| 8/2/2011 10:42:00 AM

“Llegó el momento de las verdades frente a las Autopistas de la Montaña”: ISA

La empresa coordinará la construcción de 756 kilómetros de vías, 93 kilómetros de túneles y 56 de puentes. El estudio se conocerá el 10 de agosto y las obras podrán comenzar en 2012.

Luego de que el Ministro de Transporte Germán Cardona  Gutiérrez, anunciara en días pasados que el proyecto de Autopistas de la Montaña, no costaría $5,6 billones como se dijo inicialmente, sino que la cifra rondaría los $12 billones,  el gerente de ISA, Luis Fernando Alarcón Mantilla,  presentó en Expoinfraestructura, evento organizado por la Cámara Colombiana de Infraestructura en Medellín, los avances del estudio que será puesto en común ante la Nación, el departamento de Antioquia y el municipio de Medellín el próximo miércoles 10 de agosto.

En lo que tiene que ver con la construcción de la vía a la Costa Atlántica, se analizaron cuatro alternativas, pero finalmente la que se recomienda es salir por la vía actual en la Autopista Norte de Medellín, Porce, Puerto Berrío, Remedios, Zaragoza y Caucasia. La vía que se utiliza en estos momentos quedaría como tramo de control.

Por su parte la conexión con el Puerto del Pacífico se haría a través de Bolombolo, Camilo C, Amagá, Sinifaná, Pintada, Irra, Tesalia.

En total serían cuatro tramos que tienen en cuenta además la conexión con el Urabá  y Puerto Berrío, vías que inicialmente se construirían en una sola calzada, debido a los altos costos de la intervención,  lo que obliga a la acometida de más obras de las que se proyectaron inicialmente, atendiendo a los diseños establecidos por el Invias en 2008, con velocidades promedio de 80 kilómetros por hora, las cuales hoy están entre los 20 y 40 kilómetros; y pendientes del 6% y no del 14% que tienen en la actualidad, e igualmente 10,5 metros de ancho de calzada sencilla.

“Entendimos que el trazado debía hacerse para llevar a cabo una escogencia de acuerdo con las necesidades y para mejorar la competitividad de la región y del país”, afirmó Alarcón Mantilla, quien agregó que la solución del problema fue más allá de coger la vía actual y ponerle una segunda calzada, sino que se hizo un trabajo serio de estructuración de un proyecto muy ambicioso. “ISA no es más que un vehículo con aspiraciones de ejecutarlo y convertirse en el concesionario, pero la discusión debe darse ahora por parte de la Nación, el Departamento y el Municipio y tomar una decisión frente al tema”, precisó.

Las vías están conformadas por 756 kilómetros, de los cuales 93 kilómetros corresponden a túneles y 56 kilómetros a puentes, lo que refleja la complejidad de las obras que deberán emprenderse una vez aprobada su ejecución.

La primera fase es la de la proposición de los estudios y luego vendría la de construcción y mantenimiento, en caso de ser aprobados, para lo cual se contaría con un modelo económico novedoso pactado con el Instituto Nacional de Concesiones, Inco, que se ejecuta a libro abierto y la remuneración para ISA sería  la rentabilidad del 9% del flujo de caja.

Al referirse a la cifra inicial de $5,6 billones, el gerente de ISA, dijo que se trató de una proyección que se hizo a mano alzada por kilómetros de vías con las características de las vías actuales, pero no con lo que tendrán los nuevos corredores en cuanto a innovación e infraestructura.” No se trata de hacer más de lo mismo, sino obras que perduren en el tiempo y permitan un país más competitivo”.

El tiempo de construcción puede ser desde cinco hasta 15 años e incluso más, todo depende de lo que quieran quienes aportan los recursos, en este caso la Nación, que se comprometió con $1 billón, el departamento de Antioquia con $600.000 millones y el municipio de Medellín con $400.000 mil millones, montos que deben ampliarse, al igual que el tiempo de concesión que podría ser incluso hasta de 40 años por parte de ISA pues se trata de un modelo flexible que permitirá decir qué es lo que se va a hacer y cómo se ejecutará, además de las estructuras de peajes e inversiones necesarias. Lo que sí es claro es que mientras menos tiempo dure la construcción, los costos serán mayores.

Una vez sea entregado el estudio al Inco para su revisión, éste lo entregaría en dos meses aproximadamente y luego de los trámites del caso y de ser aprobado, las obras podrían comenzar al finalizar el año 2012.

Luis Fernando Alarcón Mantilla fue enfático al afirmar que “este proyecto no va a valer más, sino mucho más, porque se trata de algo muy ambicioso, tal como lo necesita el país, por eso sustentaremos, defenderemos y explicaremos todos los detalles, para que se tomen las decisiones más convenientes para Colombia”.

Si bien el gobernador de Antioquia Luis Alfredo Ramos Botero y el alcalde de Medellín Alonso Salazar Jaramillo, dijeron no tener más recursos de los que se prometieron inicialmente, Ramos Botero, dijo que se podría contemplar la posibilidad de que del incremento de los recursos de las regalías que llegarán al departamento, los cuales aumentarán de $80.000 millones a $350.000 millones, podría considerarse un porcentaje para Autopistas de la Montaña, pero es algo que hay que analizar. Lo cierto es que no se comprometerán más recursos propios de cada uno de estos entes territoriales.

El estudio que tuvo una duración de 18 meses y un costo de $30.000 millones, contempla las alternativas de construcción de los corredores viales y los análisis económicos, cumpliendo con el compromiso asumido por ISA de la elaboración de la estructuración del proyecto, definiciones que según Alarcón Mantilla no se hicieron a dedo o de manera intuitiva, sino que atendieron a un criterio que permitirá mayor eficiencia económica para todo el sistema, reducción en tiempos de viaje y menos costos de operación.

El 10 de agosto comenzará la discusión del proyecto y vendrán las decisiones del caso, lo cierto es que según el gerente de ISA si el estudio no es aceptado y no cumple las condiciones de rentabilidad pactada, de financiación necesaria y el cumplimiento en términos de conectividad con la calidad que se requiere, se pasa por el pica papel. “Tenemos todo para ejecutar el proyecto y es preferible ir más lento pero con mejor calidad porque lo que requiere el país son vías más competitivas e invulnerables”, puntualizó.

En este caso el Inco reembolsaría el 70% de los $30.000 millones que costó el estudio y el resto pasaría al PIG de ISA.

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