempo cuenta y evalúe si es suficiente para cubrir el material. Investigue sobre el tema que va a dar, profundice sobre información que la mayoría de la audiencia no conoce, suministre estudios e investigaciones.

Practique. Ensaye su presentación. Dígala en voz alta, hable desde su punto de vista. Utilice medios audiovisuales. Tenga a mano palabras o frases claves que le ayuden a recordar la secuencia y puntos claves de su conferencia. Grábese y escúchese hablar, mire el tono de su voz, hable con entusiasmo. Haga una lista de 10 posibles preguntas que le pueden hacer. Grabe estas preguntas y contéstelas en 20 ó 30 segundos. Esto le ayudara a sentirse mas cómodo y pensar rápidamente, de esta manera su atención estará en informar a la audiencia y no es estar nervioso.

Utilice recursos propios para regular el sistema nervioso. Cuando está nervioso, es porque su sistema nervioso, experimenta la vivencia como una amenaza y se activa. Hay que ayudarlo a relajarse. Observe en qué parte del cuerpo esta sintiendo el miedo o ansiedad. ¿Tienen un color, una forma, un sonido? No conteste desde la cabeza, deje que el cuerpo le de la información, obsérvelo de manera amigable. Pregúntele a la sensación ¿A que le teme? ¿Por que se siente así? Espere la respuesta en silencio y pregúntele qué necesitaría para sentirse mejor y hágalo.

Otra manera de relajarse es usar recursos propios. Una vez tenga identificado en qué lugar del cuerpo siente la ansiedad, acompañe la sensación con aceptación un rato, luego piense en algo agradable: una persona que estima, un lugar seguro y observe qué pasa en su cuerpo cuando piensa en esto agradable. Quédese con la sensación corporal un rato y luego vuelva a sentir la ansiedad en el cuerpo y luego vaya otra vez al recurso. El ir del recurso a la molestia, se llama pendular y si se emplea bien, le ayuda a relajarse.

Si tiene miedo escénico es mejor no consumir, café, gaseosas o chocolates antes de la presentación, ya que pueden aumentar la ansiedad. El alcohol y la marihuana, pueden también afectar al nivel de energía que necesita.

Si ha ensayado todo lo anterior y sigue teniendo pánico escénico, busque ayuda sicológica. Los métodos más rápidos y eficaces que he encontrado para eliminar el miedo escénico, mejora el desempeño y cambiar la manera negativa como se percibe como orador son: terapia de movimiento ocular rápido y desensibilización sistemática, hipnosis, terapia de reprogramación, regulación del sistema nervioso y Focusing.

No se dé por vencido. Es posible llegar a disfrutar estar frente a un publico.



* Psicóloga Javeriana. Hipnoterapista. Especialista en trauma y “enhanced preformance”
m.escamillar@gmail.com   www.traumatreatments.com

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