| 3/20/2007 12:00:00 AM

Flores que se exportan con mensaje de paz

Lo que para muchos campesinos del Putumayo parecía inalcanzable, cambiar los cultivos de mata de coca por flores, hoy es realidad en el municipio de Villagarzón, en donde 139 familias hicieron el cambio.

En su parcela, situada en una de las veredas del municipio de Villagarzón, en el departamento de Putumayo, la vida de Pedro Ortiz* transcurría cultivando la planta de coca, materia prima de la cocaína. Al lado de sus cultivos, crecían en su forma silvestre varias flores tropicales. Estas flores se convirtieron en un producto de exportación legal y con eso pudo dejar atrás aquel cultivo que lo estigmatizaba y lo convertía en objetivo militar, para ambos bandos del conflicto que vive Colombia.

Como él, 139 familias de Villagarzón dejaron atrás los cultivos ilícitos y los sustituyeron por flores tropicales que hoy se venden en el mercado nacional y que se exporta a países como Holanda, Inglaterra y Estados Unidos.

Ese es el logro de Amazon Flowers S.A. una empresa que hoy está en manos de estos campesinos del Putumayo, quienes emprendieron la búsqueda de una nueva vida en un departamento cuyas condiciones sociales hacen difícil dedicarse a cosas que sean diferentes al cultivo de la planta de coca. Hoy, son el ejemplo para que el programa de cultivos ilícitos del gobierno nacional funcione y para que entidades como el gobierno de Estados Unidos y la ONU apoyen estas organizaciones que quieren dejar atrás su relación con el narcotráfico.

Cómo surgió la idea
Todo comenzó en 2003, cuando una empresa privada de Pereira, Natura Flowers, que compraba y comercializaba las flores de su región, creó Amazon Flowers S.A. en asocio con campesinos de la región de Putumayo y con la ayuda de recursos destinados por USAID, la agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional. En total, el proyecto contó con $1.370 millones para iniciar la sustitución de cultivos. En un inicio la participación mayoritaria estaba en manos de los inversionistas privados, es decir de Natura Flowers.

Humberto Ramírez, quien hasta hace 15 días fue presidente de la empresa, en representación de los accionistas privados, expresó que el proceso de sustitución fue exitoso y desde un comienzo el propósito fue dejar en manos de los campesinos cultivadores la empresa, cuando ya tuvieran la madurez y la experiencia para asumir el control. En la última reunión de junta se tomó esta decisión y hoy están llenando los requisitos para que la administración de Amazon Flower S.A. pase a sus nuevos propietarios.

Actualmente, la empresa comercializa seis variedades de flores tropicales, siete de flores medianas, cuatro variedades de flores pequeñas y 11 de follajes tropicales.Los cultivadores le venden las flores a la empresa y esta se encarga de distribuirlas en el mercado nacional e internacional, por medio de la alianza con Natura Flowers.
Álvaro Caicedo, coordinador administrativo de la compañía, asegura que los campesinos reciben toda la asistencia técnica en sus cultivos para sacar un producto de calidad. “No todas las flores cumplen con los requisitos de exportación, así que las que no llenan las condiciones las vendemos en el mercado local”, señala Caicedo. Las ventas de la empresa alcanzan las 1.500 cajas anuales, para un promedio de ventas que se sitúa entre los 500 mil y el millón de dólares, según estima Ramírez.

El proyecto también ha contado con la participación de la administración de Villagarzón, que donó el lote donde funciona el centro de acopio de las flores. En la actualidad la empresa genera ocho empleos directos y alrededor de 500 indirectos en el año, cifra que puede variar dependiendo de los pedidos existentes y de la flor que haya que cortar. “Los campesinos se ponen de acuerdo de la parcela que van a trabajar y de esta forma se ayudan. Así se evitan tener que contratar mano de obra y se ahorran costos”, indica Caicedo.

A futuro
Desde que cambió de propietarios, el objetivo de Amazon Flowers es tener sus propios medios para seguir exportando sus productos. “También estamos ampliando el número de hectáreas cultivadas, que hoy son 70 en total”, explica Caicedo.

El propósito es que esta experiencia se replique en el resto de la comunidad para que abandonen los cultivos ilícitos. “Sabemos que del éxito de esta empresa dependen que más familias de la región abandonen esta actividad ilegal”, afirma Caicedo. Además, para que su trabajo sea reconocido en cualquier lugar en el mundo, están en proceso de construcción de una página web, por medio de la cual ofrecerán sus productos para iniciar la venta directa a los consumidores finales en Estados Unidos.

*Nombres cambiados.

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