| 9/5/2011 8:20:00 AM

Guerra de patentes 1.0

Así como en la industria farmacéutica, donde las patentes son motivo de constantes disputas empresariales, en el sector de la tecnología cada vez se ven más ejecutivos en los estrados judiciales para responder por demandas en que unos y otros se culpan de copiar.

Las peleas más recientes se han dado entre Apple y Samsung, por teléfonos celulares y tabletas.

En los primeros rounds el ganador parece ser la dueña del Iphone y del Ipad, pues consiguió que una corte en Holanda le impida a la coreana vender sus teléfonos celulares Galaxy S, Galaxy SII y el Galaxy Aceen en los Países Bajos, Reino Unido, Francia, Alemania, Finlandia, Irlanda, Lichtenstein, Luxemburgo, Mónaco y Suecia y Suiza, al tiempo que en Alemania una corte de Dusseldorf le dio la razón a Apple y también prohibió que en ese país se venda la tableta Galaxy 10.1 de Samsung.

En Estados Unidos, donde ambas firmas están enfrentadas por los mismos temas, Samsung recurrió al cine para hacer su defensa, pues ante las acusaciones de Apple de haberle robado las patentes del Ipad, los abogados de la firma coreana dijeron que el diseño de esos aparatos no es original de la empresa de Steve Jobs, sino que fue una idea del famoso director de cine Stanley Kubric. La prueba está en su película de 1968 2001: Odisea del Espacio, en una de cuyas escenas dos astronautas usan computadores en forma de tableta muy similares al Ipad, cuya patente fue registrada por Apple en el 2005.

Mientras los jueces definen finalmente cuál de las dos firmas tiene la razón, otro gigante de la tecnología, Google, cierra un negocio en el que por US$12.500 millones se quedó con el fabricante de teléfonos Motorota, cuyo gran atractivo para el motor de búsqueda es que tiene más de 17.000 patentes, que le van a ayudar a Google para enfrentar las demandas que cursan contra su plataforma de telefonía móvil, Android.

Herramienta para competir
“En la industria de la tecnología los litigios por violación de patentes son un recurso común para bloquear la entrada o permanencia de un competidor en el mercado. Un arsenal de patentes le da a su propietario, recursos para combatir y, más importante aún, le brinda un escudo para futuras demandas”, explica Juliana Gómez, investigadora de Pyramid Research.

Por lo tanto, la probabilidad de tener que gastar en litigios por violación de patentes es cada vez mayor en la industria de la tecnología, más si se tiene en cuenta el vertiginoso crecimiento de Android (en Pyramid calculan que será líder en Latinoamérica en el 2011, con un 33% del mercado al cierre el año).

Esto hace que lluevan las demandas contra Google y contra los fabricantes de teléfonos inteligentes que utilizan Android, elevando el costos asociado a la plataforma.

Aunque las disputas por patentes están al alza, América Latina y Colombia, no son escenario para este tipo de demandas, pues como explica Dilia Rodríguez, directora de Clark, Modet &Co, acá no existe la capacidad tecnológica para copiar este tipo de aparatos y además las patentes son territoriales y se deben aprobar y demandar en cada país y no por grupos de países.

A eso le suma Gómez que el mercado latinoamericano de tecnología, como región tiene mucho potencial, pero no por países individuales y así no representan un mercado en el que valga la pena dar la pelea por las patentes. Esto porque solamente algunos segmentos de la población tienen el poder adquisitivo necesario para la adopción de productos tecnológicos.

Pero así la región o Colombia no sean países para hacer demandas, las peleas por las patentes podrían afectar a sus consumidores, pues en la medida en que una empresa logre bloquear las ventas de otra, se reduce la oferta de tecnología y los competidores dominantes pierden el incentivo de reducir sus precios.
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