| 8/19/2005 12:00:00 AM

Los caminos de la convergencia

En los últimos 25 años, tres eras de evolución tecnológica han marcado nuestras vidas. Cada era, una convergencia. Llega la era de SIP, la siguiente convergencia.

El Libro Verde de la Organización de Naciones Unidas ofrece dos definiciones: "Convergencia es la capacidad de diferentes plataformas de red de transportar tipos de servicios esencialmente similares y la aproximación de dispositivos de consumo, como el teléfono, la televisión y la computadora".



Convergencia es una figura que se ha impuesto en el argot tecnológico hasta casi convertirse en un sustantivo de uso común para definir el presente de nuestras vidas. Si bien no es un asunto filosófico o sociológico, es una manifestación que va más allá de los cables hasta convertirse en una manifestación social; más que en una tendencia tecnológica en un producto cultural.



En las sociedades humanas, paradójicamente, se ha vivido más en la divergencia que en la convergencia, pero en el plano tecnológico esta ha sido la constante y la que ha trazado los caminos para unir finalmente a todas las sociedades. Y ha sido así porque los cambios tecnológicos responden principalmente a las necesidades humanas, aunque sea en las empresas y en las industrias donde se impulsen.



De hecho, "tecnología" es el sustantivo de uso común para referirse a lo que la electrónica, las telecomunicaciones, la Internet, la telemática, la informática y hoy la microelectrónica, han hecho por separado. Una convergencia semántica que en cualquier idioma funciona.



Para la mayoría, el fenómeno de la convergencia fue tangible cuando en la segunda mitad de los 90's la información multimedia: audio, video y datos se tomó la Internet. Sin embargo, antes de esta era y la posterior confluencia de las telecomunicaciones para la tercera era (la de todos los datos por un solo canal: el actual Triple Play), mucho agua había corrido bajo el puente para que IP llegara a convertirse en el sistema nervioso del futuro, y concebir su poderoso neurotransmisor: SIP (Session Initiation Protocole).



Las primeras eras



Si empezamos por el agua bajo el puente, debemos remontarnos al cómputo distribuido, que fue la innovación empresarial que buscó crear redes entre las terminales existentes dentro de una compañía para intercambiar datos. A la par de este arranque de interés por unir en una sola red la información, se buscaba maximizar los recursos de cálculo y trabajo. Esto sucedió en los 80's. Fue la primera convergencia. Allí los datos se hicieron dinámicos, ya no encerrados en una caja procesadora individual, sino parte de un microecosistema de información.



Luego llegó la gran red mundial: Internet, que junto con el correo electrónico, fueron tecnologías revolucionarias y significaron la segunda convergencia. La información se liberó y empezó a germinar la gran era del conocimiento sin barreras. Una red que podía conectar a millones de datos desde un computador. Fue la convergencia de las redes militares y empresariales y su infraestructura de transporte de datos, con desarrollos mediáticos que hicieron posible la comunicación a través del correo y el transporte de imagen y sonido.



Sin embargo, esta tecnología de transporte de datos solo tenía solucionada una parte de la ecuación: el espacio, o mejor, el medio para recorrerlo. Aún el tiempo era un barrera. Las redes no eran lo suficientemente robustas para permitir comunicación de voz o imagen en vivo, menos a escala empresarial, pues además de ser costoso, su calidad de transmisión hacía imposible construir un mensaje de estas características.



Y es aquí cuando surge la tercera era, la tercera convergencia. Ahora era necesario que pudiera transportarse voz e imagen con la misma facilidad e inmediatez de los datos. Por ahora se venía haciendo a través de Internet y el vibrante IP sobre aplicaciones diferentes: voz sobre aplicaciones específicas, imagen y textos en los suyos. Posteriormente de crearon aplicaciones que empaquetaban imagen y voz sobre IP, eran pequeños archivos, fue impactante su comodidad y aumento entonces la demanda. Ahora la red debía responder. Debía hacerse más robusta y soportar estos nuevos contenidos. IP mostró ser lo suficientemente flexible para escalar la red a este siguiente paso.



Con una red capaz de soportar paquetes de datos, imagen y voz, las empresas se dieron a la tarea de experimentar sin migrar sus requerimientos de voz, que hasta el momento se hacía sobre innovadoras redes conocidas como Ethernet y ATM, que más que convergentes eran híbridas. Es decir, corrían en su propia aplicación de datos, no sobre IP, por lo que si bien permitían aprovechar la red instalada, solo lo hacían dentro de las empresas y no entre ellas o más allá.



Cuando las redes se hicieron más robustas respondiendo a empaquetamientos más exigentes sobre IP; se desencadenó entonces la tercera convergencia. La de las aplicaciones que nos han permitido tener a través de internet servicios de telefonía (VoIP), televisión (TvIP) y videoconferencias, cada vez de mejor calidad.



El Impacto



Cuando se plantea la noción de convergencia tecnológica de los medios de información y comunicación, se habla del acercamiento o aproximación entre los medios audiovisuales de la radio y televisión digital con las telecomunicaciones, siendo clave la digitalización de los distintos medios datos, voz y video.



La incorporación de la imagen en movimiento de larga duración en Internet de banda ancha y, en un futuro muy próximo, su presencia en la telefonía celular, es la representación más impresionante de está convergencia, que modifica los modelos de negocio de cada uno de esos sectores (Ver artículo de Revista Dinero "La convergencia es la Clave").



Para la sociedad en general, estás tres eras, que algunos expertos y analistas llaman "la tercera revolución industrial", han tenido un gran impacto en la productividad de los sectores tradicionales de la economía, han dinamizado y fortalecido al sector de servicios convirtiendo a las empresas tecnológicas en multinacionales gigantescas que irrigan recursos por todo el planeta, empujan a la sociedad desde las Universidades demandando conocimiento aplicado y más investigación técnica. Además, han creado una sinergia con las compañías de Telecomunicaciones que va más allá de la complementariedad operacional, y se sitúan como las primeras compradoras de empresas como Oracle, HP y EMC.



Pero lo más importante, han creado la posibilidad de que produzcamos más a menores costos, y ganando más tiempo libre.



"Las redes de convergencia reflejan la madurez de lo que surgió en 1990 con desarrollos sobre IP. A través de un software yo puedo llevar mi oficina a donde quiera en un solo dispositivo (celular, computador...); es decir, con mi teléfono inalámbrico podré saber quién me está llamando a la oficina cuando estoy fuera de ella, puedo dar respuesta a esas llamadas, a mis correos electrónicos, correos de voz, etc. Con esta innovación tendré solamente un número de localización. Todo esto me ayuda a dar un sentido de productividad a mi trabajo y, además, ahorro de costos", señala Saúl Olivera, Consultor para Avaya de temas de Convergencia.



Ya queda en manos de los usuarios capitalizar las ventajas que la convergencia nos trae, y pare ello es importante conocer cada paso de la tecnología, comprenderlo y ver sus efectos prácticos.



Como un aporte a lograr esta meta, nos adentraremos en la cuarta era, la cuarta convergencia. La de SIP, un protocolo que si bien no es nuevo, hasta ahora esta recibiendo las aplicaciones y contenidos que lo impulsarán a convertirse en la próxima dimensión de la telefonía celular, voz sobre IP y transporte de datos.



Esperen "SIP: la cápsula del futuro".
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