| 11/23/2011 6:00:00 PM

Fiebre azul

Antes de marzo del año entrante, Millonarios realizará una emisión de acciones por $25.000 millones. Ahora se prepara para ingresar a la Bolsa de Valores.

Hace muchos años, los aficionados de Millonarios no tenían tantas alegrías juntas. El equipo se proclamó campeón de la Copa Postobón, el segundo torneo en importancia del país, lo que le abre la puerta para regresar a un campeonato internacional como la Copa Suramericana. Y en la Liga Postobón, al cierre de esta edición, estaba metido en el grupo de los ocho primeros, que entrarán a definir el campeón del segundo torneo de este año.

Estos éxitos deportivos llegan en un momento definitivo para la consolidación económica. del equipo. ¿Por qué? Por una parte, porque Millonarios se alista para su segunda emisión de acciones y prepara su entrada a la Bolsa de Valores de Colombia, que deben estar listas antes de terminar el primer trimestre de 2012 y, por otra, porque este año se vencen los contratos con sus principales patrocinadores, lo que significa para el equipo un mayor margen de maniobra en la negociación.

Un poco de historia
Millonarios, tal y como estaba concebido hace dos años, era un equipo inviable. Deudas por cerca de $25.000 millones, con activos en procesos de extinción de dominio por la participación de los carteles de la droga en su estructura en los 80 y unas administraciones que en las últimas dos décadas hicieron crecer su deuda y no dieron resultados deportivos significativos.

Juan Roberto Arango tomó en sus manos esta causa perdida y le dio vida a partir de un nuevo modelo. Se creó la sociedad Azul & Blanco S.A., primero con el aporte de 18 promotores que aportaron cada uno cerca de $1.000 millones –ninguno con más de 10%– y luego con una emisión de acciones por $8.000 millones que permitió el ingreso de 4.125 nuevos accionistas. Con estos recursos, que sumaron $24.000 millones, la nueva sociedad se quedó con la marca, los títulos, la ficha y los jugadores y los dineros se destinaron para el pago a acreedores, recuerda Eduardo Silva, gerente de Millos.

Ahora, el equipo está en una nueva etapa. La asamblea nombró una junta directiva en la que se destacan Noemí Sanín, Álvaro Dávila, Juan Pablo Granada, Jaime Arroyave y Luis Alfredo Caicedo, y la firma cazatalentos Korn Ferry está en la búsqueda del nuevo presidente del equipo.

“Estamos cumpliendo con las exigencias de la Superintendencia Financiera para salir a Bolsa. Además de tener revisoría fiscal –con una firma multinacional– y auditorías internas, estamos desarrollando el código de buen gobierno, el código de ética y el reglamento interno de la junta. Seremos el primer equipo de fútbol en cumplir con todas estas condiciones”, dice Silva.

El capital suscrito es de $50.000 millones y ya se emitieron $25.000 millones. La idea es ir por los otros recursos y el equipo está preparando una nueva emisión que busca ir coordinada con la salida a bolsa. ¿Para qué serán esos recursos? Según Silva, inicialmente se proyecta una moderna sede deportiva con hotel, canchas y gimnasio. Además, se contemplan otras inversiones, como escuelas deportivas y nuevos jugadores que refuercen la plantilla actual.

Sin embargo, el proceso de emisión no será fácil. El equipo está mirando opciones para llegar a más gente y tener una mayor penetración en el mercado y utilizar canales, como las grandes superficies, tal como lo ha hecho Ecopetrol. No obstante, esta preparación representa un riesgo operativo porque en la pasada emisión se realizaron actividades para proteger el proceso ante la llegada de lavadores de activos. Por ejemplo, en la primera emisión, además de bajar los formularios de internet y diligenciarlos, era necesario certificar ante notaría que era la misma persona. Además, quien no estuviera bancarizado no podía entrar a hacer parte de esta empresa. Para Silva, “no se puede quitar este tipo de condiciones porque hay que garantizar la transparencia del proceso”.

En cuanto al modelo de negocio, hoy el equipo tiene un presupuesto mensual cercano a los $800 millones, que salen básicamente de las taquillas, con 70%, y los patrocinios, con 20%, que se complementan con otros ingresos como la televisión y la venta de publicidad en el estadio. La idea es distribuir mejor esas participaciones y darle más juego al merchandising, aprovechando que Millos tiene casi siete millones de hinchas; tener mejores negociaciones con los patrocinadores y aumentar en cerca de 50% esos ingresos; desarrollar con más profundidad estrategias, como la venta de tribunas corporativas para que las empresas puedan llevar a fútbol a sus clientes y proveedores; y capitalizar hacia el futuro activos que tienen hoy, representados en varios de sus jugadores insignias como Rafael Robayo o Pedro Franco.

Los buenos resultados le han dado a Millos una oportunidad dorada. Pero el reto es gigantesco: cada fecha tendrá que validar su crecimiento y usarlo como soporte para su desarrollo financiero.

¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 531

PORTADA

La Bolsa de Valores necesita acciones urgentes

Con menos emisores, bajas rentabilidades y desbandada de personas naturales, la Bolsa busca recuperar su atractivo. Finca raíz, su nueva apuesta. ¿Será suficiente?