| 12/28/2011 8:00:00 AM

Inocentadas empresariales del 2011

Si bien este año representó más de US$11.000 millones en negocios empresariales y marcó récord histórico en muchas de sus cifras macroeconómicas, hubo movidas que se quedaron en el tintero.

Quizás la más representativa fue la “fallida” propuesta de la venta de un 10% de Ecopetrol, que sumaría al menos US$9.000 millones y cuyos recursos serían utilizados para proyectos de infraestructura.

La inocentada comenzó desde el mismo momento en que el presidente Juan Manuel Santos lanzó la propuesta, en octubre de 2010, pues confundió la venta de acciones del Estado con la capitalización y se refirió a ella como una “emisión aprobada por el Congreso”.

Desde entonces, el proyecto ha aparecido en varios escenarios (como en la Emergencia Económica, Social y Ambiental declarada a finales de 2010) y fue presentado al Legislativo, pero hasta la fecha, no ha ocurrido mayor cosa.

El Gobierno ha argumentado que por ahora no necesita los recursos porque primero debe preparar los proyectos. Al tiempo, los congresistas piden más explicaciones sobre qué proyectos específicamente serán financiados con esta enajenación.

Otros que “pecaron por inocentes”

El boom de emisión de acciones por el que atraviesa el país, con un monto superior a los $10 billones en 2011, hizo que muchas empresas anunciaran con bombos y platillos su entrada a la Bolsa de Valores de Colombia.

La mayoría, petroleras y mineras, viene anunciando su aterrizaje en el mercado bursátil colombiano desde hace varios meses, pero hasta el momento, nada de nada.

Por ejemplo, la petrolera canadiense Alange (que ahora se llama PetroMagdalena), anunció el 23 de septiembre de 2010 que puso en manos de Citivalores Sociedad Comisionista de Bolsa el proceso para inscribir sus acciones en la BVC.

Sin embargo, un revolcón administrativo originado en cifras falsas que se ofrecieron al mercado sobre producción en Colombia al tercer trimestre de 2010, hizo que el proceso quedara en el congelador, al menos mientras limpia su nombre.

También estaba anunciada la llegada a la BVC de la minera canadiense Greystar Resources, pero en su intento tropezó con una nueva ley minera que impidió la ejecución de su megaproyecto de oro “Angostura”, en Santander.

Medoro Reosurces, otra minera canadiense, había fijado para el primer trimestre de este año la inscripción de sus acciones en el mercado bursátil colombiano. Sin embargo, y a pesar de que a finales de 2010 sus directivos veían muy cercana la operación, ésta no se ha dado.

A ContourGlobal, una empresa del sector energético, tampoco le salieron las cosas como tenía previsto. Intentó emitir acciones por $273.000 millones, pero no hubo interés de los inversionistas y el proceso fue declarado desierto.

Otras compañías como las también canadienses Gran Colombia Gold y Colombian Mines Corporation, han dicho de manera no oficial que les gustaría listar sus acciones en la Bolsa de Valores de Colombia.

Estos, entrre muchos otros negocios que no pudieron concretarse en 2011 y proyectos inconclusos, como la construcción de la hidroeléctrica Porce IV de Empresas Públicas de Medellín y Miel II de Epsa.

Las que no pasaron por inocentes fueron Tuscany Drilling y Petrominerales, que sí lograron aterrizar en el mercado colombiano y que se sumaron a Canacol y Pacific Rubiales.
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