| 5/29/2007 12:00:00 AM

Gestione su tecnología, vuélvase competitivo

La propiedad intelectual es una herramienta indispensable en el proceso de gestión tecnológica.

Es un hecho que la tecnología por sí misma no implica una ventaja para una empresa. El impacto y los buenos resultados que una tecnología alcance depende, en gran medida, de la forma como ésta se gestione de manera integrada con la estrategia global de la organización y con otras estrategias, como las financiera, comercial y de recursos humanos.


La gestión tecnológica, entendida como el proceso de gestionar las actividades que capaciten a la empresa para hacer un uso más eficiente de la tecnología generada internamente y de la adquirida a partir de terceros, debe conducir a la empresa a un proceso de innovación permanente, a un mejoramiento continuo en pro de mantener una superioridad tecnológica que represente una ventaja competitiva, y a la anticipación a las necesidades de los clientes y a las acciones de la competencia.

 

Aún cuando no existe una fórmula ideal de gestión de la tecnología que pueda aplicarse a todas las empresas, el proceso de gestión tecnológica debe incluir las siguientes etapas: la identificación, evaluación, selección, adquisición, incorporación, optimización y mejora del recurso tecnológico.

Una herramienta indispensable en el proceso de gestión tecnológica es la propiedad intelectual (P.I.). Por tanto, a continuación evidenciaremos como su comprensión y uso estratégico dentro del proceso son bases relevantes para impulsar la innovación y potenciar al máximo el rendimiento de las inversiones en investigación y desarrollo (I+D).

Las funciones de apoyo que presta la P.I. a la gestión tecnológica pueden consolidarse en dos grupos: vigilancia tecnológica y protección de activos.

El sistema de P.I., como base para realizar la vigilancia tecnológica, desempeña un papel fundamental en el proceso ya que permite identificar tecnologías diferentes, nuevas o sustituyentes y determinar quienes están trabajando en ellas. A partir de ello, es posible evaluar la tecnología propia, establecer la competitividad de la empresa y tomar decisiones sobre la inversión en desarrollo de I+D o la necesidad de adquirir tecnología.

 

En este mismo sentido, la información de patentes resulta esencial para plantear proyectos innovadores basados en información sobre los últimos adelantos que existen en la tecnología sobre la cual se desea innovar. Igualmente, esta información resulta la mejor fuente para seleccionar a los proveedores y la tecnología.
Completando el panorama, el mayor beneficio que aporta la vigilancia tecnológica basada en el sistema de P.I. al sistema de gestión tecnológica es suministrar ideas para mejorar su recurso tecnológico.

En relación con el papel de la P.I. en la protección de activos, es necesario tener en cuenta que la elección del instrumento de P.I. o la combinación de ellos que habrá de emplearse en cada fase del proceso de innovación es un elemento fundamental de la estrategia general de la empresa.

Así por ejemplo, la figura de secreto industrial puede ser aplicada para salvaguardar la concepción de la idea y los datos y los resultados obtenidos durante la investigación y el desarrollo. Mediante derechos de autor estarían protegidos los documentos elaborados con dicha información, mientras el diseño del producto, el prototipo y el producto podrían gozar de un derecho de exclusividad de explotación vía patente de invención, patente de modelo de utilidad o diseños industriales. Finalmente, la obtención de los derechos de P.I facilita la fase de comercialización toda vez que le permite a la empresa la posibilidad de ingresar al mercado sin competencia.

En este orden de ideas, la vigilancia tecnológica que incluye información de P.I. es útil en el proceso de gestión para comparar la tecnología propia con la desarrollada por otros, realizar el seguimiento de los competidores, ubicar proveedores y socios y obtener nuevas ideas. Por su parte, la protección de los resultados de I+D mediante P.I. cumple con su función de apoyo al proceso de gestión contribuyendo a que la empresa aumente el valor de su tecnología, mantenga un nivel de innovación constante y conserve las ventajas competitivas resultantes de su proceso innovador.

*Consultora en Patentes
CLARKE, MODET & C°, COLOMBIA
mramirez@clarkemodet.com.co

 

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