| 9/6/2007 12:00:00 AM

“Latinoamérica está pintada”

Según el peruano Ben Schneider, hombre de negocios y autor del libro "Resiliencia", este momento de turbulencia en el mundo puede ser una gran oportunidad para los empresarios latinoamericanos, acostumbrados a lidiar con la inestabilidad. Dinero.com conversó con él.

Cuando Ben Schneider cursaba en Harvard el Programa de Gerencia para Presidentes de Empresas, un profesor le dijo que tenia suerte por ser del Perú, pues este país y en general los latinoamericanos, se han movido siempre en la inestabilidad, situación que puede ser una ventaja competitiva en el mundo de hoy.

Esta frase le quedó sonando a Schneider y de hecho, al analizar a sus compañeros de curso, observó cómo los provenientes de América Latina siempre tenían, a la hora de resolver los casos de estudio, soluciones rápidas o diferentes.

Es así como este proceso, pero en especial las palabras de su profesor, dieron origen al segundo libro de Schneider titulado “Resiliencia”, el cual acaba de ser publicado por el Grupo Editorial Norma, en América Latina. Ya el autor había publicado el libro “Outsourcing”.

La palabra resiliencia se refiere, entre otras definiciones, a la capacidad de poder recuperarse de situaciones difíciles. Según Schneider, este instinto que tienen los países latinoamericanos, combinando con buenas práctica de gerencia, puede llevar a los empresarios de esta región del mundo a tener éxito, a aprovechar el momento actual.

Para él, existe una frase según la cual “lo único estable en Latinoamérica es la inestabilidad y si los empresarios saben manejar la inestabilidad y moverse en ella, ¿será que tienen hoy una ventaja competitiva que no se tenía antes frente el mundo? ¿Será que es esta una oportunidad de pegar el gran salto para América latina?”

Sus respuestas a estas preguntas son sí. Y es precisamente aquí en donde surge para el autor el concepto de resiliencia. El libro propone cultivar el gusto al cambio, vivir el cambio permanente, saber adaptarse constantemente a las situaciones. El autor explica que es fundamental “entender que no existen las recetas únicas, por lo tanto, los temas probados de la administración, como es estrategia, sistema, estructura, habilidades, valores, tienen que estar desarrolladas en un contexto de inestabilidad permanente. Mi propuesta es que si manejamos el instinto asociado a estas variables, vamos a lograr consolidar empresas resilientes”.

En el mundo de hoy, cada vez más globalizado, la inestabilidad se hace más presente y también la relación entre los hechos. Muestra de ellos es el efecto que ha tenido la crisis hipotecaria en Estados Unidos en las bolsas de países como China y Perú.

Es necesario que las empresas sean resistentes al entorno y flexibles al cambio. E igual, los ejecutivos. El libro cuenta al final casos de éxito, la historia de empresas como José Cuervo S.A. de México, Los Grobo de Argentina, Farmacias Ahumadas S.A. de Chile, Grupo Carvajal de Colombia, Grupo Wong de Perú y la historia de un hombre: Lorenzo Zambrano, presidente y director general de CEMEX S.A,, quien según Schneider es el ejemplo de alguien que ha sido capaz de romper paradigmas y ser exitoso, un ejemplo de un empresario resiliente.

Las buenas prácticas
Para Schneider, aspectos como la estrategia o la estructura de las empresas deben acomodarse al cambio. La primera, por ejemplo, dice él, debe revisarse cada mes, como se hace con otros aspectos de la compañía; además, los diseños estratégicos deben contemplar escenarios múltiples y jugar con prueba y error.

En cuanto a la estructura, está debe permitir que todas las áreas se relacionen entre sí, no ser simplemente una definición de funciones en un organigrama plano, sino crear esquemas nuevos como por ejemplo las matrices. Las empresas ya no pueden ser entes estáticos, incapaces de acomodarse a lo que sucede fuera de ellas, en el mundo globalizado.

La cultura y los valores son trascendentales para el autor. En parte, porque mucho de este instinto que tienen los latinoamericanos para enfrentar el mundo se ha utilizado para buscar atajos, para comprar funcionarios, para hacer trampa. Las empresas entonces, deben crear sus propios sistemas de creencias y fijar límites, de tal forma que sea claro para los empleados que una conducta equivocada o incorrecta se paga muy caro. Para Schneider, si no se producen estos cambios en los sistemas empresariales, es muy difícil crecer.

¿Cuál sería entonces un país resiliente? Y Ben Schneider responde: “No porque esté acá, pero diría que Colombia, porque tiene los dos extremos, el más golpeado por el tema del narcotráfico, el terrorismo y sus secuelas, porque otros países las hemos vivido como el Perú, pero no en un lapso tan prolongado ni en una penetración tan seria. Sin embargo, Colombia ha tenido largos proceso democráticos, han tenido la posibilidad de manejarse con un soporte económico y en este momento es uno delos países más atractivos de la región. No muy lejos, porque creo que está en un momento estelar, está Perú, preferiría no hablar porque es mi país, sin embargo, tenemos una dicotomía severa que no tiene Colombia, tenemos el mayor nivel de desigualdades”.


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