| 3/12/2007 12:00:00 AM

La constancia vence...

Danaranjo ganó la licitación para elaborar los directorios telefónicos de Telefónica Telecom. También ganó una adjudicación en Costa Rica con la empresa estatal Radiográfica Costarricense (Racsa), operadora de telecomunicaciones y electricidad en dicho país.

Los tiempos duros quedaron atrás. Esta parece ser la consigna que se respira a lo largo y ancho de los corredores de Danaranjo, una compañía que no fue ajena a la crisis económica que vivió el país hace unos años, y una empresa que enfrentó duros inconvenientes administrativos que casi la convierten en tan sólo un buen recuerdo.

Pero los años pasan y las lecciones se aprenden, y con ellas quedó claro que Danaranjo no se dejó ganar de los problemas y, sobre todo, de la competencia. Fue así como esta empresa que nació hace 62 años como una comercializadora de papel en el centro de Bogotá, hoy por hoy es una compañía que logró ganar un contrato, por encima de Publicar S.A. y Legis, con un costo de $60.000 millones anuales, para ser la encargada de elaborar, promocionar, distribuir, editar e imprimir, los directorios telefónicos de Telefónica Telecom en todo el país.

También se ganó una adjudicación en Costa Rica con la empresa estatal Radiográfica Costarricense (Racsa), operadora de telecomunicaciones y electricidad en dicho país, cuyo monto asciende a US$50 millones, con US$20 millones en ventas brutas anuales.

Ambos contratos tendrán una vigencia de tres años y podrán ser prorrogables a otros tres años más.

Además de la entrega del directorio de Bogotá, manejará los directorios de Amazonas, Arauca, Atlántico, Barranquilla, Boyacá, Caldas, Cali, Caquetá, Casanare, Cauca (poblaciones), Cundinamarca, Cesar, Córdoba, Chocó, Guainía, Guaviare, Huila, Guajira, Magdalena, Manizales, Meta, Norte de Santander, Nariño, Pereira, Popayán, Putumayo, Quindío, Risaralda, San Andrés, Sucre, Tolima, Vaupés, Vichada, poblaciones del Valle, Yarumal, Santander (poblaciones) y Bucaramanga, entre otros.

En el año 2004, las ventas que alcanzó la organización fueron de $17 mil millones; en el 2005, de $24 mil millones y de $27 mil millones en el 2006. Para este año, la meta es alcanzar los $80 mil millones, lo que deja en claro, no sólo la meta de crecimiento de la compañía, sino la firme finalidad de ser una de las empresas líderes en el mercado.

“Ya tenemos asegurada la financiación de los flujos de caja necesarios para un crecimiento de este tamaño. Nos tocó reestructurar la empresa en todo sentido para lograr afrontar estos desafíos. Hemos ampliado alrededor de 500 puestos de empleo y tenemos una proyección clara de seguir creciendo. Fue necesario crear nuevos departamentos, secciones, sistemas de reportes y nuevas estructuras. Este año invertiremos alrededor de $10 mil millones, mientras que logramos que el proyecto arranque”, asegura Torres.

Los inconvenientes
Pero en la historia de la compañía hay dos grandes crisis. Una en 1990, que fue de tipo empresarial y que se vio materializada por la acelerada expansión y al aumento significativo en los precios del papel. Unos años después, las complicaciones fueron de índole familiar, cuando se desató un conflicto entre los accionistas de la empresa, quienes tenían visiones diferentes sobre el manejo del negocio, debido a su inexperiencia en la administración de la compañía. Fue allí donde se acogieron en 1999, a la cesación de pagos o Ley 550.

Un año después, el 14 de noviembre de 2000, se firmó el acuerdo con los acreedores, y fue así como se empezó a devolver la confianza al sector financiero y a los proveedores en Danaranjo.

Para el presidente de la compañía, Fernando Torres, quien lleva dos años en el cargo, lo que está ocurriendo en este momento con la compañía que él dirige, puede definirse como el sueño que tiene todo administrador, pues desde el punto de vista profesional, esta oportunidad de ser parte de un cambio de este tamaño, se le presenta a pocas personas.

“Estamos contentos con el resurgir de Danaranjo y con esta serie de oportunidades que se han ido abriendo. Ahora tenemos que convertir en realidad estos negocios que se han concretado. En este momento hay sitios donde vamos por encima de las expectativas, estamos cumpliendo con los objetivos y la estructura del nivel de negocio, es demasiado óptima”.

Danaranjo pondrá en funcionamiento, entre otras herramientas, una página en internet que se encuentra en su etapa final de desarrollo, para que las personas puedan encontrar los teléfonos y direcciones del país completo y entrar directamente a las páginas de los anunciantes.

Esta empresa es una de las compañías de mayor tradición en el país, fundada en 1943, y desde entonces se ha dedicado a la elaboración de directorios telefónicos, formas continuas, loterías, chance y documentos valores.

Internacionalización
Con la entrada a Costa Rica, la empresa se vio en la necesidad de construir una planta en San José, la cual será de alrededor de 350 metros cuadrados y contará con 85 trabajadores nacionales. Sin embargo, serán cuidadosos a la hora de invertir, pues tienen claro que es mejor ir poco a poco. Por ahora se encuentran estudiando y adelantando negocios para maquilarle a algunas empresas de varios países del Caribe.

“Ya tenemos una organización comercial allá, pero sobre todo, estamos aprendiendo a hacer negocios internacionales, pues no es lo mismo hacerlos acá, porque se requiere de unas habilidades de negociación y una planeación distinta”, explica el directivo de la compañía, quien además sostiene que tienen planes para entrar en otros países de Centroamérica, pero más adelante porque, “por ahora es el momento de sentarnos y tranquilizarnos, para poder consolidar lo que estamos haciendo, pues la sobre exposición en una empresa puede ser muy peligrosa”.

Respecto al Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos, Torres está convencido de que es una oportunidad y no una amenaza. “Considero como algo bueno que países en América Latina firmen tratados de comercio, pues así aumentamos las posibilidades de hacer negocios. Las oportunidades existen, es sólo es cuestión de ir a buscarlas y una opción para nosotros puede ser salir a buscar mercados más pequeños que el nuestro, para educarlos y aumentar así nuestros aliados de negocios. Es importante inscribirse en el marco de la globalización, pues no se trata de ver sólo la negociación con un país como Estados Unidos”, propone el presidente de Danaranjo, Fernando Torres.

El directivo mandó un mensaje para que los empresarios afronten cualquier TLC y se preparen, porque si no les ocurrirá algo similar a un tsunami y quedarán en muy mal estado. “Traten de identificar cuales son las oportunidades y ventajas que tienen, traten de identificar los nichos de mercado donde mejor se pueden mover. No descarten asociarse con otras empresas que les pueden ayudar a abrir mercados, los cuales pueden llegar a ser complementarios. Vayan con los ojos abiertos y hagan la tarea, porque si se van a quedar quietos, a lo mejor esta revolución los deja”.

Finalmente, el presidente de la compañía hizo un llamado al Gobierno Nacional para que revise los costos del transporte interno y la eficiencia en éste, pues de lo contrario, las fábricas tendrán que ubicarse en las costas, ya que difícilmente no van a poder salir con sus productos desde el interior del país.

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