| 9/26/2011 12:00:00 AM

Fedepalma propone crear una consejería para el desarrollo de la Orinoquía

El nombramiento de un Alto Consejero Presidencial fue la propuesta que hizo el Presidente Ejecutivo de Fedepalma, Jens Mesa Dishington, en la asamblea anual de Confecámaras.

El nombramiento de un Alto Consejero Presidencial para el desarrollo de la Orinoquía colombiana fue la propuesta que hizo el Presidente Ejecutivo de Fedepalma, Jens Mesa Dishington, en el marco de la Asamblea anual de la Confederación Colombiana de Cámaras de Comercio, Confecámaras, que termina hoy en Cartagena.

Durante su intervención en el segmento “por la Competitividad: Colombia habla desde las regiones”, el dirigente gremial participó en el panel: “La competitividad vista desde los entes multilaterales, las nuevas fronteras y el sector privado”.

Mesa Dishington aseguró que la propuesta de nombrar un Alto Consejero Presidencial para este propósito, nace en el contexto de promover un desarrollo ordenado donde pueda ser mejor utilizado el potencial que tiene esta región, de cara a los esfuerzos privados y públicos que se están haciendo para convertir dicha zona en la tierra promisoria con la cual tanto se ha soñado.

Dentro de su presentación: ”Una visión de la competitividad de la Orinoquía”, el directivo expuso que el potencial de la Orinoquía radica en que representa 1/5 parte del territorio nacional, es decir cerca de 25,4 millones de hectáreas, por lo cual hay disponibilidad de tierras para emprender proyectos ganaderos, agrícolas y agroindustriales.

Sin embargo, expresó que del total del territorio que comprende la región de la Orinoquía, el disponible para emprender proyectos ganaderos, agrícolas, y agroindustriales sería alrededor de 19,7 millones de hectáreas y estaría distribuido de la siguiente forma: para la Altillanura (entre los ríos Meta y Vichada), 9,2, Piedemonte 2,5 y sabanas de los departamentos de Arauca y Casanare 8,0.

Entre las principales conclusiones que arrojó la presentación del líder gremial, destacó que la oferta ambiental deber ser uno de los principales determinantes de los nuevos emprendimientos en la Orinoquía. “Un desarrollo planificado de la actividad productiva en la Orinoquía, requiere el fortalecimiento de la interacción de las Comisiones Regionales de Competitividad, con gremios y empresarios de la región, de tal forma que la alianza público-privada plasmada en el Sistema Nacional de Competitividad, propicie políticas públicas y decisiones de inversión óptimas”, argumentó, al tiempo que explicó que es necesario mejorar las condiciones de competitividad de la región para atraer inversiones en nuevas actividades.

Es así como los recursos derivados de la riqueza mineral de la Orinoquía deberían dirigirse a desarrollar la infraestructura requerida, por ejemplo, sistemas de transporte multimodal, con énfasis en fluvial (navegabilidad del Río Meta / Orinoco) y férreo.

De igual modo, los nuevos proyectos productivos que se emprendan en la Orinoquía deberían estar orientados al mercado interno y citó entre sus ejemplos a la ganadería moderna (más intensiva y con rotación de pasturas mejoradas); sistemas integrados de producción de ciclo corto (maíz / soya) con porcicultura y/o avicultura; cultivos forestales; cultivo y extracción de caucho y palma de aceite, en determinados lugares de acuerdo con la aptitud de los suelos y el clima. En el caso de éste último señaló que el futuro de la palma de aceite en Colombia está en los mercados de exportación, por cuanto en los últimos años muchas siembras de palma se desarrollaron en función del biodiésel, pero el aceite de palma para B10 ya se produce y para el B20 ya está sembrado.

Por último puntualizó que las actividades productivas que se emprendan en la Orinoquía deben ser sostenibles social, ambiental y económicamente y solo así serán fuente de crecimiento y bienestar para la región.






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