| 3/24/2010 5:00:00 AM

Goldman Sachs, carbonero en Colombia

Un pequeño ejército de abogados y financieros participaron en el cierre de la venta de la operación carbonera de Coalcorp en el Cesar al grupo Goldman Sachs. Para la firma canadiense la operación fue salvadora.

El grupo estadounidense Goldman Sachs Group Inc entró de lleno a Colombia, por una vía un tanto inesperada. No hizo su incursión en el sector financiero, sino al de carbón. Adquirió la operación de la canadiense Coalcorp en las minas La Francia I y II en el departamento del Cesar.

La operación que había sido anunciada en enero por US$151 millones, se cerró finalmente la semana pasada, después de que se superaron las discusiones con algunos socios de Coalcorp que no estaban de acuerdo con la transacción.

La intención de Goldman Sachs (GS) es la de permanecer en el sector. Así lo expresó cuando dijo que la de la Francia es lo que denominan una inversión de balance, lo que quiere decir que no se trata de una posición temporal, sino de largo plazo. Con eso se consolida el panorama de la minería de carbón en el país con grandes nombres: Glencore, Drummond, BHP Biliton y ahora GS.

Una parte de la transacción implicó que la empresa Colombian Natural Resources 1, afiliada a Goldman Sachs, comprara un establecimiento de comercio de propiedad de la filial de Coalcorp, Compañía de Carbones del César, que manejaba La Francia I. De otra parte, Colombian Natural Resources 2 compró las acciones de Adromi Capital, también de propiedad de Coalcorp y que tenía la concesión de La Francia II.

En la primera operación GS adquirió todos los activos relacionados con la mina y las acciones que representan el 8,4% del Ferrocarril del Norte (Fenoco). En ambos casos, Coalcorp se quedó con los pasivos de la operación y se trasladaron todos los trabajadores.

A pesar de la aparente complejidad de la figura, la compra del bloque de concesión hubiera sido más complicada por cuanto hubiera implicado cambiar el titular de todos los compromisos.

Para Coalcorp la venta fue salvadora “Era esto o la insolvencia, fue le salvavidas de la compañía”, dijo una fuente cercana a la transacción. La empresa canadiense, que comenzó hoy martes a desinscribir su acción de la bolsa de Toronto, había incumplido los pagos de sus bonos en diciembre y apenas pagó los intereses la semana del 15 de marzo.

Un ejército legal
La labor del pequeño ejército de abogados y financieros que evaluó y estructuró el negocio fue intensa. Comenzó la tercera semana de noviembre y vinculó a más de 40 profesionales.

Del lado de GS estuvo la firma Prieto Carrizosa, que puso tres abogados de manera permanente, pero ocasionalmente llegó a tener 17 profesionales vinculados al proceso. También estuvo la firma de Nueva York Boies, Schiller & Flexner que dispuso cuatro profesionales para el negocio.

Por su parte en el lado de Coalcorp estuvieron las firmas colombianas Gómez-Pinzón, Zuleta con uno de sus socios y en impuestos Lewin & Wills. Además estuvo la firma canadiense Goodmans que puso su cuota de cuatro personas.

Adicionalmente y en aspectos menores de la transacción estuvieron otras firmas de abogados como la española Uría Menéndez y otra panameña.

Goldman Sachs por su parte, puso 15 personas de sus oficinas de Nueva York y Londres, entre expertos en el mercado de carbón, manejo de inventarios y calidades, técnicos ambientalistas y financieros de múltiples especialidades.

El trabajo terminó siendo un buen caso de precisión. En algunos casos el éxito estuvo en la preparación previa de documentos para acelerar los pasos legales. Por ejemplo, el levantamiento de la prenda de los activos que garantizaban la emisión de los bonos de Coalcorp se hizo en un día. “Es un trámite que se puede tomar dos meses”, señaló un abogado consultado por Dinero.com.

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