| 5/11/2007 12:00:00 AM

Famistar: ¿una alternativa saludable?

Famistar es una fundación que hace las veces de puente entre servicios y usuarios y con este esquema se ha convertido en una innovación para el sector de la salud. Ya conquistó un mercado en el sector y creó una red de promotores con un modelo multinivel.

Famistar se ve y suena como una empresa prestadora de servicios de la salud, pero no lo es; suena y se ve como un negocio de medicina prepagada, pero tampoco lo es. Algunos creen que es una aseguradora y se equivocan; aún así, les permite a cerca de 40.000 personas obtener descuentos con especialistas específicos en todos los servicios de la salud.

¿Qué es entonces Famistar? Es una fundación que tiene un Programa de Mediación de Servicios Médicos, creada por Pedro Enrique Caycedo Dorado, un sofrólogo cristiano quien después de dirigir en Cali la empresa de salud prepagada SSI, conoció a fondo el sistema y encontró que tenía un problema: la dificultad del paciente para llegar al especialista.

Según su explicación, el sistema de salud del país funciona bien para las emergencias, pero es lento para atender a pacientes con enfermedades cotidianas y en el 98% de los casos, dice, las enfermedades se resuelven en el consultorio.”Si logramos que este 98% sea atendido por un especialista, mejoramos la calidad de vida de la gente”.

Así, después de tres años sabáticos durante los cuales produjo un material educativo sobre sofrología y se dedicó a jugar golf, cuenta él mismo, creó la fundación el 16 de junio de 2004, sin ánimo de lucro y con carácter social. Su interés inicial fue ayudarles a los miembros de su iglesia a conseguir servicios de salud más económicos y ofrecer talleres sobre familia, educación, etc. Con el tiempo, consideró que reducir su negocio a los seguidores de su misma religión era un error y lo amplio a toda la población. Hoy, 3 años después, cuenta con 40.000 afiliados. Famistar es hoy un puente entre los usuarios y los médicos, negocia mejores tarifas a cambio de un volumen de pacientes.

Menos por más
La mediación de servicios funciona de la siguiente manera: el usuario hace una donación de $90.000 a la fundación, firma un contrato en donde queda claro que la organización no es una entidad prestadora de servicios de la salud. Luego recibe un carné y él y su familia pueden utilizar los servicios de los especialistas con precios especiales. En la oferta del cuadro médico están incluidos laboratorios, servicios de terapias del lenguaje, terapias respiratorias, gimnasios, odontólogos y centros de cirugías plásticas, entre otros servicios. El miembro de la fundación paga una donación de $90.000 al año para que él y su familia obtengan los descuentos.

Juan Carlos Ramírez Mejía es ginecólogo, egresado de la Universidad del Rosario y especializado en la misma universidad y está vinculado a Famistar. Por una consulta para los donantes de la fundación, cobra $30.000, con un vale de medicina prepagada estaría entre $15.000 y $25.000, pero el paciente que tiene estos planes complementarios también paga entre $100.000 o $200.000 mensuales por cada miembro de la familia que esté afiliado.

Según varios médicos consultados, sólo cerca de 900.000 personas del país se encuentran vinculadas a medicinas prepagadas y las probabilidades de que aumenten son pocas. Esto lo corrobora Caycedo quien explica que este es otro de los problemas que tiene el sistema de salud del país. Su interés entonces, es hacer más accesible los servicios médicos a una población más amplia.

Si el usuario de Famistar desea, puede también convertirse en “líder”, lo que significa vincular a otros a la fundación y entrar así a un sistema de ventas multinivel, con el cual puede ganar dinero. Quien vincula a alguien gana por las personas que él vincule y así sucesivamente, como si fuera una cadena. Hoy, Famistar cuenta con 1.100 “líderes”, como los llama Caycedo

El “líder” cancela $69.000, adicionales a los $90.000 de la donación, para que sea a la vez promotor y usuario. Cada uno tiene su página web personalizada y recibe por correo la información sobre el dinero que ha ganado por sus ventas y las de los miembros de su cadena. Caycedo explica que Famistar adquirió el software que utilizan grandes compañías con este sistema de ventas, como pueden ser Herbalife y Amway. Y dice que está en proceso de modernizarlo.

Efectivo sonante y...
Los médicos dicen que encuentran ventajas al vincularse con Famistar. Muchas de las empresas del servicio les pagan 45 o 60 días después de efectuadas la consultas y para reclamar este dinero deben pasar cuentas de cobro y efectuar trámites. Famistar, en cambio, les permite recibir dinero en efectivo, porque el paciente le paga directamente al médico. Como explica Eduardo Gómez, uno de los dueños de Laboratorios Gómez Vesga, institución vinculada a Famistar, “este modelo le devolvió el paciente particular al médico”.

Los laboratorios negocian descuentos especiales para todas aquellas personas que reciban el carné de Famistar. El mismo negocio lo ha hecho la Fundación con instituciones como la clínica Shaio, la Clínica del Bosque, Clínica Nueva y Teletón, entre otras.

Ramírez explica que él puede atender un parto, con honorarios incluidos, por una suma de $1.800.000 en la Clínica del Bosque, pero es claro que en estos casos es recomendable que la paciente tenga afiliación a una EPS por si llega a presentarse una complicación y se hace necesaria una hospitalización. Es claro que Famistar no está pensado como un programa para atender urgencias ni hospitalizaciones prolongadas, que no reemplaza a las prepagadas ni a las EPS.

El número de pacientes que atienden los médicos por este sistema todavía no es muy alto, o así por lo menos lo dicen Ramírez y Gómez. Otro médico, Luis Eduardo Arcila, neumólogo pediatra, con estudios en México y en Estados Unidos, explica que él se vinculó a esta fundación también por una labor social y así ha logrado llevar a otros médicos. Les ha explicado a sus colegas que esto permite ayudar a pacientes que de otra forma no podrían tener acceso a especialistas.

Marcela Galindo Vergara es una pediatra para quien Famistar es un modelo interesante. Atienda a cerca de 5 pacientes de la fundación a la semana, a un precio de $25.000, es decir, puede recibir al mes 20 consultas pagadas directamente en efectivo y sin trámites. Muchos de estos médicos llegan referidos por un colega y en el caso específico de Galindo, llegó porque otro médico le contó que necesitaban en Famistar una pediatra que tuviera el consultorio por la zona en donde ella está ubicada. Los especialistas cuentan que para vincularse a Famistar, les exigen la misma documentación que para ingresar a cualquier medicina prepagada.

El futuro
Famistar ha crecido en los últimos diez meses y ya está en Bogotá, Villavicencio, Fusagasugá, Cali, Girardot, Ibagué, Pereira, Tunja y Zipaquirá.

Algunos críticos sostienen que esta fundación puede ser engañosa, porque la gente cree que es una prepagada. Caycedo responde a esto con los formularios que firman los donantes en donde está escrito muy claramente lo que no es Famistar. El doctor Ramírez responde también, que en general, las pacientes que atienden saben qué es Famistar. “Y si no, pues uno se encarga de aclararlo”.

Ramírez también explica que el sistema de salud actual es “dramáticamente malo” y que negocios como Famistar, son “alternativas que surgen en un sistema tan malo como el nuestro”.

Otros críticos de Famistar sostienen que está generando “ampolla” entre las medicinas prepagadas. La verdad, dice Caycedo, nunca ha sido ese su propósito, el objetivo es realizar una labor social y al mismo tiempo, ofrecerles a las familias la posibilidad de generar ingresos si se convierten en promotores.

Los hechos además, demuestran que las empresas de la salud han comenzado a ver en Famistar una posibilidad de alianza. Farmasánitas, empresa de distribución de drogas, ya ha hecho acercamientos con la fundación para negociar descuentos en los medicamentos por volumen de pacientes.

Muchas prepagadas aún no conocen el negocio, pera cada día más personas vinculadas al sector conocen de qué se trata esto. Y a muchos doctores y pacientes consultados por Dinero.com, la fundación les puede haber generado dudas en un principio, pero al utilizar los servicios lo han definido como un programa sano y con buenos resultados.

Por ahora, queda por resolver el problema del control y la vigilancia. Por su naturaleza no es objeto de la Superintendencia de Salud, pues no es prestadora de ningún servicio de la salud. El control de las fundaciones es responsabilidad de los gobiernos locales. Las “cuentas alegres” dicen que por el momento tiene 40.000 afiliados, por $90.000 que ha donado cada familia, da como resultado cerca de $3.000 millones en un año, los cuales se destinan al funcionamiento de la fundación que incluye la operación del software y de los sistemas, que está en México, más la organización del sistema multinivel, que se paga también con los $69.000 que paga el líder por afiliarse. De esta plata, un porcentaje se destina como ganancia a  los promotores. El objetivo de Caycedo es llegar este año a 5000 y cree que lo va a lograr "porque Famistar ya está en el “llavero” de las opciones para la salud y porque el éxito de los negocios es sentirlo”.

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