| 6/27/2012 6:00:00 AM

Ibagué nada contra lo corriente y gana terreno

En medio de las adversidades del sector textil y confecciones por el aumento en la importación de prendas y materias primas desde oriente, Ibagué trabaja para consolidar la industria local y ponerla a competir, inclusive, en el mercado externo.

El sector textil-confección se constituye en el principal generador de mano de obra de la industria manufacturera de Ibagué, que por su carácter de empresa liviana y de bajo costo de inversión responde a las expectativas del mercado, generando empleos y unidades productivas.

En general, en la ciudad existen microempresas establecidas en los barrios periféricos que ocupan desde 4 a 10 personas, hasta pymes, que emplean entre 50 y más de 300 trabajadores directos.

“Pero esta industria, así como todos los sectores manufactureros, se han afectado por la avalancha de productos que han llegado de oriente con la apertura económica. La situación del productor nacional es complicada”, dice el director del clúster Textil Confección del Tolima, Julio César Mendoza.

A propósito de ello, explica que hace cuatro años la industria textil-confección estaba usando su capacidad instalada en únicamente 35%, produciendo 1,7 prendas mensualmente.

“Las empresas que hacían parte de la cadena productiva, cerca de 620 entre micros hasta pymes, estaban en una situación crítica porque no había trabajo, aparte de eso, la mayoría de las empresas se han dedicado a la maquila de prendas de vestir en la parte de confección, es decir, fabricarle a otras marcas”, expone Mendoza.

Entonces, desde 2008 la ciudad viene trabajando, por iniciativa de los empresarios y con el apoyo de la Cámara de Comercio, en el primer clúster de la ciudad y el departamento, al que posteriormente se unió la Gobernación de Tolima y la Alcaldía de Ibagué, con el objetivo de promover el desarrollo y la competitividad del sector.

El directivo describe que se trata de una alianza público-privada que hoy ha generado en la región 650 unidades productivas dedicadas a la cadena textil-confección, diseño y moda, como productores de tela, acabado textil, corte, confección, estampación, bordado, manualidades y acabado de prenda que le dan un concepto de integración vertical.

Sostiene que la principal característica de la mano de obra ocupada en el sector (con cerca de 7.300 trabajadores) son las madres cabeza de hogar, que representan el 90% de esta cifra y que logran con su trabajo responder por una familia compuesta en promedio por cuatro miembros, lo que significa que la población impactada desde este sector productivo está alrededor de las 29.000 personas.

En los tres años de actividad del Clúster Textil-Confección y las tres ediciones que se han realizado de la feria ‘Ibagué, maquila y moda’, han logrado impactar positivamente al sector y a la ciudad. “A finales de 2011, alcanzamos un 60% de la utilización de la capacidad instalada con la consecuente generación de  2.200 nuevos empleos, cifra significativa para una ciudad que se ha caracterizado por mantener altos índices de desempleo en el contexto nacional”, dice el director del Clúster.

Revela que las cifras de la agenda comercial de la feria ‘Ibagué, maquila y moda’ son un gran termómetro del impacto económico que genera el evento. En el año 2009 se acordaron negocios por ($7.400 millones), en 2010 la cifra fue de $11.362 millones y en 2011 se tenía presupuestado proyectar negocios por $12.000 millones, valor que fue superado por más de $13 mil millones ($13.404’492.460). La siguiente se realizará el 29, 30 y 31 de agosto.

¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 531

PORTADA

La Bolsa de Valores necesita acciones urgentes

Con menos emisores, bajas rentabilidades y desbandada de personas naturales, la Bolsa busca recuperar su atractivo. Finca raíz, su nueva apuesta. ¿Será suficiente?